viernes, 18 de abril de 2014

CHEO Y GABO

CHEO Y GABO, GABO Y CHEO

Que día más jodido.
Hoy se marcharon dos titanes, preclaros baluartes del argumento cultural urbano, honestos exponentes de la posibilidad popular: Cheo, de Puerto Rico y Gabo, de Colombia.

Así los conocimos y así los despediremos. Cheo y Gabo. Para identificarlos nunca fue necesario recitar sus nombres completos. Basto decir, hoy como entonces, Cheo y Gabo, Gabo o Cheo, para que todos, o casi todos, supiésemos de quien se hablaba.

 Eso es haberle llegado al pueblo. Que mejor reconocimiento a su trayectoria que ese, el de ser reconocidos por sus apodos, estas reales leyendas urbanas considerados como una parte de todos, a pesar de lo inmortal que resulten sus legados? No es necesario enumerar razones para explicar la admiración que hemos sentido por sus trabajos.

Baste decir que hicieron desaparecer fronteras, que fundieron banderas creando una sola humanidad y que hicieron conjugar en uno a todos los idiomas del mundo hasta que se terminó pronunciando, al unísono universal y sin pizca de acento: Cheo y Gabo, Gabo y Cheo.

Hoy lloramos, creo que más por nosotros que por ellos. Siempre formaron parte de un Universo que, por lo maravilloso y especial, aun no comprendemos o apreciamos del todo. Hoy se mudaron al otro barrio pero nos dejaron su arte, sus memorias, su recorrido, una ruta que nos puede orientar hacia mejores y más amplios resultados, individual y colectivamente.

Tuve la dicha de conocerlos y las consecuencias de nuestros encuentros y charlas aun me nutren y alimentan. Una vez les dije, por separado: "están condenados a mi amistad". Hoy, la muerte nos impone su condena, la de sus ausencias físicas, pero no podrá jamás obligarnos a olvidarlos, o a dejar de celebrarlos, y es allí donde la Parca pierde. La calidad de las obras de Cheo y de Gabo, la continuidad de sus argumentos de vida, todo termina venciendo al reclamo mortal del olvido y al escéptico acoso de la indiferencia.

Feliz viaje muchachos, gracias por sus aportes, afecto y bondad.
A Mercedes y a Coco, y a sus familias, nuestro abrazo y apoyo, siempre.
Sigamos todos la ruta, memorias de Cheo y de Gabo correteando en nuestras almas. 

Ruben Blades
17 de Abril, 2014



TOMADO DEL FAN PAGE
http://www.rubenblades.com/
@rubenblades

¡BUEN VIAJE MI GENTE... BUEN VIAJEEEEEEEEE ¡¡¡¡¡¡¡

Yo no soy un ángel


HASTA PRONTO CHEO...

CHEO FELICIANO EL MÁS GRANDE.

MI CANTANTE DE SALSA FAVORITO.CRECÍ CONTIGO, ME ENSEÑASTE EL GOLPE, EL RITMO Y EL SABOR DE LA SALSA, APRENDÍ DE TI, TU SENTIMIENTO, TU VOZ, TUS MENSAJES, ESE GRAN TALENTO QUE TENÍAS COMO CANTANTE, PERO SOBRE TODO LO GRANDE QUE ERAS COMO AMIGO, COMO PERSONA.
Te vas… pero, me quedan tus canciones y vivirás eternamente entre nosotros, mientras nos toca el momento de hacer nuestro último viaje.
Un abrazo a todos los que estamos en este momento muy tristes por tu partida.

YO NO SOY UN ÁNGEL.
CHEO FELICIANO


Yo no soy un ángel
no soy un villano
solo soy un hombre
puedo equivocarme y pedir perdón.

No soy un maestro
yo no soy perfecto
tengo mil defectos
quiero no tenerlos, por ganar tu amor.

Solo soy un hombre enamorado de ti
tengo un corazón
que quiere hacerte feliz
si me las dí de galán
renuncio al papel por un amor así.

Mírame...
ay,dame una oportunidad
óyeme...
es que te hablo con sinceridad.

Yo no soy un tonto
tampoco el más listo
he salido herido pero en ti yo he visto
que no me harás mal.

Soy un hombre hecho
tengo alma de niño
perdona si insisto
yo solo contigo podré ser feliz.

Mírame... nena, nena, nena
dame una oportunidad
óyeme...
pero que te hablo con sinceridad.

Coro:
Solo soy un hombre enamorado de tí,
enamorado de tí.

Aunque si he sido un tenorio
por casi una vida entera
yo, yo renunciaría a todo
si algún día me quisieras.

Y puede ser, y puede ser
que en el juego del amor
yo no lo había notado pero llegaste tú,
me enseñaste tu dulzura
y conmigo has acabado otra vez.
~
Cuando un día te convenzas
y digas que tú eres mía
entonces te voy a dar
todo, todo lo que te ofrecía.

