lunes, 30 de mayo de 2016

LA DISCIPLINA DE LOS EQUIPOS.


Por Jon R. Katzenbach, Douglas K. Smith.

1) ¿A qué se debe que muchos grupos de trabajo no se conviertan en equipo? Cuando se habla de equipo de trabajo en muchas ocasiones se suele confundir con un grupo de trabajo cuando en realidad existen diferencias entre ambos, para conocer dichas diferencias es importante mencionar primero lo que es un equipo de trabajo el cual Katzenbach y Smith lo definen como “un pequeño número de personas con habilidades complementarias, que están comprometidas con un propósito, un conjunto de metas de desempeño y un enfoque común, por los cuales se hacen mutuamente responsables”.

 Además es importante mencionar que equipo y buen desempeño son inseparables no se pueden tener el uno sin el otro, Y es en este desempeño es en donde reside una de las grandes diferencias entre equipo y grupo de trabajo. Ya que el desempeño en este último es una función de lo que sus miembros hacen en cuanto a individuos, mientras que el desempeño de un equipo incluye tanto los resultados individuales como lo que se denomina “producto de trabajo colectivo” el cual refleja la contribución conjunta y real de los miembros de un equipo.

 2) Para construir el desempeño de equipo, existen una serie de enfoques compartidos. ¿Cuál de ellos consideras el más eficaz? Argumenta tu respuesta. Katzenbach y Smith argumentan que aunque no existe una receta garantizada para construir el desempeño de equipo, se han observado una serie de enfoques compartidos por equipos exitosos. Entre ellos y no por más o menos eficaz se puede citar “Establecer urgencia, estándares de desempeño exigentes y dirección. Todos los miembros de un equipo necesitan creer que el equipo tiene propósitos urgentes y valiosos, y quieren saber cuáles son las expectativas. 

De hecho, cuanto más urgente y significativa es la base lógica, más probable es que el equipo realice su potencial de desempeño. Tal fue el caso de un equipo de servicio al cliente, al que se le dijo que un mayor crecimiento de toda la empresa sería imposible sin mejoras sustantivas en esa área. Los equipos trabajan mejor en un contexto desafiante. Por eso las empresas con éticas de desempeño fuertes suelen formar equipos rápidamente.” En este orden de ideas las metas de desempeño específicas de equipo ayudan a definir un conjunto de productos de trabajo que son diferentes tanto de una misión propia de toda la organización como de los objetivos laborales individuales. 

Transformar las directrices amplias en metas de desempeño específicas y cuantificables es el paso inicial más seguro para un equipo que intenta configurar un propósito significativo para sus miembros. Las metas específicas, como introducir un nuevo producto al mercado en menos de la mitad de tiempo normal, responder a todos los clientes proporciona sólidos puntos de apoyo a los equipos. Los grupos grandes también enfrentan problemas logísticos, como encontrar el espacio físico y el tiempo suficiente para reunirse. Además, encarar restricciones más complejas, como las conductas de multitud y de rebaño lo cual impide el intenso intercambio de puntos de vista necesario para construir un equipo.

 3) ¿A qué se debe la falta de compromiso de algunas personas a la hora de integrar un equipo? La capacidad para trabajar en equipo es, sin duda, una de las competencias más valoradas cuando se trata de hacer crecer una organización. El compromiso depende de la claridad y la aceptación. Se escuchan todas las opciones, pero todos apoyan la decisión que haya tomado el grupo. Como solución se plantea revisar las decisiones clave adoptadas al final de un encuentro, así mismo establecer fechas límite para las decisiones y su respeto con disciplina. Aclarar el peor escenario de la decisión tomada. Lo que incurre en el Papel del líder: Este debe de sentirse cómodo ante la idea de que se haya tomado una decisión equivocada. Tiene que presionar para que se examinen los asuntos y se tomen decisiones. No valorar en exceso el consenso.

 4) ¿Qué quieren decir los autores cuando manifiestan "Ningún grupo se convierte en un equipo hasta que pueda responsabilizarse como equipo."? La responsabilidad del equipo se relaciona con los sinceros propósitos que nos hacemos a nosotros mismos y a los demás, promesas que se fundamentan en el compromiso y la confianza. Las promesas y responsabilidades mutuas no se pueden imponer como, tampoco se pueden hacer que las personas confíen en otras. La responsabilidad mutua tiende a crecer al irse desarrollando el propósito, las metas de desempeño y la propuesta. Al grupo realizar, en forma conjunta, un trabajo encaminado a un objetivo común se produce la confianza y el compromiso. Las metas de desempeño específicas proporcionan normas claras para la responsabilidad.

 OPINIÓN PERSONAL

 Es necesario e importante reconocer cada una de las características de un equipo de trabajo para saber de qué manera actuar al pertenecer a uno, Creo que la parte más importante es la responsabilidad de actuar todos como un todo y no como entes individuales, ya que de esa manera alcanzar metas es mucho más difícil. Si conocemos el fin en común, las metas, así como el compromiso de cada uno de los miembros se obtendrán mejores resultados personales y grupales.

 Además en la medida en que se conocen las habilidades de cada miembro será más fácil y efectivo distribuir labores, responsabilidades y tareas. Además no hay que olvidar que otra parte sumamente importante es una buena comunicación así como un liderazgo bien distribuido.


viernes, 27 de mayo de 2016

ENTRENAS EN FUNCIÓN DEL JUEGO. EL JUEGO TE LO VA A CONDICIONAR EL JUGADOR. TITO RAMALLO.


TITO RAMALLO: “ENTRENAS EN FUNCIÓN DEL JUEGO, PERO EL JUEGO TE LO VA A CONDICIONAR EL JUGADOR”.
por @aizcorbes y @davidsanchezmer

@titoramallo
Una vida ligada al fútbol. Media vida en el club de sus amores, el Depor. 20 temporadas como miembro de la estructura técnica del Deportivo de la Coruña. 11 al cargo del Fabril, filial deportivista, como primer entrenador. Antes, preparador físico. Después, miembro de la secretaría técnica, scouter del primer equipo y profesor de táctica en su escuela de entrenadores. Tito Ramallo es uno de los entrenadores de referencia en el mundo del entrenamiento. Un maestro a la hora de desaprender y reaprender en materia futbolística. Un pionero metodológico. Un hombre abierto, cercano y honesto.

