lunes, 22 de diciembre de 2014

¿DE QUIÉN ES EL FÚTBOL?



“Me tendré que adaptar yo al cien por cien, la gente viene a ver los jugadores, no a mí. El fútbol le pertenece a los jugadores”. (Pep Guardiola)
Por Rosa Coba.



De todos los titulares que he leído recientemente de Pep Guardiola como entrenador del Bayern München, me quedo con el que encabeza este texto. A mi entender es un titular. ¿Por qué? Pues porque encierra lo que algunos entendemos como la verdad

Pese a no gustarme el término entrecomillado, con ese artículo incluido, que fíjense lo manido e incluso vulgar que resulta cuando lo unimos a ciertos sustantivos, encumbra a la mayor grandeza gramatical otros, a los que dota de un significado superlativo y aunque me recuerda los totalitarismos tan alejados de lo que entiendo somos los seres humanos, ya que parecer, podemos parecer muchas cosas, pero ser, ya es otra, no alcanzo a encontrar otra palabra que me evoque el sentimiento que despierta en mí este titular.

Y tomo como base para hacer tal reflexión que somos por encima de todo, y pese al empeño que parecen ponerle algunos en lo contrario, seres dúctiles, poseemos el maravilloso don de la plasticidad y nuestro cerebro y su funcionamiento son una buena prueba de ello.

Nos pasamos constantemente la vida adaptándonos a muchísimos estímulos que modelan y moldean nuestra particular realidad, muchas veces de forma consciente y otras no tanto, pero nuestro cerebro siempre está predispuesto a tal prodigio.

El fútbol tampoco escapa de ese sustrato. Porque el fútbol son los futbolistas.

Del binomio plasticidad cerebral-fútbol se encarga la neuropsicología, que estudia la relación entre la función cerebral y la conducta, pero no olvidemos que siempre hablamos de un continuo y no de segmentos que suman. El jugador interactúa en torno a un conjunto de reacciones musculares y biomecánicas como consecuencia del funcionamiento de un complejo sistema de recogida y descodificación de información que le permite activar diferentes procesos cognitivos (pensamiento), emocionales y de valores. 

Todo ello se da en cada una de las acciones que se desarrollan sobre el terreno de juego y sobre el tapiz que conforma el modelo de juego.

Por ello debemos contemplar la actividad cerebral y el rendimiento deportivo como un todo: un sistema de elaboración en el que el jugador debe constantemente elegir, decidir.

¿No les parece apasionante el reto que ante sí tiene el cuerpo técnico? Adaptarse y facilitar a los jugadores el aprendizaje con dichos parámetros cual sombra que les cobija ofreciendo la sana estabilidad que las necesarias relaciones inestables del juego proporcionan, al tiempo que les permite crecer y ser mejores. El cuerpo técnico tiene ante sí un reto formidable: poseen la herramienta de la plasticidad como principal resorte para, a través de su modelo de juego, mostrar al jugador la capacidad de aprendizaje, de aprender a leer e interpretar el juego.

No podemos aprender si no sometemos a nuestro cerebro a cambios. Las pizarras son limitadas, sólo muestran, pero no demuestran las posibilidades de interacción y aprendizaje. En apariencia puede resultar más fácil quedarnos en la actitud demostradora, mecanizando táctica y situaciones de juego de forma aislada, ¿pero qué tiene esto que ver con la doble realidad? La del diseño de nuestro cerebro y la de la constante interacción del juego
.
El fútbol es interacción, que no anarquía.

Mostremos al jugador el camino para que crezca aprendiendo. MARAVILLOSO TRABAJO EL DEL CUERPO TÉCNICO QUE OBSERVA Y NO SÓLO MIRA, COMPLEJO PROCESO EL DE CONOCER LA MATERIA PRIMA CON LA QUE CUENTA, LA PERSONALIDAD DE SUS FUTBOLISTAS Y, POR TANTO,  ESTILOS DE RESPUESTA Y VALORES SOCIOCULTURALES QUE INTERACTÚAN CON EL ESFÉRICO A LA PAR QUE TRABAJAN CON SEGURIDAD EN TORNO A UNA FILOSOFÍA Y UN MODELO DE JUEGO, QUE NO LES LIMITA, Y SI LES APORTA EL MARCO DE REFERENCIA PARA LA OPTIMIZACIÓN EN LA BÚSQUEDA DE LA EXCELENCIA EN EL RENDIMIENTO.

Con su permiso, Sr. Guardiola, hago mías sus palabras: el fútbol le pertenece a los jugadores… porque el jugador es lo importante, y ejercer en esa compleja línea, es un ejercicio sublime de inteligencia.

* Rosa Mª Coba Sánchez es licenciada en Psicología. Coautora junto con Fran Cervera Villena (preparador físico y readaptador) del libro El Jugador es lo Importante: la complejidad del ser humano como verdadera base del juego.


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