Y yo te juro que ese dia vas hacerme
en el mundo el más feliz
porque entonces seré tuyo
completito, que para tí, para ti, para tí.
~
Te hablo con sinceridad.
Para enseñarte como te quiero.
Dame una oportunidad.
Te lo digo con el alma.
Tan solo soy un hombre.
Locamente enamorado.
Enamorado de tí.
Ay, pero dame, dame un chance nena linda.
Te hablo con sinceridad.
Vas a sentir mi cariño.
Dame una oportunidad.
Por tí me olvido de todo.
Tan solo soy un hombre.
Desesperado de estar contigo.
Enamorado de tí.
Y eso es así.

Solo soy un hombre enamorado de ti,
enamorado de ti.

martes, 15 de abril de 2014

JÜRGEN KLOPP,

EL CEREBRO DEL BORUSSIA DORTMUND

La historia de un entrenador que trajo con él una Revolución de buen juego. Su equipo, el Borussia Dortmund, es una de las sensaciones en Europa y el mundo.

Sinceramente no sé mucho de historia, tampoco entiendo demasiado los vericuetos sobre cuestiones políticas, esas que muchas veces me sobre pasan, pero me queda claro que para hacer una revolución hacen falta que coincidan varios factores. Puede que las haya espontaneas o paulatinamente pero en general todas tienen un común denominador: tienen un líder visible. Acá es donde entra el fútbol porque en el Borussia Bortmund esta revuelta tiene nombre y apellido: Jürgen Klopp.



Klopp y una charla técnica en el Dortmund.

Y la revolución llegó junto con Klopp, quien dio en la tecla sin lugar a dudas.
Primero le impuso sus reglas de juego al equipo. Sus pensamientos sobre la posesión del balón y la capacidad de cambiar su fórmula en cualquier momento del juego.
Salir de contra fue la idea de este último partido, pero con esto quedó lejos de ser tildado de defensivo sino todo lo contrario porque se colocó en la idea colectiva de que puede apelar a la táctica  más acorde a las circunstancias de un partido.
La movilidad es una de las mayores armas del actual Borussia Dortmund.

Otro de sus puntos más destacados es la presión constante y las triangulaciones.
Puede adecuarse a lo que propone el rival e intercambia su modalidad de juego dependiendo del contrincante.
Le dio oportunidad a varios jóvenes que venían pidiendo pista y no enloqueció con grandes fichajes, sino todo lo contrario. Juventud y talento. 




                               La locura por Klopp


Si metemos todo esto en una coctelera  lo batimos un poco y lo servimos en un vaso de trago largo  nos dará como resultado que Klopp ya se ganó dos Bundesliga (2010-2011 y 2011-2012), dos Copas de Alemania (2011-2012) y una Supercopa de Alemania (2008).

La Bundesliga tiene un condimento más con la llegada de Pep al Bayern Munich y el fiel a su estilo, Klopp no se quedó calladito cuando le preguntaron por el tema. "Voy a ser el Mou de Guardiola", tiró y obvio, alguno ya calentó el ambiente con esta declaración, pero él se encargó de poner paños fríos a todo esto y comentó: "No creo que Pep tenga malos sentimientos hacia sus rivales, de hecho, creo que me voy a llevar muy bien con Pep. Tengo una buena relación con Mourinho también".

Jürgen hizo una revolución en un equipo que había perdido su memoria y tras esto hasta suena para ser el sucesor de Joachim Löw en la Selección de Alemania. La revolución sigue en curso y por suerte para los amantes del buen fútbol viene con el buen juego bajo el brazo, porque la llegada de Klopp y de su Dortmund le vuelven a dar un toque de aire fresco a un mundo de la Jürgen Klopp y los tres mandamientos del fútbol en su exitoso Dortmund.






Jürgen Klopp es un técnico de vocación ofensiva. Borussia Dortmund juega así. Es su propuesta. En su mente no cabe la chance de jugar solo de contra.

Utiliza un esquema 4-2-3-1. De todas formas, la propuesta de Klopp no variará. Será la misma. “A mí me pueden llamar un ingenuo, pero si trato de jugar con un esquema cauteloso, lo voy a hacer mal. No está en mi esencia”, dijo. Para desarrollar su idea de juego, Klopp parte de tres mandamientos.

1. Para jugar como pretendo, necesito precisión en velocidad, un ataque directo y dos centrales fuertes, con carácter. No para que peguen, sino para que no tengan miedo en adelantar líneas, que saquen el equipo lo más lejos posible de nuestro arco. Entre la línea de fondo y los mediocampistas no tiene que haber más de diez, quince metros, cuando el equipo ataca también está defendiendo. Necesito centrales valientes que se animen a jugar mano a mano cuando se pierde la pelota.

2. Cuando se pierde la pelota, tenemos que presionar para recuperarla antes de los cinco segundos. Seguro que siempre no se podrá, pero tenemos que jugar con esa premisa y esa intensidad. Lo que yo no negocio es la intensidad a la hora de recuperar la pelota.

3. El retroceso es siempre con posiciones fijas. Así se ganan entre 15 y 20 segundos y el equipo se reagrupa más fácil, es mejor que si cada uno quiere volver y reubicarse a su función de origen.
“Prefiero que los once hagan una cosa mal, pero que sea lo que yo les digo (aunque esté equivocado) antes que cada uno haga lo que quiera”.
Asi es Jürgen Klopp.
 “Yo no solo quiero ganar; ¡también quiero sentir!”Jurgen Klopp
 INA FASSBENDER (REUTERS)

“No tengo ganas de pasarme el día entero pensando en cosas que podrían ser todavía mejor de lo que son”, dice Jürgen Klopp (Stuttgart, 1967), para explicar su optimismo compulsivo. El técnico del Dortmund, campeón alemán en dos temporadas, enseña una sonrisa poblada de grandes dientes y comienza a hablar.