Pep Marí nos dejó esta pregunta para ti: “¿Qué valores definen a un buen profesional?”
La coherencia entre lo que dice y lo que hace. La formación para justificar sus acciones. La seriedad y formalidad en su forma de trabajar, y la pasión para llevarlo a cabo.
¿Cómo ha condicionado el fútbol tu vida?
Ha sido y es un elemento inseparable. Desde que tengo uso de razón el fútbol nunca ha desaparecido de mi día a día, desde distintos ámbitos, lógicamente, pero no hay día que no piense o hable de fútbol.
¿En qué momento de tu vida decidiste que serías entrenador de fútbol y por qué?
Fue algo natural, un proceso continuo, sin un punto de arranque . Desde muy pronto sabía que sería mi futuro. Dejé de jugar a los 25 años para pasarme al área técnica. De los últimos 20 años he pasado 18 pegado a los banquillos. Y los otros dos, dando clase en la escuela de entrenadores del R.C.Deportivo y como analista en la TVG. Es decir, más de lo mismo. Sin desenganche posible.
¿Cuáles crees que han sido los principales cambios metodológicos en el fútbol en la última década? ¿Y cuáles crees que están por venir?
El concepto de que el JUEGO es el centro ha cambiado el prisma de toda la metodología. Ha provocado que el fútbol adquiera concepciones propias, sin tener que echar mano de otras externas al propio fútbol. La concepción del TODO como referencia y el JUGADOR como elemento principal del proceso marcan las líneas a seguir en el futuro.
¿Qué son para ti táctica, técnica, preparación física y psicología en el fútbol?
Elementos interrelacionados que no pueden sobrevivir de manera coherente dentro de un contexto si los tratamos por separado. Eso no significa que no los distingamos, pero en ningún caso los trataremos por separado.
¿Es la Táctica una supradimensión que contiene y de la que a la vez derivan las otras tres? ¿Por qué?
Para mí forma de entender el entrenamiento quiero que sea la táctica la que gobierne sobre las demás, pero entendiendo que ella misma no puede entenderse sin la globalidad de todas en una acción común.
¿Cómo definirías tu metodología de entrenamiento? ¿Qué principios la sustentan?
Más que una metodología propia, me gusta decir: una manera de interpretar el entrenamiento, porque lo que hago es transformar el prisma con el que quiero mirar los elementos que ya estaban ahí.
Mi manera de entender el entrenamiento recoge muchos aspectos recogidos principalmente de la Periodización Táctica, algo del Microciclo Estructurado y, por supuesto, como a todos, de las experiencias personales acumuladas como jugador y entrenador.
¿Qué es la Intensidad Táctica?¿Cómo podemos cuantificar dicha intensidad, hasta qué punto es cuantificable y por qué debemos cuantificarla?
Tres preguntas en una y posiblemente complejas de explicar en pocas palabras.
Me voy a ceñir a la definición que doy: ” El nivel de concentración que un futbolista tiene que mantener para la comprensión y ejecución de las tareas enfocadas a la resolución de acciones tácticas.”
El factor que eleva la exigencia de esa Intensidad Táctica viene determinada por el número de momentos que tiene la tarea. Previamente, el estudio de las tareas que tiene el entrenamiento fue necesario para clasificarlas. Así, determinar 3 tipos, que van de menor a mayor nivel: coordinativas, principios y tareas tácticas. La tarea más exigente de todas será, por lo tanto, una tarea táctica de IT=12.
Las cuantificamos para identificar el nivel de exigencia al que sometemos al jugador y con ello, poder ordenar el proceso de entrenamiento.
¿Cómo combinas estas dos metodologías, la Periodización Táctica y la Estructuralista?
La idea de Intensidad Táctica nació de la lectura de estas dos tendencias, de lo que decía Seirulo y de lo que decía Frade. De una y de otra fui cogiendo determinadas cosas.
¿Entrenar el Juego del equipo de una forma específica, sin alejarnos de ese Jugar, como idea relacionada con la Periodización Táctica, y el jugador como sistema complejo, como idea de la metodología Estructuralista?
Es que ahí confluyen las dos ideas para mí. Yo tengo que jugar un Juego donde el futbolista realmente me condiciona la manera que yo tengo de afrontarlo. Incluso de entrenar, porque yo puedo tener una Idea de Juego, pero si no tengo esos jugadores… lo que yo tengo que entrenar con esos jugadores, dentro de una relación lógica, va a ser distinto. Por eso el juego del futbolista es el centro. Me condiciona lo que yo pueda entrenar en el juego, porque tú como jugador me podrás dar una serie de respuestas determinadas, pero a lo mejor otro jugador ante la misma acción me da otras respuestas distintas. Entonces yo tengo que adaptar mi entrenamiento a las respuestas que me va a dar ese futbolista. No lo puedo cambiar, iría en contra del futbolista Yo tengo que tener claro lo que me puede dar el futbolista para preparar esas situaciones en el Juego.
Adaptación al contexto. A un nivel micro, adaptación al jugador. Y a partir de ahí del jugador a la interrelación de todos los jugadores para poder establecer un Juego determinado.
Claro, pero al final los dos ocupan ese centro –jugador y Juego– porque tú entrenas en función del Juego, pero el Juego te lo va a condicionar el jugador. Entonces, esa relación mutua es importantísima de mantener. Yo no puedo decir: “voy a jugar a esto” sin saber lo que tengo, sin saber qué clase de jugador. Y no le puedes decir al jugador: “tú vas a jugar a lo que yo quiero” si él no lo tiene. Entonces, si las dos maneras de entenderlo –jugador y Juego– no eres capaz de juntarlas existirá una confrontación en algún momento determinado.

¿Cuáles han sido tus últimas reflexiones e innovaciones?
Respecto a la intensidad táctica estoy inmerso en la posibilidad de realizar una publicación, sacarlo en libro. He ampliado aquella parte que hablaba de las tareas, he incluido las tareas de Principios, he clasificado los tipos de sesiones para poder etiquetarlas dentro de la intensidad táctica. Por ejemplo, el comienzo de la temporada, distribuyo las sesiones iniciales, donde no quiero someter al futbolista a una alta fatiga física. Al contrario, debes entrenar dentro de la mayor frescura posible porque el jugador debe de interpretar y asimilar un modelo de juego. Y se matiza mucho más la semana tipo, para plasmarla en una publicación y que la gente pueda ver mucho mejor el desarrollo, cómo construirla.
Más allá de la idea inicial, que fue la medición de las tareas, se ha desarrollado una manera más abierta de entrenar en Intensidad Táctica.
Quiero que sea una lectura ligera, capítulos cortos, lecturas rápidas. A mi me gusta mucho el aspecto visual. Vale más una imagen para que te cuenten una idea.
¿ Cómo estructuras una temporada a nivel de planificación?
La planificación viene determinada por 44-48 microciclos de los que consta una temporada.
No hay estructuras intermedias.
La idea es programar semana a semana.
Y a nivel semanal, ¿qué variables contemplas para estructurar un microciclo?
La repuesta del equipo, tácticamente, en el partido anterior –aspectos positivos y negativos– y la preparación específica del equipo ante el próximo rival. Por supuesto, respetando las señas de identidad del modelo de juego que adoptas.
¿Qué es para ti especificidad?¿Cómo aplicarla al entrenamiento?
La especificidad es prepararse para dar una respuesta eficaz ante la variabilidad de contextos que se te pueden presentar en el juego.
La aplicación al entrenamiento es asemejar lo máximo posible el entrenamiento a la competición.
¿Cómo se dota al equipo de una identidad propia?
Confluyendo la idea del entrenador con las aptitudes de sus jugadores. A partir de ahí, dotar a ese colectivo de una manera de pensar conjunta y manifestarla en cada nuevo contexto que te presenta el juego. Para ello, el entrenamiento nos preparará para que esa situación que se presente, tenga determinadas respuestas siempre identificativas con el grupo.
¿Cómo podemos establecer una estrategia operativa para cada partido y rival sin perder nuestra identidad?
Teniendo claro quién eres, lo que quieres y cómo conseguirlo. Potenciando tus virtudes y aprovechándote de las debilidades del rival. Esa es la clave para poder ganar cada partido. Eso no conlleva que tengas que traicionar tu ideario, pero sí que tengas que adaptarte al contexto que se te presenta, para ser mejor que el rival que tienes enfrente.

Estuviste recientemente en el Congreso Internacional sobre Periodización Táctica celebrado en Roma. ¿Qué nos puedes comentar sobre la situación del entrenamiento en Italia?, un gigante del fútbol venido a menos en los últimos años.
Lo que me transmitieron las conversaciones que tuve con ellos, es que siguen muy vinculados al entrenamiento tradicional, pero con muchas ganas de abrirse a las nuevas tendencias. Yo creo que sobre todo es lo que España y Portugal están llevando al fútbol europeo. Por ejemplo, Inglaterra se dio cuenta que también tenía que cambiar su fútbol. ¿Cómo lo ha hecho Inglaterra? Fichando entrenadores y sobre todo jugadores, muchos españoles, jugadores de talento. Están cambiando el fútbol desde los jugadores. Y los italianos eso no lo van a hacer porque ellos son muy de sus futbolistas. La manera en la que van a tener que cambiar su fútbol va a ser desde los entrenadores, desde la metodología. Van a tener que adaptar ese chip. Van a ir en esa línea y van a abrirse a las nuevas tendencias de entrenamiento.
En Italia hay una gran cultura táctica, pero no acaba de dar ese siguiente paso a nivel metodológico.
En cuanto a la cultura táctica, comparto la misma opinión. Para mí tienen uno de los grandes maestros que ha dado el fútbol, Arrigo Sacchi. Él ha sido uno de los grandes innovadores a nivel táctico. Pero creo que ellos ahora mismo tienen que dar ese paso a nivel metodológico. Es por lo menos, la sensación que me quedó tras mi última visita. Es lo que les dije, en el momento en que ellos den ese paso volverán a estar a niveles competitivos altísimos. Porque con la cultura táctica, con el nivel de sus futbolistas, si le das esa especificidad en el tiempo que ahora mismo están gastando en otras cosas, cuando sean capaces de optimizar su entrenamiento todo cambia. Ese pequeño porcentaje que supone en el alto rendimiento lo van a obtener. Cuando lo obtengan, yo creo que van a dar un salto importante otra vez. Su mejora pasa por ahí.
Tienen el qué, que es el conocimiento del juego, pero no tienen el cómo, que es el entrenamiento, el cómo utilizar ese conocimiento del juego para poder entrenarlo bien y trasladarlo al partido.
Sí, porque todavía –y es algo que me transmitían ellos– todavía siguen agarrados al entrenamiento tradicional y hasta que no consigan dar este paso no van a avanzar.
La experiencia allí fue genial. La gente que nos invitó muy bien, muy contentos. Querían más información. La Periodización Táctica era el tema central, el nexo. A mí me llamaron para comentarles sobre la Intensidad Táctica, por ser una tendencia de esa línea. Ellos estaban muy interesados. Y sobre todo, en entrenar en función del Juego y del modelo de juego que tú tienes. Yo creo que allí entrenan todos igual, da igual cómo jueguen. Es un poco como en España antes. Tú ibas a ver entrenar a un equipo y otro y entrenaban igual. Eso tiene que ser imposible, no puede ser. Si tú y yo tenemos distintos modelos no podemos entrenar igual. Habrá cosas semejantes, cosas que yo utilice diferentes y otras que tú utilices, pero no podemos entrenar igual. Por ejemplo, vas a ver a un equipo que lucha por ser campeón de liga y vas a ver a uno que lucha por no descender y entrenan igual. No puede ser. Ahí es donde, para mí, debemos seguir matizando las cosas. Ahí es donde la especificidad del contexto se tiene que preparar. Yo creo que ellos cuando lo consigan darán un paso. Y tienen ganas de cambiar, ya verás.
Y ahí has ido tú, a dar difusión a las ideas.
Es lo más importante, darle difusión a las cosas. Y luego que cada uno saque lo que quiera de cada uno, pero lo importante es que se transmitan cosas. Habrá cosas que te gusten, cosas que no, o de éste coges una y de éste coges dos, o de éste ninguna. Pero es la manera de transformar el entrenamiento, de transformar las cosas.
¿Antes sabes lo que hacían los entrenadores? No enseñaban lo que hacían. Pero te digo una cosa, antes lo tenían mucho más fácil porque no tenían las redes sociales. Esto no te permite escaparte de ningún filtro. Así que cuando la información no la puedes controlar lo que tienes que hacer es encauzarla, y eso es a lo que ayudan las redes sociales.
Pero volviendo al tema metodológico, en España el gran cambio se produjo cuando entrenadores y jugadores, todos a la vez, empezaron a comprender el porqué de las cosas, a comprender el juego. Eso facilitó todo el proceso. Eso es como todo… mira, una metodología triunfa, o se pone de moda, o sale adelante, muchas veces porque obtienen triunfos con ella los que tienen que obtenerlos. Si aquella selección o aquel Barça de Guardiola no salen adelante, o esos equipos de Mourinho…¡Porque la Periodización Táctica está ahí desde los años 80!¿Cuándo empezó a salir a la luz? Cuando la gente dijo: “¿Por qué gana este equipo?”. Y empezó a buscar elementos. Y éste gana, entre otras cosas, por la Periodización Táctica. Y estos ganan porque entienden el juego, y juegan a partir del juego porque el jugador es lo importante. Pues eso es lo que pasa, las metodologías salen adelante muchas veces en función de los triunfos. Si España no hubiese ganado ese Mundial y esos títulos de Guardiola… a lo mejor, esta forma de pensar en el fútbol español no hubiese salido adelante. Y volveríamos a la furia, a la España de jugar “más físico” y no en función de los buenos jugadores. Pero por suerte eso ya es irreversible. Menos mal…