Pregunta. ¿Por qué cambió la filosofía del fútbol alemán? R.Se impuso a los clubes la obligación de tener centros de rendimiento: profesores de fútbol, entrenadores juveniles mejor preparados, y mejores condiciones. Y el que no los tenía, no conseguía licencia ni para Primera ni para la Segunda División. Eso fue muy útil y ahora tenemos una cantidad increíble de jugadores con talento. No dejan de aparecer nuevas promesas. Nos hemos vuelto más valientes sacando al campo a chicos de 17 años. Las cosas han cambiado tanto que ahora lo que nos falta es el juego aéreo. En la selección no hay un solo cabeceador.

P. ¿Y la Bundesliga? R. Es fantástica para el espectador. No es la mejor, pero sí la Liga más atractiva de Europa. Va bien en lo económico y hay una competencia muy reñida. Bueno, el Bayern gana un poco más... Y tenemos estadios nuevos. En Sevilla he estado en los dos estadios: son viejos y sin ningún confort.

P. ¿La tradición del líbero fue buena para el fútbol alemán? R. El gran impulso evolutivo de principios de los 90 vino con el cambio a un marcaje por zonas centrado en el balón. Ya no se marcaba al jugador. En Alemania, hasta 1994, si tu marca se movía, le seguías hasta el baño. El marcaje en zona hizo que no tuvieras que limitarte a destrozar el juego contrario, sino que podías desarrollar tu propio juego. Tardamos en implementar el 4-4-2.

P. ¿Y los líberos? R. Fueron perfectos en su momento. Tuvimos a Beckenbauer, a Matthäus, y a Sammer en 1996. Jóvenes que hacían un juego muy inteligente. Pero insistir en eso sin tener un diseñador del juego desde atrás ha sido perjudicial.

P. ¿Cuál fue su mayor fuente de inspiración como técnico? R. El ballet blanco, el Real Madrid de hace unos años. Entonces pensé: “Si a ese potencial futbolístico le sumamos un plan defensivo… lo convertiría en el equipo perfecto”. Y eso hizo el Barça.
Las cosas han cambiado tanto que hoy Alemania no tiene un solo cabeceador”

P. El protestantismo inculca el ahorro y la austeridad. ¿Cree que por eso los clubes alemanes fichan menos y los mediterráneos despilfarran? R. El Mundial de 2006 supuso la mejor publicidad para Alemania. No sabíamos que podíamos ser tan despreocupados, felices y alegres como país. Tuvimos cuatro semanas de clima español, lució un cielo azul. Todos estaban de buen humor, todos amaban la vida. Pero también está dentro de nosotros no gastar más de lo que se ingresa; aunque el Dortmund lo olvidara durante un par de años antes de que yo llegara... El ahorro es un rasgo típico alemán. Pero no es tan triste como parece. Nos divertimos mucho.

P. El Dortmund rozó la bancarrota en 2005. ¿Su equipo es el resultado de la crisis? R. Cuando el club casi había sido rescatado se dieron cuenta de que había que recobrar vitalidad. Y buscaron un entrenador vitalista, que apuesta por un fútbol vivo, que se divierte, que ríe a pesar del descenso del Mainz 05... Si no tienes dinero y, a pesar de todo, quieres calidad, tienes que ser valiente. Y hemos fichado a jugadores muy jóvenes. Formamos una comunidad muy fuerte. Hemos crecido juntos. No tener dinero no significa no poder seguir trabajando, significa solamente que hay que encontrar otros caminos. El club ha seguido su camino con un entrenador de Segunda y un equipo muy joven. Y hemos sido campeones dos veces, lo que nos ha sorprendido.

P. ¿La imagen del Dortmund como club de trabajadores es real o forma parte del folclore para diferenciarse del Bayern? R. No, la región es así. Este es un genuino club de fútbol: como uno imagina que debe ser. Y nos encanta que siga siendo un club y no una empresa donde se dice: “hoy éste, mañana aquél...”. Queremos trabajar en equipo con la gente durante más tiempo. Llevo cuatro años y mi contrato acaba en 2016. Así se pueden desarrollar cosas nuevas. Veo ahora a jugadores de 10 o 13 años y los entrenaré en cuatro años.

P. ¿El Bayern sigue siendo el establishment?
R. El Bayern ha tomado decisiones increíblemente buenas desde los años 70. Es el club más rico de Alemania y el más saneado de Europa. Y ficha buenos jugadores y buenos entrenadores.

P. ¿Le ha sugerido alguna idea nueva La Masia? R. No. Hacemos las cosas a nuestra manera. Copiar nunca es bueno. Somos el único club del mundo que tiene un Footbonaut [dispositivo mecánico de entrenamiento del pase que actúa con estímulos de color para adiestrar la velocidad de reacción y la técnica].