Ahora que hablas de la furia, me viene a la mente cuando la gente habla del compromiso, del correr más… y pienso en el Atlético de Madrid y de la imagen, yo creo que equivocada, que muchas veces transmiten los medios de comunicación explicando las razones de su éxito. Y se habla de esto precisamente, del compromiso, de los valores que representa este equipo, del sacrificio, etcétera. Pero no se habla de la riqueza táctica que tiene el Atleti.

El primer Atlético de Madrid del Cholo Simeone, para mí, fue de los equipos que tácticamente más me han gustado en los últimos tiempos. Porque era un equipo que estaba preparado para adaptarse…¡yo siempre hablo de los contextos! Para adaptarse a los distintos contextos del juego. Era un equipo que jugaba al contraataque cuando tenía que jugar. Era un equipo que jugaba directo cuando tenía que jugar. Era un equipo que cuando le dejaban combinaba. Y asumía el jugador esa dinámica. Yo siempre destaque en ese primer año, no el Simeone del compromiso, sino el Simeone entrenador. Por darle a su equipo versatilidad. A mí cuando me preguntan: “¿Cuál es un equipo rico tácticamente?”. No es aquel que hace una cosa muy bien, como era el Barcelona. El Barça hacía una cosa muy bien con los mejores. Y haciendo eso no le ganaba casi nadie. Pero para mí un equipo rico tácticamente, es aquel donde los jugadores pueden adaptarse de una forma natural a los cambios que da el juego. Y eso es muy difícil para un entrenador. Y todo esto sin perder la identidad. Que no te digan “no sabe ni a que juega”. Es difícil conseguir eso y no perder la identidad. Cholo Simeone lo hizo en aquel Atlético.
¿Qué pasa? Que iba acompañado de su carácter argentino. Para mí el Cholo Simeone, sabe que tiene un papel que interpretar. Pero tú ves luego al Atlético de Madrid y no corren sin sentido. No hacen las cosas por hacer. No son once locos que corren detrás de un balón y que lo hacen más que el rival.
Hay un trabajo táctico detrás.
¡Y mucho más que otros equipos! Por ejemplo, la variedad en acciones a balón parado. No hay ningún equipo que lo iguale.
Que luego trasciende a nivel público otra imagen que los medios quieren transmitir, y que él también alimenta, pues sí. Pero eso no significa que el Atlético de Madrid no sepa lo que quiere.
No trascienden tanto las tareas a nivel táctico de Simeone, si no la parte de entrenamiento que lleva el Profe Ortega.
Yo he visto alguna tarea de entrenamiento de Simeone. ¿Qué hace él muy bien? Por ejemplo, he visto una tarea defensiva en la que trabaja la anticipación. He visto algún rondo en que trabajaba la interceptación. Él le mete el aspecto emotivo de su presión como entrenador. Otros entrenadores miran, observan, dejan que el jugador tome las decisiones, se equivoque… no son muy intervencionistas. Él presiona al jugador, lo obliga al esfuerzo… Él le da el plus emotivo que tiene como entrenador. Y le aporta a la tarea ese condicionante psicológico del esfuerzo, de la exigencia. Él se la da con su insistencia. Es un elemento más que él aprovecha muy bien dentro del entrenamiento.
 Y todas estas tareas relacionadas con su modelo de juego. Pero no todo el entrenamiento como en la Periodización Táctica va relacionado con el Juego del equipo. Cogen cosas de aquí y de allá. Un poco similar a lo que se está haciendo en Argentina o Italia a día de hoy. Hay una relación entre esos dos países y él también ha estado tanto en Argentina como en Italia.
Claro. Y es que yo creo que al final, tanto la Periodización Táctica como el Microciclo Estructurado nacieron para dar respuesta a una demanda que había. Yo creo que ahora el fútbol está yendo a esa confluencia que hablábamos. El Juego es lo importante, pero es igual de importante el jugador que participa en el Juego para condicionarlo. Entonces tú tienes que trabajar las dos cosas a la vez, no se pueden separar. Tú tienes que preparar al jugador para el Juego. Entonces tienes que unir los dos elementos y tu entrenamiento tiene que ir enfocado a eso. Yo no puedo preparar una tarea para un aspecto de mi juego sin tener en cuenta quienes son los jugadores que la lleven a cabo. Es inevitable. Es más, la relación de distintos jugadores hasta puede condicionar las conductas. Si tú tienes a tu lado a un futbolista que no corre a hacer ayudas en ningún momento o al que le cuesta, tu conducta va a cambiar en comparación con otro que sabes que te va a ofrecer ayudas constantemente. Hasta te puede cambiar a ti la actitud defensiva en esa situación. En función de si juegas con uno o con otro, harás una entrada o no la haces porque sabes que como te rebasen no te va a ayudar. Pues ahí el entrenador es el que tiene que buscar la confluencia de lo que quiere en el Juego con lo que le da el jugador.
Eso es especificidad.
Justo. Pero para eso tú tienes que tener una lectura clara de lo que quieres en el Juego y de lo que tú ves que tú jugador te puede dar. Porque si no, entonces es más fácil entrenar de manera tradicional porque no te equivocas. Que es donde se agarra la gente de una manera más fuerte cuando no cambia. ¿Por qué? Porque no están seguros del paso que tienen que dar. ¿Tú qué haces cuando tienes que dar un paso y no estás seguro? Te quedas parado. Porque sabes que no te va a pasar nada. Cuando das el paso sabes que te puedes equivocar. Si vas con la seguridad de dar el paso lo vas a dar y no te va a importar. Yo creo que es ahora mismo el gran hándicap que tienen muchos.
Pero eso te cambia todo, poder entrenar de una forma específica a tu equipo. El feedback que el entrenador obtiene, la gratificación de poder entrenar a tu equipo de esa manera es inmensa.
Sí, pero tienes que estar muy convencido de que ese es el camino.
Al final un entrenador que no está seguro…
Se mantiene en su posición de distancia.
No puede funcionar.
 Sí.
Además creo en un cambio general de los entrenadores. Va a ser así, los que van a aportar eso son los entrenadores que vienen por detrás. Primero porque van a tener más formación. Yo digo que una de las cosas que ha tenido España es que el entrenador se ha formado cada vez más. Y cada vez se forma más todavía. Los primeros entrenadores, digamos que han sido entrenadores que se han hecho a sí mismos. Ellos entrenaban, el juego les puso en una situación… imitaron. Y posiblemente no entrenaban tan mal. Luego vinieron los entrenadores que empezaron a buscar formación donde no existía, en el fútbol. ¿Qué hicieron? Se fueron al atletismo, a modelos de otros deportes, y lo trasladaron al fútbol. Su formación querían dársela al fútbol. Pero una formación equivocada. ¿Qué pasa? La nueva generación, que viene formada, que ya tiene los antecedentes delante y que sabe donde tiene que ir a buscar la información, va a hacer un barrido generacional importante. Y cada vez se va a ver más..
Pero todavía se arrastra de las fases anteriores. Incluso en las facultades de educación física alrededor de España se arrastra mucho. El conocimiento anterior, de lo cuantitativo que se extrajo del atletismo, etcétera, se arrastra dentro de la formación.
Y muchos entrenadores que pasan directamente del rol de jugador, sin tiempo para una mayor formación, a entrenar adoptan las formas que han visto. Y todavía han entrenado muchos de manera tradicional. Pero cuando los entrenadores vayan formando futbolistas en las nuevas metodologías, cuando un futbolista salga de ahí para entrenar, aunque no tenga esa formación, va a adoptar los modelos que ha visto.