P. ¿En qué se diferencia el Dortmund de la selección? R. En la mentalidad de los entrenadores. Nosotros somos más vivos. Soy más temperamental que Jogi [Löw]. Ese es también mi problema, ser muy emocional. Cuando llegué al Dortmund, dije: “Si 80.000 personas vienen cada dos semanas al estadio y en el campo se juega un fútbol aburrido, una de las dos partes, el equipo o los fans, tendrá que buscarse un nuevo estadio”. Muchos de nuestros fans recorren 800 kilómetros para vernos y vivir algo especial. Hay que ir a todo gas. Lo hemos llamado fútbol a todo gas. Queríamos derrochar vitalidad. Preferíamos dar cinco veces en el larguero que quedarnos cuatro veces sin tirar a la portería. Mejor perder. Ese fue el comienzo. Tienes que vincular a la gente al club. Los partidos deben tener un efecto más allá del resultado. Todo el mundo sabe que se ha ganado 3-1. Pero lo que se siente es el tiro, el gol, la parada: eso lo llevas dentro toda la semana. Si ganas 1-0 y el juego ha sido muy vivo, el fútbol queda legitimado. No me interesaría tener a Xavi, Messi y Cristiano en el mismo equipo... Ser mejor de todas todas es como si me pongo a jugar al tenis contra una niña de tres años y estoy al otro lado y remato con fuerza y la niña está ahí de pie con la raqueta... no es divertido. Pero si al otro lado hay un hombre y jugamos al ping-pong, si gano está bien y si no gano probablemente me haya divertido. Para los aficionados es como una droga. Yo no solo quiero ganar, ¡también quiero sentir!

P. La masa salarial del Dortmund es menos de la mitad que la del Bayern, y menos de un tercio que la del Barça y el Madrid. ¿Cómo retiene a los jugadores? R. Hablamos de unos 60 o 65 millones… Incluso el Tottenham paga mucho más. Pero somos uno de los seis equipos de Europa que podemos ganar títulos. En España, el Barça y el Madrid. En Inglaterra, el United, el Chelsea y el City. En Italia, solo la Juve. Nuestros jóvenes saben que en otro lugar podrían ganar más dinero. Pero aquí pueden hacer historia. Si llegas ahora al Barça serás campeón, campeón y campeón, pero ya lo eran los 10 años anteriores.
No me interesa quién es el mejor... Con el que disfruto realmente es con Michu”

P. ¿Su estilo se aproxima más al Madrid o al Barça? R. Al Barça por la presión. Por la defensa alta. Todos quieren jugar como el Barça, pero no es posible. El Barça tampoco podría sin Xavi, Iniesta y Messi. Pero su plan defensivo es perfecto. Quizá ese sea también el problema de Mourinho: que aunque ha pensado mucho en mejorar defensivamente, lleva años sin fichar un defensa, porque a nadie la ha interesado quién juega detrás. Nosotros queremos ser muy, muy rápidos con la cabeza y las piernas. Todo a máxima velocidad. No hay defensa frente a lo que hagas de forma rápida y precisa.
R. ¿Por qué contra el Madrid renunció al balón? R. Ese día tuvimos la mejor idea porque sabíamos quién tiene problemas cuando domina el balón. Sabíamos adónde enviarían los pases, cómo buscarían a Cristiano. Nuestro plan fue dejar fuera de juego a Xabi (disculpa, Xabi, pero ese era el plan A). Porque si Alonso puede jugar como quiere es imposible defenderse del Madrid. Y Götze lo tapó. Sabíamos que si nuestros laterales, Piszczek y Schmelzer, se movían mucho, la ventaja estaba de nuestro lado con Cristiano. Si bloqueas a Xabi, obligas a Pepe a tener siempre el balón. Y eso supone una diferencia.

P. ¿Los jugadores son sus amigos? R. No. Ellos son amigos míos, pero yo no soy amigo suyo. Eso no funciona.

P. ¿Le temen? R. Cambiaría eso si pudiera. Me gustaría ser más tranquilo. Bueno, esto de la cara... No sé por qué ocurre. Siempre aprieto los dientes. Cuando veo un niño pequeño, un bebé, aprieto los dientes. Resulta horroroso, el niño empieza a llorar y tengo que marcharme. Con los árbitros, parecido. Pero cuando estoy exultante de alegría tengo un aspecto muy similar. A veces me da miedo esa cara, pero la conozco desde hace 45 años. Se sobrelleva. Cuando juego al tenis, doy un golpe de derecha y también me ocurre.

P. ¿Es supersticioso? R. A veces. Aunque no tengo buena memoria para eso. Olvido lo que he hecho. Por ejemplo, atar los cordones de los zapatos, derecha, izquierda, la próxima semana ya no sé cómo se hace…

P. ¿Siente que su equipo se ha hecho a la Champions? R. Teníamos que ofrecer estos resultados internacionalmente para que ahora nos miren todos los periódicos ingleses. El año pasado celebramos una doble victoria y no interesó a nadie. Arrebatamos ocho puntos al Bayern, los derrotamos 5-2 en la final de la Copa. Y el mundo entero dijo: “¿y qué?”. Y llega la Champions, vencemos al Madrid, vencemos al City y ahora nos miran todos.
Guardiola tiene que enseñarnos cómo se hace con jugadores algo menos buenos”

P. ¿Y su favorito entre todos los jugadores del mundo? R. Messi es el mejor. Pero tiene que haber vida en algún lugar ahí fuera, en algún otro planeta. Porque él es demasiado bueno y nosotros somos simplemente demasiado malos para él... A mí no me interesa quién es el mejor, sino quién saca lo mejor de sus posibilidades. Con el que disfruto realmente es con Michu del Swansea. Nadie lo conocía, ahí está la emoción. Todo el mundo conoce al mejor, cualquiera sabe quién es el mejor. Pero ¿quién resulta fascinante?