Los jóvenes entrenadores que salen están adoptando modelos de imitación, que todavía por desgracia mantienen muchos de los métodos tradicionales. Entonces, adoptan. Y si quieren cambiar. ¿qué hacen? Se rodean de equipos de trabajo formados. Muy inteligente por su parte. Y son ellos los que desarrollan todo el concepto del entrenamiento y los entrenadores son los que aportan…
¿La imagen?¿La gestión de vestuario?¿La experiencia?
Justo, sí. Eso es. Ellos aportan la forma y los otros el contenido, por supuesto, siempre me estoy refiriendo al apartado metodológico, deja al margen es aspecto futbolístico, la idea que tiene el entrenador sobre el fútbol que quiere para su equipo. Y es un matrimonio feliz. ¿Por qué? Porque si no a mucha gente le sería muy complicado llegar al fútbol profesional, de una manera directa, solo por su capacidad. Porque la tienen pero les sería muy complicado. Entonces tienen que llegar de la mano de equipos de trabajo o de este tipo de situaciones. Porque luego esos equipos de trabajo demuestran la capacidad que tienen.
Pero es importante que la parte que aporta la forma pueda entender aquello que incorpora la parte que aporta el contenido. Porque al final dentro de un equipo de trabajo tiene que existir esa interrelación, tiene que haber un conocimiento mutuo.
Es necesario. Pero yo también destaco que esos ex jugadores que saltan a los banquillos también vienen con la inquietud de querer aprender. Ellos han vivido unas cosas pero saben que vienen otras. Y la gente con la que se relacionan, les hablan de la otra cosa, de lo que hay, de lo que viene… Entonces, son gente que tiene ganas de cambiar. No son gente que quieran seguir con lo tradicional..
Un buen ejemplo sería Mauricio Pellegrino.
A Pellegrino le analicé su Valencia, en su momento. Me gustó lo que pretendía tácticamente. Muy bien, muy estructurado, sabía lo que quería, fue de los equipos que más me agradó. Y fue una pena porque al final los resultados pudieron en la situación. Cuando los resultados no son los esperados, irremediablemente, pasa lo que pasa.
Quizá no llegó en el momento adecuado al primer equipo del Valencia. Empezó con mucha gente ya en su contra.
Es un club con gran exigencia. Rafa Benítez y Unai Emery, dos de los mejores entrenadores a nivel de consecución de títulos tuvieron un gran desgaste.
Unai Emey tiene una cosa muy buena como entrenador. Yo creo que lee muy bien las situaciones de juego y las explota muy bien con los jugadores que tiene. Para mí es su gran virtud. En el aspecto que hablábamos de especificidad, él da el máximo nivel. Porque en todos los equipos que ha estado ha sido capaz de adaptarse, dentro de lo que es su idea, a los jugadores que tiene para sacarle rendimiento. Fíjate la cantidad de veces que cambia sus onces iniciales, entran unos, salen otros, y muchas de esas decisiones estoy seguro que las toma en función del rival que va a tener enfrente. Cambia posicionamientos de su equipo para defender. Él varía, él juega con su equipo. En el entorno del juego, él le saca rendimiento desde su punto de vista.
Mucha diferencia entre Almería, Valencia, Sevilla… entrenador que se adapta a lo que tiene.
Sí. Y que lo hace muy bien, pero muy bien.
Cambiando de tema, ¿cuál es el papel que ha tenido para ti el fútbol de calle en la historia del fútbol?¿Qué beneficios aprecias en él?¿Cómo podemos sustituirlo, si es que podemos, ante su inminente desaparición?
El jugador llegaba con mucha más experiencia del juego. La cantidad de contextos cambiantes que vivencia en la calle son imposibles de reproducir en el entrenamiento.
La única posibilidad de devolver el fútbol de la calle a los niños es dándoles más horas de juego libre, sin condicionantes, sin conductas. Reproducir un escenario, en el que los niños sean los que dirijan la situación. Sé que parece utópico pero es la única solución que nos queda.
¿Qué ha supuesto en tu vida el Victoria CF?, club fundado por tu abuelo y en el que empezaste como jugador.
El Victoria es la casa “pequeña”, donde sabes que nunca te marchas aunque no estés. Me vio crecer como jugador y como niño. Además, mis primeros pasos como entrenador los di allí. Las prácticas del título de entrenador transcurrieron con dos equipos del Victoria. Un año con el alevín y otro con el juvenil.
¿Y el Fabril del Deportivo, tanto como jugador como entrenador?
El Fabril me lo dio todo. Mi formación personal y deportiva. Nunca podré estar lo suficientemente agradecido a lo que significó vivir durante esos años bajo ese escudo.
¿Qué objetivos te planteaste como director del fútbol base del Deportivo entre 2008 y 2010?
Seguir dándole continuidad a una idea de crecimiento sostenido, que se había iniciado en el año 2000. En ese momento se nos encarga reconstruir a un grupo de personas el fútbol base del Deportivo, ya que por motivos económicos, años antes tuvieron que eliminarlo parcialmente.
¿En qué consistió tu trabajo como scouter del primer equipo en la temporada 2012-2013?¿Cómo se relacionó tu trabajo con los distintos entrenadores que pasaron por el equipo aquella temporada?
Fue un trabajo tremendamente beneficioso a nivel personal. Tuve que reciclarme rápidamente. Después de 13 temporadas ejerciendo de primer entrenador, tuve que leer el fútbol para otros compañeros y tratar de desmenuzarle los rivales para que ellos tomaran sus decisiones.
José Luis Oltra, Domingos Paciencia y Fernando Vázquez, tres entrenadores en una temporada. ¿En qué varió tu tarea con cada uno de ellos?
Con los que tuve un trato mucho más directo fue con José Luis Oltra y con Fernando Vázquez, porque Domingos Paciencia estuvo sólo seis semanas.
Yo creo que la relación que tiene que existir entre el scouter y el entrenador es de máxima complicidad y confianza. Tú tienes que ser capaz primero de saber para quién tienes que ver el fútbol. No soy muy amigo de los protocolos de scouting. No vale el mismo scouting para todos, cada uno le da un toque distinto como entrenador. Siempre digo que el scouting es un arte. ¿ Por qué? Todos conocemos como se hace pero la mano del artista es lo que le da valor al resultado final.
Yo no soy una persona que crea en el scouting descriptivo. Es decir, no creo en elscouting de decir lo que pasa. Yo creo más en el scouting que toma partido por tu equipo y por el rival.
Interpretativo.
Justo. Esa es la palabra. ¿Por qué? Yo tengo que interpretar. Al entrenador, que tiene muchas obligaciones, yo no le puedo dar un informe de 20 folios o 25 minutos de vídeo. Él tiene que llegar con un folio, como digo yo, y firmarlo. Esto es como una empresa, el jefe al final firma el informe. Pero los mil folios te los has leído tú, tu compañero… y llega al final con tres conceptos: cómo ganarle a este equipo, cómo aprovechar sus debilidades y cómo fortalecer a nuestro equipo. Al margen, por supuesto, del análisis del balón parado. Y a partir de ahí, llevarlo al entrenamiento día sí día también.
Tú antes me preguntabas en qué me basaba para entrenar en el microciclo. Y yo te decía que en la lectura del último partido y del próximo rival. Pues, por eso, para mí elscouting, dentro del grupo de trabajo, es fundamental para poder interpretar la intensidad táctica. ¿Por qué? Porque para programar esa semana primero tengo que saber lo que mi equipo hizo bien o mal. Y luego en función del rival del próximo fin de semana tendré que acentuar determinadas cosas; prepararme para la próxima competición. Entonces, ahí el scouting debe ser interpretativo.
Pese a ello, Domingos Paciencia es un entrenador metodológicamente similar a ti. ¿O no?
De todos los que pasaron por aquí, a nivel organizativo, a nivel metodológico, el que más me gustó.