P. ¿Y el mejor entrenador? R. Del Bosque es un superentrenador pero tiene un equipo extraordinario. Sería interesante ver qué hace con Osasuna. Soy el entrenador del año en Alemania, pero lo de Christian Streich en el Friburgo es increíble. Como yo antes en el Mainz: hicimos algo realmente bueno pero no le interesaba a nadie. El mejor no siempre es el que tiene el mejor equipo. Cualquiera podría entrenar a mi equipo. Quizás no se conviertan todos los jugadores en maestros, pero lo que es entrenarlo, eso puede hacerlo cualquiera, son superjugadores. Si tienes un equipo con poco talento y, sin embargo, tienes éxito, entonces es emocionante.

P. ¿Qué le aportó Guardiola al fútbol? R. Lo más impresionante del Barça es con qué ganas juegan. Messi marca y grita de júbilo como si fuera la primera vez. Xavi recibe cada balón como si fuera el primero de su vida. Y tienes la sensación de que querría cogerlo y besarlo y contemplarlo y seguir jugando. Lo mismo Iniesta. Busquets es el antipático en el centro del campo, el responsable del trabajo duro. Puyol es increíble, un peinado espantoso, pero un superjugador, un ser humano de primera, con un corazón muy grande, se rompe el codo y al cabo de dos semanas está jugando otra vez. Con cuánta motivación luchan por la victoria. En eso son un modelo. Leí una entrevista a Xavi. Le preguntaban si quería ser entrenador y él decía: “No tengas tanta prisa, déjame disfrutar de mi época de jugador”. Y piensas: “Juegas al fútbol cada dos días desde hace 20 años ¿y aún quieres seguir?”. Eso lo dice todo sobre el juego, pero también sobre Xavi. Son los mejores del mundo. Y eso lo ha impulsado Pep, está claro. Ha sido un trabajo excelente. Pero no siempre tendrá jugadores como esos en todos los clubes, y él lo sabe. Ahora tiene que enseñarnos cómo se hace cuando los jugadores son algo menos buenos.

lunes, 14 de abril de 2014

PEP MARÍ II



"CUANTO MÁS LENTO APRENDO, MÁS RÁPIDO EVOLUCIONO".
19.11.2013

Paradójicamente, la desmotivación y desconfianza instaladas en diversos sectores de la sociedad española no se ha manifestado en el deporte, más bien al contrario. A los apreciables resultados de los deportistas españoles en los pasados Juegos Olímpicos de Londres 2012, le han seguido éxitos como las recientes medallas de oro de la selección nacional femenina de waterpolo o la de baloncesto, por citar dos. 

Confianza, motivación, esfuerzo… ¿qué se esconde en la cabeza de un deportista de alto rendimiento para querer ir a más?, ¿qué peso tiene la psicología en la vida y los éxitos de un deportista? 
A continuación, un extracto interesante con uno de los grandes expertos en psicología deportiva.

Pep Marí abre los brazos para hablar y lleva polo negro pero no es árbitro. Acaba de fruncir el ceño con esta expresión, Psicología deportiva, y no será la única vez que lo haga. Este apasionado del deporte es jefe del departamento de Psicología del Deporte del CAR de San Cugat y ha trabajado durante más de una década junto al equipo español de Hockey. Es, además, autor de numerosos libros y ponencias. Un tipo interesante y apasionado de su trabajo.

Pep Marí: No, no, trabajo en el Centro de Alto Rendimiento aplicado al deporte, pero en realidad los principios que trato de aplicar desde la psicología se podrían enmarcar en la psicología del rendimiento humano, no solo del deporte. Aclaro esta cuestión porque el esfuerzo es imprescindible pero no es suficiente. Hace falta eficacia. El saber competir, el saber sacar todo lo que tienes en el momento de la verdad. Me he podido preparar mil horas pero todo eso no sirve. Lo único que sirve es lo que estoy diciendo ahora, lo que queda, punto. Y esto es extrapolable a muchos órdenes de la vida y por supuesto al deporte.

CeG: Entiendo, desde luego. Hoy más que nunca el hacerlo aquí, ahora, es diferencial…
P.M.: Desde luego. Te lo resumo en una conversación ficticia que se podría dar cualquier jornada de liga entre dos directivos de clubes. Uno ha ganado y el otro ha perdido.
- Es que este equipo tuvo dos oportunidades. Solo dos y…
- Ya sí, pero las metió dentro, ¿o no?
- Sí
- Eficacia del 100%.
Yo digo a los deportistas que éxito es igual a cultura de esfuerzo más cultura de la eficacia. Tenemos que recuperar esta cultura también, tan importante como la otra. Esto no va de esforzarse, esto va de eficacia. No hay campeonato del mundo del esfuerzo.