A nivel metodológico, muchos creen que si entrenamos a un equipo donde los jugadores tienen una gran inteligencia táctica, lo cual suele suceder en equipos con jugadores veteranos o con un alto nivel de comprensión, el entrenador se puede limitar más a tener la función de acabar de dar rendimiento a esa plantilla. Al final estamos hablando de jugadores de élite y muchos de ellos tienen un gran conocimiento del juego. Pero luego hay plantillas donde esto no sucede.
Por supuesto, y donde el entrenador es mucho más importante. Pero también estoy en contra de los que creen que con los jugadores buenos ya no hay nada que hacer. El ejemplo lo tienes en Guardiola. A jugadores buenos, tanto de un país como de otro, ha sido capaz de convencerles, ¡de convencerles! de que tenían que poner sus virtudes al servicio de los demás. Y eso sí que es dificilísimo. Y lo hace de una manera donde el jugador se siente importante. No que el jugador haga lo que quiera que es muy distinto. Algunos entrenadores en muchos equipos piensan que lo mejor es que el jugador haga lo que quiera, ya solucionará piensan. No. El jugador es lo más importante y soluciona en función del contexto que yo le voy a preparar, que es lo que hace Guardiola con el fútbol posicional, etcétera. Pero para eso hay que convencerlos y él lo hace.
Es lo que mejor hace, convencer.
Sin duda.
¿Qué distingue al Deportivo de la Coruña del resto de clubes?
Para un deportivista todo. Pero creo que si le haces esa pregunta a cualquier aficionado de su club te contestará lo mismo.
Para finalizar esta entrevista nos gustaría que dejases una pregunta abierta para el siguiente entrevistado de Fútbol Holístico.
¿Dentro de 10 años seguiremos entrenando, más o menos, como lo hacemos en la actualidad, con las nuevas tendencias, o hemos llegado a un punto de especificidad en el entrenamiento que hará complicado dar más pasos diferentes?


martes, 15 de diciembre de 2015

SALVAR EL FÚTBOL.


por HENRIQUE SANFIZ 
perarnau magazine. com

Actualmente, el fútbol es un fenómeno humano único a nivel mundial, el cual influye y es influenciado por las diversas sociedades, hecho que lo convierte en un poderoso medio de expansión cultural. Únicamente es preciso observar datos como la audiencia televisiva, asistencias a estadios, la publicidad o la enorme repercusión e impacto social que tiene en la sociedad y, como consecuencia, en los jóvenes. Los entrenadores de fútbol base tenemos la responsabilidad añadida, delegada por los padres y madres de los jóvenes, que nos buscan como medio auxiliar para la formación de sus hijos e hijas, formación que, aunque parte de ellos no sean conscientes, no es exclusivamente deportiva.

Cada vez en mayor medida, los padres no disponen del tiempo suficiente para divertirse desenvolviendo todo aquel espíritu creativo y espontáneo que puedan tener, en parte, como evolución que afecta a la sociedad en general. Esto tiene relación con una disminución del fútbol callejero, donde los niños y niñas se convierten en adultos cada vez de forma más precoz, con todo lo que ello conlleva. Estos hechos, manifestados en la formación de base, definida por Jorge Maciel como un tipo de formación “sobre carriles” (1), donde se tiende en muchos casos a la no formación, al formateo del niño o niña construyendo (o más bien destruyendo) sin creatividad, autonomía y mediante comportamientos altamente estereotipados.

Es una realidad que la cada vez mayor velocidad y dinámica constante del día a día hace que muchos padres y madres se decidan por colocar a sus hijos en escuelas de fútbol. En el caso de que el proceso que estas llevan a cabo sea de calidad, eso podrá provocar una tendencia positiva para el fútbol en general y la creatividad de los jóvenes en particular. Será beneficiosa para la mejoría del juego, de la calidad de los potenciales jugadores y la formación de los propios niños y niñas como personas, y este se convertirá en un proceso que permita despertar y potenciar diferentes cualidades en los jóvenes.

Es inevitable observar actualmente la disminución del fútbol callejero que se veía en el pasado; de nada sirve lamentarse de tal situación ante el dinamismo de la sociedad actual, pero sí pensar en un intento de reproducción de ese fenómeno a través de proyectos basados en procesos cualitativos que intenten superar los límites creados por la sociedad actual. Si queremos que estos procesos, llevados a cabo en las escuelas de fútbol, puedan ser lo más similares posible al fenómeno en cuestión, será imprescindible que la iniciación en el proceso de la práctica del fútbol sea realizada de forma similar a como sucedía en la calle, es decir, mediante la propia iniciativa de los jóvenes y no mediante la imposición por parte de padres que ven un futbolista profesional en casa antes de haber tocado un balón. Por lo tanto, la pasión tiene que ser descubierta y despertada, no impuesta.

Otro factor que sin duda influye en la calidad que puedan presentar esta serie de proyectos son los intereses comerciales. Muchos clubes de fútbol ven en la creación de escuelas de base la oportunidad perfecta para hacer caja y aumentar el sentimiento de pertenencia de muchas familias hacia el club, haciendo que los jóvenes se inicien cada vez a edades más precoces y mediante procesos de peor calidad, prestando una menor atención a la ética vinculada al proyecto. La cuestión, por lo tanto, no es cuándo comenzar, sino la manera en la que se comienza. Es preciso un cambio de paradigma que refleje la complejidad inherente al fútbol y su enfoque sistémico.
“Quem só sabe de futebol, nem de futebol sabe”
Vitor Frade (1985)

Numerosos autores reflejan el hecho de que la desaparición del fútbol callejero podría causar cada vez una mayor disminución de la calidad del juego (2). Observamos por lo tanto una necesidad de mantener la propia calidad del proceso de formación, tanto en beneficio del propio deporte como de la educación de los jóvenes. Por lo tanto, debemos tener cuidado en preservar y recrear lo más cualitativamente posible los ambientes y contextos en los que los jóvenes se iniciaban en este deporte, entendiendo la diversidad como una expresión fundamental a nivel cualitativo del fenómeno ya que en caso de renunciar a ella podríamos estar hablando de la desaparición de una especie cada vez más escasa: los talentos. Esta diversidad deberá estar presente relacionando a individuos diferentes y con sus particulares características, tanto en relación al juego como a su personalidad, dando mayor calidad a su proceso de formación, y también en los diferentes estímulos que estos reciben en la actividad en cuestión con el objetivo de escapar de aquellos hábitos y comportamientos actuales de los jóvenes, cada vez más homogéneos y sedentarios.

De esta manera, entendiendo el fútbol como fenómeno social total que ejerce una gran fascinación en los jóvenes, deberemos tener en cuenta a aquellos responsables de acercarles este fenómeno, una elevada calidad de intervención, promoviendo contextos adecuados donde estos vivan, desde edades tempranas, aquel tipo de interacciones de calidad que favorezcan su crecimiento.

(1): Maciel, J. (2011). Nao o deixes matar. O bom futebol e quem o joga. Chiado editora.
(2): Cruyff, J. (2002). Me gusta el fútbol. Círculo de Lectores.
* Henrique Sanfiz es Entrenador base del FC Porto Dragon Force


OPTIMIZACIÓN DE FORMA PREFERENTE DE LA ESTRUCTURA EMOTIVO-VOLITIVA.


La motivación intrínseca
por XAVIER DAMUNT - LAIA LETOSA
martí perarnau.com. 

CONSIDERACIONES TEÓRICAS
Muchos entrenadores ya saben que un entrenamiento parcelado de la técnica, táctica o preparación física tiene una transferencia limitada al partido. Muchos de ellos ya trabajan de forma interrelacionada objetivos técnicos, tácticos y físicos. Por otro lado, se acepta que el rendimiento de un deportista no solo depende de estos aspectos, también tienen en cuenta el factor psicológico del deportista, sobre todo a raíz de la eclosión del coaching.

Encontramos artículos años atrás que revelaban que tenemos que entender el deportista desde el punto de vista de la Teoría General de Sistemas: podemos interpretar la persona del deportista como una estructura hipercompleja configurada por interacciones y retroacciones de las estructuras (Seirul·lo, F.;1998). Seirul·lo desgrana el comportamiento del deportista en varias estructuras y propone optimizarlas desde un perspectiva sistémica, preferenciando en cada momento la que el entrenador crea conveniente.

Ya hay amplia bibliografía sobre las estructuras que presenta Seirul·lo, así que obviaremos definirlas aquí, pero con algunas de ellas, por el hecho de que no son las que se han entrenado tradicionalmente (la condicional, la coordinativa y la cognitiva), hay cierta dificultad en ponerlas en práctica de forma interrelacionada con el resto. Las estructuras que a menudo suponen un reto de trabajo en las sesiones de entrenamiento son entonces la mental, la socio-afectiva, la expresivo-creativa y la emotivo-volitiva. Así pues, algunos entrenadores optan por no introducirlas de forma preferente en sus entrenamientos, dejando estas estructuras en un segundo plano, ya sea mediante reglas potenciadoras de situaciones en las cuales el deportista deba tener en cuenta objetivos relacionados con dichas estructuras o directamente, evitando utilizarlas dentro de la sesión y usándolas en las charlas a nivel grupal o individual.