CeG: Y en ese backstage antes de la competición, ¿eres más partidario de darlo todo o crees que esto puede desgastar mentalmente en exceso y es preferible guardar una bala?
P.M.: Nada da tanta confianza como la regularidad entrenando. Por eso una de las cosas que hacemos aquí es precisamente conseguir que los deportistas entrenen con más presión porque tendrán que competir con mucha. La solución es ir a buscar el máximo de tus posibilidades en cada entrenamiento. Rafa Nadal dice “yo cuando termino de entrenar tengo que conseguir ser mejor jugador… en una cosa, en dos, las que haya entrenado hoy, pero me tengo que notar mejor”.
Está bien eso. Si en cada entrenamiento consigues ser mejor de lo que eras cuando empezaste aquel entrenamiento, te puedes ir con la sensación de que has hecho los deberes y te puede valer el día de la competición.

CeG: Desde hace años vivimos obsesionados con la cultura del resultado y eso lleva a interpretaciones que pueden llegar a ser algo simples y reduccionistas. Soy el mejor porque venzo. Pierdes ergo eres malo. ¿Cómo se trabaja la psicología del deporte integrando esta variable tan fundamental como es el resultado?
P.M.: Vamos al partido de fútbol. Messi se puede salir, hace el partido de su vida y pueden perder el partido. ¿Por qué? Porque el resultado del partido no solo depende de Messi. Esto es un deporte de colaboración y de oposición con un montón de factores que no controlas, el tiempo, el estado de juego, el arbitraje, mil cosas. El deporte es cada vez más multidisciplinar. Lo que ha evolucionado es la forma de prepararse. Cuando un deportista gana o pierde… consigue un objetivo o no lo consigue, falla una cosa o todo funciona, no es nunca por culpa de un solo factor.

CeG: Ok, reformulo la pregunta. ¿Qué debo hacer si quiero conseguir un objetivo?
P.M.: Dos cosas importantes. En primer lugar, debo pagar todo el precio, poner todo de tu parte y desde luego, sin motivación no lo vas a conseguir. Y por otro lado, asumir el riesgo. ¿Qué riesgo? Pues el riesgo de que aún pagando el 100% del precio, puede que no consigas el objetivo. Ese es el reto.

CeG: ¿No crees que el talento puede influir a la hora de acortar esos plazos de aprendizaje en la consecución de un objetivo?
P.M.: Depende. El talento solo no va a ningún lado. A este nivel todos tienen más o menos talento. El tema es que necesitamos trabajar para sacar fuera todo ese talento que tú tienes dentro. El talento consiste en hacer fácil lo difícil, es una facilidad que tú tienes, pero como no la desarrolles no se va a materializar.

Mira, muchos entrenadores dicen: “los realmente buenos tienen 2 talentos. Un talento para llevar a la práctica este deporte, pero luego también tienen un talento para entrenar este deporte, para mejorar”. Pep Guardiola creía en ese talento. En el talento que se desarrolla, que se trabaja. Rijkaard no. Para Frank Rijkaard si tenías talento ya tenías el sitio asegurado en el equipo.
CeG: Entonces es cuando el otro directivo diría: ¿y el entrenamiento qué sitio ocupa?

P.M.: Claro. Hay dos clases de deportistas. Aquellos que van buscando una excusa para poder fallar y los que van buscando una solución para poder acertar. Eso te lo da la madurez deportiva.

CeG: Volvamos al tema de los resultados y a las interpretaciones simplistas.
P.M.: Ah, sí, perdona. Te contesto. Yo en el CAR dedico mucha parte del tiempo a identificar estas creencias, estos apriorismos, o moldes del deportista. A identificar, a detectar y a cambiar las que son incompatibles con el rendimiento del deportista. Por ejemplo: “tengo que calentar para competir bien”. Esto es mentira. Yo lo cambio por algo así: “si no caliento lo suficiente tengo menos posibilidades de competir bien”. Buena parte de mi trabajo consiste precisamente en detectar este tipo de metáforas instaladas en la cabeza del deportista y comenzar a cambiarlas. Esto es apasionante. Esto es ser psicólogo.

Esta charla es solo un adelanto del reportaje que, en el marco del serial ‘Comunicar es Ganar’ sobre comunicación y deporte, se emitirá próximamente en Teledeporte de TVE.

Fuente : Yuri Morejon y Mario G. Gurrionero, de Comunicar es Ganar, para la revista Quality Sport


PRESENTE BARSA

JORGE VALDANO.

"Hasta los genios necesitan correr".
 Jorge Valdano guardó en el placar de los recuerdos el futbolista que fue (campeón del mundo con la Selección Argentina en el Mundial 1986, como si fuera poco) para convertirse en un intelectual del fútbol. Y cuando habla, da placer escucharlo.


El tema de turno, la clasificación del Atlético de Madrid a la semifinal de la Champions League y la eliminación del Barcelona. "Martino es una víctima de la nostalgia, le tocó conducir un Ferrari con los neumáticos lisos. Creo que el Barcelona cumplió un ciclo y ahora no será fácil reconstruir el equipo porque se caerá en la nostalgia", sostuvo Valdano en Cadena Ser.


Aunque es un fiel admirador de Lionel Messi, a quien suele regalarle piropos en cada oportunidad que se lo consulta sobre la Pulga, Valdano advirtió que el siempre crack no fue el crack de siempre.


Y apuntó al poco recorrido del argentino ante el Madrid (corrió 6,8 kilómetros, y fue el que menos corrió detrás de Pinto). "Messi es un genio, lo tengo definido como tal, pero hasta los genios necesitan correr", tiró en relación a lo poco que se movió el 10 en un partido tan importante como lo fue contra el Aleti.


Un dato no menor: contra el City, que Messi fue figura, la distancia fue la misma.


“El Barcelona tenía la pelota por tenerla, no te tenía para agredir; la palabra decadencia les está amenazando. Dio la sensación de equipo rendido, pensé que el resultado iba a ser más contundente. Va a ser difícil reconstruirse", opinó el ex entrenador del Real Madrid, quien valoró lo del Altético del Cholo Simeone: “Lo del Atleti es en acto de heroísmo desde el minuto 1 hasta el final; es algo extraordinario".


¿Por qué caen los poderosos?
Libro de Jim Collins.

Invitado a una cumbre de líderes estadounidenses para discutir acerca del futuro del país y de su eventual caída, Jim Collins -autor de Empresas que Perduran y Empresas que Sobresalen, y reconocido gurú en el mundo de la gerencia y las empresas- se propone llevar esta reflexión a los negocios. Sin pretender que esta indagación tenga la misma envergadura que las que les dieron origen a sus dos libros anteriores, Collins aplica la misma metodología sistemática y rigurosa para tratar de entender por qué algunas compañías y sus líderes, otrora poderosos, caen hasta el fondo del abismo.

Fiel a su inclinación por el modelaje de procesos en etapas y por la identificación de factores de éxito y de fracaso, Collins caracteriza en cinco los estadios por los que pasa una organización camino al colapso.


El primero lo llama 'los escombros del éxito' y tiene que ver con el hecho de que muchas malas decisiones pasan inadvertidas en empresas que aún gozan de la inercia producida por las buenas que se tomaron en épocas anteriores. Así, el impulso derivado de los aciertos del pasado junto con la arrogancia de quienes quizás fueron sus artífices se combinan desafortunadamente en la convicción de que lo que se hace hoy está produciendo resultados igual de exitosos.


En la segunda fase, los aún poderosos entran en 'la búsqueda indisciplinada de más', producto de las dificultades que se comienzan a avizorar. Esto los lleva a hacer apuestas riesgosas e incongruentes, en parte por el sentido de autosuficiencia que resulta de haber llegado a ser grandes en primer lugar, en parte por el apremio de querer volver de un solo tajo a ese pedestal en el que se empiezan a tambalear.


La tercera etapa es quizás la más característica del comportamiento general de las personas cuando los problemas les golpean en la cara: 'la negación del riesgo y del peligro'. A cambio de tomar el toro por los cachos reconociendo, para empezar, que se está en dificultades, los poderosos que caen encuentran rápidamente explicaciones para el sol que ya no se puede tapar con las manos y se dedican a encontrar culpables, especialmente a aquellos que escapan al control de la organización: el entorno, las políticas del Gobierno, las prácticas de negocio de la competencia, en fin. Como es lógico, la situación no mejora y cuando ya el peligro y las dificultades se generalizan y están a la vista de todos, se entra en el estadio que Collins llama 'agarrarse de lo que sea para salvarse'.


En esta cuarta etapa se buscan soluciones mágicas que resuelvan los problemas, pero se busca desafortunadamente en donde no se debe: en un nuevo líder de afuera, carismático y 'visionario', en una estrategia desafiante pero no suficientemente validada, en un cambio radical en la organización, en un éxito de mercado, fórmulas todas ellas ya suficientemente conocidas, pero no precisamente por su efectividad. La 'capitulación hacia la irrelevancia o hacia la muerte' son la última fase, en donde el que fuera poderoso hace el tránsito hacia la insignificancia, o simplemente desaparece.


¿Puede salirse de esta espiral suicida? Collins afirma que sí, siempre y cuando se tenga el coraje de enfrentar las dificultades con la disciplina que caracteriza a las empresas que sobresalen, identificando en qué pueden ser realmente los mejores, cómo pueden obtener los mejores ingresos y qué es lo que realmente los apasiona.


RITMO.
“Todo Fluye y refluye. Todo asciende y desciende. La oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que la de la oscilación a la izquierda. El ritmo es la compensación”.    El Kybalión.