Esto último suele pasar con la estructura emotivo-volitiva, que es aquella que nos mueve a hacer acciones por las cuales conseguimos la satisfacción del deseo personal de obtener reconocimiento, fama, dinero o simplemente la satisfacción de haber hecho bien la tarea. La podemos relacionar con las necesidades personales del individuo y que supondrán que este se mueva para satisfacerlas. Las necesidades a satisfacer, la urgencia en la actuación para satisfacer las expectativas del grupo, en un determinado episodio del juego, activan los sistemas de la estructura emotivo-volitiva (Seirul·lo, F.; 2004).

Aunque todo el mundo pueda tener una comprensión genérica de esta estructura, es necesaria una prospección más profunda para poder encontrar objetivos concretos que sean trasladables a una sesión de entrenamiento. Es para eso importante, que los entrenadores consulten a psicólogos, o incluso los hagan participar de la elaboración y realización de la sesión de entrenamiento, como es el caso que presentaremos en este artículo.

En ese sentido, podemos optimizar las motivaciones del deportista en cuanto a la práctica deportiva. Es lo que sugiere la Teoría de la Autodeterminación (Ryan, R. y Deci, E.; 1985), que apunta a explorar y explicar la motivación humana desde un enfoque basado en necesidades y que pone el acento en el grado en que las personas escogen sus conductas (adaptado de Giesenow, C.; 2015).
Podemos decir que lo que mueve el deportista a hacer una tarea y, en general, a practicar el deporte se puede dividir en dos necesidades: la que proviene de su interior, o intrínseca; y la que proviene del exterior, o extrínseca.

La extrínseca es aquella que recibe el deportista por parte de otras personas de forma directa o indirecta; ya sea con el reconocimiento de compañeros o de la sociedad, el dinero o, desde un punto de vista punitivo, para evitar un castigo de, por ejemplo, el entrenador, los compañeros de equipo o de la prensa. Esta es la que más dominan los entrenadores, ya que por la propia definición es relativamente sencillo que el entrenador, al ser una persona externa al deportista, pueda intervenir en el deportista mediante el uso de ella.

En cambio, la conducta intrínsecamente motivada es aquella que no tiene otro objetivo que el propio placer o interés personal en realizarla. La motivación intrínseca, por tanto, encuentra su fundamento en una serie de necesidades psicológicas definidas que incluyen, entre otras, la causación personal, la efectividad y la curiosidad (Monroy, A. Y Sáez, G.; 2011).

En cuanto a los humanos, la conducta motivada intrínsecamente se debe a una necesidad (psicológica) innata de sentirse competente y de sentirse autodeterminado (Limonero, J; 2003). También la búsqueda y el desarrollo de relaciones seguras y conectadas con otros (Giesenow, C; 2015). Por tanto, podemos subdividir la motivación intrínseca en la búsqueda de la competencia, de la autonomía y de las relaciones.
Si consideramos que la motivación extrínseca es ampliamente conocida y ya utilizada por los entrenadores y otras personas que puedan intervenir en el rendimiento del deportista (familia, agentes, directivos, prensa), podemos centrarnos en la optimización de la motivación intrínseca para balancear el peso de ambas motivaciones mediante objetivos que conseguirán la optimización de estas necesidades psicológicas que configuran la motivación intrínseca:
  • La búsqueda de la competencia en la tarea a realizar. Los deportistas encuentran motivante sentir que están mejorando en eso que están llevando a cabo.
  • La autonomía en la toma de decisiones. Los deportistas encuentran motivante notar que pueden decidir cómo y cuándo hacer eso que están llevando a cabo.
  • El desarrollo de sus relaciones personales. Los deportistas encuentran motivante sentir que mejora la relación con los compañeros en la tarea que están llevando a cabo.
Reglar tareas donde salgan estos objetivos sería un buen punto de partida para incorporar estos conceptos a la sesiones de entrenamiento de forma no preferencial, pero ahora mostraremos un ejemplo de tarea donde la estructura preferencial es la emotivo-volitiva, concretamente la optimización de la motivación intrínseca.

ELABORACIÓN DE LA TAREA EN EL FÚTBOL
Para tal efecto, consideramos cualquier procedimiento metodológico que incluya porterías, como por ejemplo el ataque-defensa, el juego reducido o el juego real. El objetivo de ellos es poner en práctica los contenidos trabajados durante los entrenamientos en situaciones cercanas a la competición (Guerrero, I.; 2011).

En nuestra tarea se trabajarán objetivos a optimizar de otras estructuras, típicamente la coordinativa y la cognitiva, pero podrá incluir cualquiera de las otras siempre de forma subyacente a la preferente.
A ojos de los jugadores que participen en la tarea, de inicio creerán que están trabajando conceptos tácticos entrenados en tareas o sesiones anteriores, mediante un procedimiento donde aparezca de forma inherente la motivación extrínseca de los jugadores que participan. Estos procedimientos son los que incluyen porterías, ya que el jugador, al marcar un gol, siente que es de las maneras que obtiene más reconocimiento por parte de compañeros, entrenadores y espectadores. Por tanto, es el que de forma espontánea motiva más a un jugador de forma extrínseca.

Antes de iniciar la tarea explicaremos a los jugadores las reglas que hacen referencia a la optimización de las otras estructuras. Acto seguido iniciaremos la tarea, que estará dividida en tres partes donde dichas reglas no variarán, así como el tiempo de juego.
Durante el juego tendremos que registrar los jugadores que se comportan según los ítems a valorar de la tabla que se muestra a continuación, y recibirán los puntos correspondientes que se sumarán a su equipo o se les restará si actúan de forma contraria.

En la columna Tipo de la tabla de los ítems podemos ver la relación del ítem con una de las tres necesidades psicológicas de la motivación intrínseca. La importancia de cada ítem es subjetiva y susceptible de añadirle o quitarle puntos, así como la inclusión de nuevos o exclusión de algunos de estos ítems.
Al finalizar la primera parte de la tarea se informará a los jugadores del marcador de goles, pero sumando todos los puntos que ha hecho cada equipo. Aún no se les desvelará de dónde sale esta puntuación. Esto también se hará al final de la segunda y de la tercera parte. También entre partes se hará una pregunta que servirá para ganar más puntos y que tendrá el objetivo de ir mostrando poco a poco cómo han estado ganando los puntos. Las preguntas son las siguientes:
  1. Dos puntos para el equipo del primer jugador que diga algún momento en que gracias a estar concentrado, ha podido realizar una acción correctamente.
  2. Dos puntos para el equipo del primer jugador que diga algún momento en que haya ayudado a un compañero, y eso haya supuesto algo positivo para el equipo.
  3. Tres puntos para el equipo del primer jugador que diga qué ha aprendido de nuevo con esta tarea.
La primera pregunta hace referencia al ítem 1, y creemos que es el primero que se tiene que desvelar para que sirva a la vez como consigna de control, ya que automáticamente los jugadores intentarán participar en la tarea de forma más concentrada (y aquí se verá cómo los jugadores interpretan esto de maneras distintas). Si por el contrario lo que se hace es una pregunta sobre, por ejemplo, el ítem 6, la realización de la tarea se acaba tergiversando porque los jugadores pasarán a estar completamente atentos a este ítem para poder sumar puntos y dejarán de lado los objetivos explicados al inicio de la tarea.
La segunda pregunta hace referencia al ítem 3 (pero se podría haber hecho preguntas sobre el 5, 6, 8…) y la última se hace como parte introductoria a la reflexión final.

Esta reflexión servirá para desvelar todos los ítems, para explicar cómo han conseguido los puntos y hacerles entender que la motivación extrínseca no es la única en la cual un jugador se debe sustentar. Aunque es importante y necesaria, un jugador no puede depender solo de ella porque al proceder de terceras personas no siempre podrá recibir su contribución. De hecho, se puede considerar que convivir con altas dosis de motivación extrínseca es potencialmente peligroso para su rendimiento si, por las razones que sean, se deja de recibirlas.
Por eso es importante que los jugadores, ya de jóvenes, conozcan e identifiquen su motivación intrínseca y la movilicen constantemente.

Esta tarea con preferencia de la estructura emotivo-volitiva es un primer paso para presentar a los jugadores estos conceptos. Es como abrir una ventana a la introspección y conocimiento de la motivación intrínseca y que, como todas las estructuras, se tienen que trabajar de forma periódica para consolidar su aprendizaje, ya sea con otras tareas similares a la presentada, con charlas o con la introducción de reglas recordatorias en otras tareas que den preferencia a objetivos de otras estructuras.

BIBLIOGRAFÍA
  • Deci, E. L., y Ryan, R. M. (1985).The general causality orientations scale: Self-determination in personality. Journal of Research in Personality.
  • Giesenow, C. (2015).Promoviendo la motivaciónintrínseca.CimaPerformance.com
  • Guerrero, I. (2011).Terminologiad’exercicis de l’Escola del FC Barcelona, temporada 2011-2012.Documentode la FCBEscola.
  • Limonero, J. (2003).Motivació i emoció. Edicions UOC.
  • Monroy, A i Sáez, G (2011). La motivación y el rendimiento en el deporte. EfDeportes.com.
  • Seirul·lo, F. (1998).Planificación a Largo Plazo en los Deportes Colectivos. Curso sobre Entrenamiento Deportivo en la Infancia y la Adolescencia. Apuntes de la Escuela Canaria deldeporte.
  • Seirul·lo, F. (2004). Estructura socio-afectiva. Documento del departamento de educación física del INEF Barcelona.
* Xavier Damunt es entrenador nacional de fútbol y Laia Letosa es psicóloga y psicopedagoga.


FEEDBACK EN EL FÚTBOL.


Por José Luis Schneider.
Feedback en el fútbol/ educaentrenadores.com.
21 nov, 2015
La comunicación entre jugador y entrenador es uno de los procesos más importantes en la enseñanza-aprendizaje del jugador. Hasta hace unos años, los partidos callejeros eran el sitio donde los jugadores aprendían y desarrollaban sus habilidades. Poco a poco y con el paso de los años, la sociedad ha ido cambiando los hábitos siendo los clubes deportivos en la imagen de su entrenador el que ha adquirido importancia para sacar el máximo desarrollo de su potencial.

Podemos definir feedback como aquella información que el entrenador aporta al jugador sobre cómo éste está ejecutando el ejercicio (errores que comete y que debe corregir, avances que va consiguiendo, etc.). Esta infomación no es más que una corrección o aportación sobre la información inicial o feedforward.

TIPOS DE FEEDBACK
El feedback puede ser intrínseco (marcado por el propio deportista) o extrínseco (marcado por el entrenador). Una de las pautas importantes a la hora de realizar el feedback es no darlo sistemáticamente en cada acción para no crear dependencia en el jugador, ir jugando con el momento idóneo para que el propio jugador sea capaz de analizar y aplicar la mejor respuesta para la corrección del error o afianzamiento del gesto motor.

También podemos encontrar un feedback en función del momento tras la ejecución y que podrá ser expuesto de manera individual o grupal sobre los jugadores, existen 3 tipos:
  • Concurrente: Feedback que se realiza  en la ejecución. Está condicionado al tipo de tarea. En una tarea continua más facilidad para dar feedback concurrente. Ventaja: Que el alumno vaya modificando mientras ejecuta. Son más eficaces desde el punto de vista de la ejecución, pero una un nivel de dificultad que es la atención del alumno, con lo cual el feedback debe ser concreto y sencillo.
  • Inmediato: Feedback que se realiza inmediatamente después a la ejecución. Permite un recuerdo cercano de la actividad y detenerse en explicarlo. Si queremos corregir a todos los alumnos no puede ser muy extenso, con lo que conviene ser concreto y sencillo.
  • Retardado: Es menos eficaz porque es muy posterior a la ejecución o al momento de la acción, pero muchas veces se da por las condiciones de la tarea. Por ejemplo durante un partido o tras un determinado número de acciones en un ejercicio.
El entrenador puede ofrecer el feedback sobre el jugador de diferentes formas:
  • Interrogativa: preguntando al jugador por sus sensaciones e intentando que el propio jugador nos dé respuesta sobre la ejecución. Este tipo de respuesta tiene un carácter propioceptivo y depende mucho de la capacidad madurativa del jugador.
  • Explicativo: el entrenador da las causas del error en la ejecución. El jugador por tanto no analiza el error pero si la solución para el error.
  • Prescriptivo: el entrenador da las causas y la solución. Desde mi punto de vista es una forma rápida de que entiendan las causas pero hace a los jugadores muy dependientes del entrenador.
  • Emocional: reforzamos la actitud del jugador sin más.
Actualmente nos encontramos con jugadores cada vez más dependientes del entrenador en los campos. Esto es debido a la sociedad y a todos los avances que hacen que las personas y sobre todo la juventud se encuentren con soluciones al alcance de su mano de manera muy fácil y accesible que les hace ser dependientes de ellas y no usar su intelecto, provocando cualquier obstáculo un desafío, un muro del cual tienen difícil escapatoria y de la que no saben salir por ellos mismos. Podemos decir pues que el proceso de enseñanza mediante el descubrimiento guiado poco a poco irá desapareciendo, apareciendo la figura del entrenador autocrático, el cual deberá de solucionar cada uno de los errores de cada uno de los jugadores que se encuentran en el campo. El famoso “entrenador con mando de videoconsola”.

Análisis del comportamiento del entrenador en la aplicación del feedback
  1. Fase de observación:
El entrenador realizará una comparación intrínseca entre lo que quiere del jugador y el resultado de la acción. Para ello se debe identificar el error, valorar su importancia y decidir el momento de intervención.

  1. Fase de intervención:
Momento en el que el entrenador tiene tomada la decisión de intervención y ya ha seleccionado el tipo de feedback para la intervención y decide actuar solo sobre el jugador o sobre el grupo. Hay que ser consciente que la intervención del feedback tiene un gran peso sobre el alumno.
Por último, siempre es importante destacar que el deporte ayudara a formar a los jugadores  como personas y a estar preparado para los malos y buenos momentos que tendrán  en la vida. El trabajo en equipo, compañerismo, confianza, sacrificio, autocontrol, serán valores que le ayudaran fuera del ámbito deportivo. Debemos tener claro que en edades tempranas lo más importante no es ganar, si no que el jugador progrese a nivel técnico-táctico-físico. Gestionar esto no es tarea fácil. En una sociedad competitiva, donde muchos padres ven a sus hijos a “Messis o Cristiano Ronaldo” en potencia, la misión del entrenador/educador es la de proteger al jugador y educarle en la práctica del fútbol.

AUTORJosé Luis Schneider Tirado


viernes, 11 de diciembre de 2015

CÓMO ME CONVERTÍ A LA PERIODIZACIÓN TÁCTICA.


por AGUSTIN PERAITA el 9 diciembre, 2015 •
magazineperarnau.com.

Cuando me preguntan por qué utilizo la Periodización Táctica, solo acierto a responder: “Porque creo en ella”.
Puede parecer una respuesta débil, pero es la más contundente que tengo como entrenador. Creo en la Periodización Táctica desde la convicción y no desde la fe. O quizás también desde la fe.

¿RELIGIÓN O MÉTODO?
Reconozco que me acerqué a la Periodización Táctica (PT) al presenciar la emergencia de un joven entrenador portugués que apareció para ganarlo todo.

La información que se daba al respecto de la Periodización Táctica en los cursos de entrenadores hace cinco o diez años, era muy superficial, por no decir muy escasa. Comencé entonces una búsqueda más o menos concienzuda sobre el tema: leyendo blogs de la época y preguntando a otros entrenadores que afirmaban practicarla. De aquella época sóoo conservo un recuerdo, una idea:
Cada tarea de la sesión tenía que tener un contenido táctico.

¿Todos los ejercicios de todos los entrenamientos? ¿Qué es exactamente un contenido táctico? Ambas dudas dejaban mi ingenuidad y mi inexperiencia al descubierto. Suponían una brecha que me impedía experimentar con la idea de entrenar como Mourinho, o como decían que entrenaba el portugués.
Un tiempo más tarde me atreví a leer a Xavier Tamarit. Reconozco que conseguí dar sentido a poco del contenido de “¿Qué es la Periodización Táctica?” (2007, MC Sports). No fue hasta leer “Mourinho ¿Por qué tantas victorias?” (2011, MC Sports) cuando empecé a tener una noción global de lo que la metodología proponía.

Decidí empezar a experimentar con todo ello. Mezclar mis microciclos de corte seirul.lista con trazos de Periodización Táctica.
  • Fase 0. Genial. Esto ya lo hago así y considero que funciona.
Así me sentí al conocer el principio de las propensiones:

Los contenidos pedagógicos de la tarea debían aparecer en gran densidad.

Cuantas más veces se repita la situación deseada en un ejercicio, más efectivo será. Digamos que este principio es común a la mayoría de corrientes metodológicas.
  • Fase 1. Salir de la zona de confort. Pensar diferente.
En ese momento ya detecté que lo diferencial entre la PT y el Microciclo Estructurado era el principio de especificidad. La PT va más allá de la noción convencional de la teoría del entrenamiento en cuanto a este principio:

No basta con que las tareas contengan algo del juego. Tienen que expresar nuestro jugar. 