¿Barcelona tendrá la fuerza suficiente para superar este presente? Tiene con qué. Es una gran institución, tiene una espectacular hinchada, una nómina de jugadores que han demostrado que son los mejores pues ganaron en siete años todo a nivel local e internacional y algunos a nivel Selección España. La palabra... no, la decisión de actuación corresponde a ellos solamente. Por querer ganar siempre apelando a la belleza, a la estética del fútbol espectáculo , hacemos toda la fuerza para que aguante y supere deportivamente este duro y tenso momento. ¡ DALE  BARSA!



sábado, 12 de abril de 2014

QUE MOURINHO VUELVA A LISBOA

El fútbol es más que 22 tipos luchando por meter una pelota en un arco. Contiene otros placeres. Más que deporte, es teatro. Y la esencia de la dramaturgia, como dijo Aristóteles, es el conflicto
JOHN CARLIN 12 ABR 2014 - 


El técnico del Chelsea, José Mourinho. / S.WERMUTH (REUTERS)


Morbo: Interés malsano por personas o cosas. Atracción hacia acontecimientos desagradables.

Definición de la Real Academia Española.

Desde un punto de vista deportivo, o incluso moral, los que no tenemos equipo entre los cuatro semifinalistas de la Champions deberíamos desear que el Atlético de Madrid gane la competición. Y más en estos tiempos en que casi todos estamos hartos del ciego cinismo con que las grandes corporaciones inciden en nuestros destinos.

El Real Madrid, el Bayern Múnich y el Chelsea son al fútbol lo que Google a la web, Goldman Sachs a la banca de inversión, Nike al deporte, Apple a la informática, peronismo a la Argentina: grandes moles cuya razón de ser consiste en perpetuarse en el poder, generando el máximo dinero posible.

El Madrid no solo es el club con los mayores ingresos del mundo sino que se comporta como un viejo sultán que suma concubinas por codicia más que por placer o necesidad. El Bayern es la eterna, inmutable potencia del fútbol alemán, otro símbolo de voracidad, raptor de los mejores jugadores de sus vecinos. El Chelsea es el equipo del oligarca Roman Abramovich, que nunca cayó bien por los miles de millones que ganó (mejor no saber cómo), y ahora cae peor por ser ruso y aliado de Putin (Ah, y también porque tiene a un insufrible payaso como entrenador).

Si el Chelsea juega la final contra el Madrid habrá mucho más en juego que una Copa de Europa. Tendremos la delicia paralela de presenciar una vendetta colectiva repleta de venganzas personales.

El Atleti en cambio es el equipo del proletariado peleón, de los atrevidos, de los que viven el fútbol con pasión pero saben reírse de sí mismos. Es el equipo hoy del gran Diego Cholo Simeone, entrenador que demuestra que se puede crear un equipo que juega al contraataque con disciplina guerrera sin tener que ser un cretino. La apasionada compenetración del Cholo con lo que ocurre en el campo logra que su equipo siempre juegue con uno más que el rival. Con él en semifinales de la Champions, el Atleti es un simpático y gamberro David enfrentado a tres goliats.

Pero. El fútbol no sólo de fútbol vive. El fútbol es más que 22 tipos luchando por meter una pelota en un arco. El fútbol contiene otros placeres. Más que deporte, es teatro. Y la esencia de la dramaturgia, como dijo Aristóteles, es el conflicto. Cuanto mayor y más intenso el drama, mayor y más intenso el espectáculo. Lo ideal es que haya odio en la mezcla. Y nadie en el fútbol odia y es odiado como José Mourinho, el entrenador del Chelsea.

Que se merezca odio más que carcajadas es una buena cuestión. Pero odio por él hay, y mucho, aunque no tanto en el Atleti, el equipo al que se medirá en las semifinales. Donde sienten odio por él en abundancia —y rencor, indignación, desprecio, repugnancia— es entre los otros dos semifinalistas que competirán en las próximas semanas por una plaza en la final de Lisboa el 24 de mayo.
Es decir, si el Chelsea gana al Atlético y juega en la final contra el Madrid habrá mucho más en juego que una Copa de Europa. Tendremos la delicia paralela de presenciar una vendetta colectiva repleta de venganzas personales. Ganar para Mourinho sería una doble satisfacción. Incluso conquistar su tercera Champions sería para él un placer menor comparado con el de arrebatarle la "décima" al club que —tanto en la directiva, como en la afición y en los periodistas adeptos— le desdeñó.

Derrotar al Chelsea de Mourinho representaría para Iker Casillas y Cristiano Ronaldo y otros jugadores madridistas ninguneados por el portugués una gloriosa reivindicación, del mismo modo que perder contra él sería singularmente humillante.

Una final Chelsea-Bayern tendría quizá un punto mayor de intensidad, por lo estrictamente personal del asunto. Sería una repetición de los duelos mano a mano que disputaron Mourinho y Guardiola cuando entrenaban al Madrid y al Barcelona. Los dos entrenadores no solo no se soportan como seres humanos. Sus filosofías del fútbol son tan radicalmente opuestas como el comunismo y el capitalismo en tiempos de la guerra fría, o como los suníes y los chiíes hoy (y desde hace 1.400 años) en su interpretación del Islam.

Perder esa final sería infinitamente más doloroso para Mourinho o Guardiola que perder una final. Y todos lo sabemos, lo cual le daría un valor añadido altamente enriquecedor al drama de un Bayern-Chelsea o, por otros aunque similares motivos, al de un Madrid-Chelsea

El corazón bueno querrá que el Atlético venza al Chelsea y lo gane todo. El corazón morboso irá con el Chelsea, deseando que el malsano Mourinho vuelva a Lisboa.