Me dispuse a generar ejercicios que pudiesen entrenar los diferentes aspectos de nuestro modelo de juego. Entrenar siempre jugando. Durante este proceso descubrí la riqueza de los rondos y de los juegos de posición para dotar de contexto al aprendizaje. Eran herramientas perfectas para potenciar las características tácticas que buscaba. Combinando el principio de propensiones con el de especificidad, me di cuenta de que cualquier concepto se podía avivar con una de estas tareas.
La preparación física y técnica más efectiva era la que se realizaba por arrastre durante los ejercicios específicos que se hacían bajo la supradimensión táctica:

Para entrenar nuestro jugar había que estructurar el modelo de juego que se pretendiese practicar.

¿Cómo queríamos atacar? ¿Cómo defender? ¿Cómo transitar? Para entrenar nuestro jugar teníamos que identificar primero cómo era este jugar en cada uno de sus momentos. Recuerdo el primer listado de conceptos que trabajar.
Después de implantar esta fase, me sentía más en control del proceso de entrenamiento y percibía que el equipo jugaba mejor (a nuestro jugar). Esto fue suficiente para que siguiera adelante, para que empezase a creer en algo que aún no entendía.

  • Fase 2. Orden, Jerarquía e Interacción
  • Era preciso desarmar el modelo de juego en conceptos para armarlo de nuevo. Generar un sistema de conceptos tácticos que diera sentido a nuestro jugar.
Articular cada uno de los momentos del juego en principios, subprincipios y subsubprincipios. Jerarquizarlos e interrelacionarlos. Solo de esta manera podía dar sentido al principio de progresión compleja:

Ordenar los conceptos dependiendo de su nivel de complejidad y seleccionar las tareas dependiendo del grado de adquisición de cada concepto.

Y aquí es donde un entrenador se enfrenta al pensamiento sistémico: lo asimila o lo rechaza. O bien concibe su modelo de juego como un sistema etéreo que su equipo tiene que hacer inconscientemente propio, o sigue pensando que la táctica son movimientos dependiendo de dónde está el balón y el rival. O bien empieza a verse como un facilitador o sigue viéndose como un general. La conciencia sistémica lo cambia todo.

  • Fase 3. Entrenar el todo.
La nueva conciencia te lleva inexorablemente a modificar las maneras de ver tareas de entrenamiento. El principio de entereza inquebrantable entra en juego:

No basta con que todos los ejercicios sean contextualizados. Tienen que tener estructura de juego (los cuatro momentos del juego han de estar presentes).

Igual que no se entiende la técnica o la preparación física de manera aislada al juego, tampoco se entiende el ataque sin la defensa o sin las transiciones. Tampoco el fútbol sin direccionalidad. Para que el entrenamiento sea realmente adquisitivo no se podía desnaturalizar el juego. El jugador tenía que seguir concentrado en las circunstancias reales del juego, siendo el contenido a entrenar un medio para mejorar su desempeño táctico y no un fin en si mismo.
Esta perspectiva mejoró enormemente la calidad del entrenamiento. Los jugadores jugaban según el modelo de juego por convicción, sin necesidad de demasiada reflexión consciente. Como entrenador, cada vez hablaba menos, pero mis jugadores cada vez lo tenían más claro.

  • Fase 4. El final de los entrenamientos a “medio gas”.
Recuerdo de mi época de jugador que, dependiendo del día del microciclo en que nos encontrásemos, el entrenador nos pedía una intensidad de trabajo u otra. Como entrenador, después de formarme en la teoría del entrenamiento, entendí el origen y el sentido de esa dosificación de la intensidad. Me sentí muy afín al siguiente mandamiento de la Periodización Táctica en cuanto entré en contacto con él:
Entrenarás siempre con intensidades máximas relativas.

Algo de razón debe haber en la frase se juega como se entrena. Si en una fracción de la semana de entrenamiento se reduce la intensidad, también se verá mermada en algún momento de la competición semanal.

Había que proponer trabajos cuya intensidad máxima y óptima para el desempeño, fuera coincidente con los requisitos del momento semanal.
Hay que reconocer que fue un proceso largo y complicado. Encontrar las tareas para que la intensidad relativa fuese máxima en todo momento me abrió los ojos a la última fase. No puedo negar que me costó renunciar a mi libertad y casarme con el Morfociclo Patrón.

  • Fase 5. Entrenábamos como leones. Competíamos como gatitos.
Pasaron años hasta que me tomé en serio el principio de alternancia horizontal. No le daba importancia a cuándo debía de entrenar según qué contenido o utilizar según qué tipo de tarea. Los entrenamientos iban genial. Los jugadores estaban motivados y volaban sobre el césped. Pero en los partidos rara vez competíamos al 100 %:
El objetivo de la semana de entrenamientos tiene que ser competir bien el día de partido.

Fue en ese contexto cuando me dije: voy a probar a planificar un par de semanas según las especificaciones del Morfociclo Patrón. Ajusté las formas de los ejercicios, los tiempos de trabajo y recuperación y los tipos de concepto a trabajar según el día. El resultado fue inmediato. Los jugadores se vieron más en forma (táctica-técnico-física) durante el partido. Y lo que antes era jugar bien pasó a ser jugar y competir.
Desde ese momento tomé consciencia de la importancia de las directrices que marcan el Morfociclo Patrón. Entendí la idiosincrasia de la carga cognitiva en el proceso. Y eso fue como volver a empezar.

LA PERIODIZACIÓN TÁCTICA Y LOS PURISTAS
Es difícil determinar si uno mismo, o un compañero, pone en práctica la Periodización Táctica tal cual la parió Victor Frade. Seguramente pocos lo harán. Puede que ni Rui Faria ni André Villas Boas puedan considerarse puristas, dependiendo de lo meticuloso que se sea con el análisis. Lo que está claro es que los entrenadores que siguen los principios fundamentales de la PT con un alto grado de ortodoxia pueden considerarse creyentes y practicantes.

Como he descrito anteriormente, no implementé la PT como un paquete de medidas para cambiar mi manera de entrenar. Creí entender la importancia un principio y lo apliqué. Revisé si había incrementado la efectividad de los entrenamientos. Si el cambio suponía mejora, lo mantenía. Cuando la actualización del método se había consolidado y creía que aplicar un nuevo principio podía suponer un progreso. Volvía a iterar sobre mi manera de trabajar. Maduraba el cambio y revisaba los resultados.

Si me hubiese bastado con la fase 1 para sentir que el método funcionaba, habría parado allí. Si tras probar experimentar con alguna de las demás fases, hubiera visto que no aportaba nada, la habría abandonado.
Es muy común escuchar a entrenadores que afirman aplicar algunos principios de la PT y algunos del Microciclo Estructurado. Que mezclando se han hecho con su propio libreto. Entrenadores que no quieren verse encarcelados en estructuras metodológicas demasiado limitantes.

Como es natural, lo respeto e incluso acepto la posibilidad de que estén en lo correcto (entendido como lo efectivo). Pero yo, hoy por hoy, creo estar de este lado de unas trincheras metodológicas que se dibujaron después de que Xavier Tamarit publicara en 2013 Periodización Táctica vs Periodización Táctica.

* Agustín Peraita es entrenador y autor del libro “Quiero que mi equipo juegue como el FC Barcelona de Guardiola”.


ENTREVISTA A KIBU VICUÑA.


Entrevistamos a Kibu Vicuña, segundo entrenador de Osasuna
Irati Prat

Hace frío, aunque no demasiado, en Alcorcón. Han decidido alojarse en un hotel alojado del centro de la localidad madrileña y allí nos encontramos, nos pide que esperemos hasta que terminen la sesión de activación que tienen en aquella mañana previa al partido de por la tarde. La entrevista transcurre como nos habían comentado que podría transcurrir, Kibu es un sabio del fútbol y no duda en no callarse nada. Es un placer escucharle. A la tarde, ya en el estadio, vemos a Osasuna perder en Santo Domingo, no pudimos ser un amuleto para él pero Kibu sigue tan optimista como siempre.

Vives hasta los nueve años en San Sebastián y entonces te mudas a Pamplona. Ahora, eres socio de la Real Sociedad y de Osasuna, ¿es compatible apoyar a ambos equipos?
Es una rivalidad positiva, no es lo mismo que la Real y el Athletic u Osasuna y el Athletic en los últimos años. Yo desde pequeño era socio de la Real, mi padre me llevaba a los partidos de la Real… Me tocó la época de las dos ligas de la Real viviendo en Pamplona, muchas lloreras y, también, muchas alegrías. Con mis hermanos me escapaba a San Sebastián, por aquella carretera antigua de cuando no había autovía, era un mareo con tanta curva, para ver a la Real Sociedad. Por circunstancias de la vida, teniendo yo nueve años, nos fuimos a vivir a Pamplona y, claro, vas cogiendo cariño a Osasuna.

Aunque jugabas al fútbol de pequeño, descubriste que nunca llegarías a ser futbolista profesional, ¿cuándo fue eso?
Iba estudiando, jugando y entrenando al mismo tiempo. Llegó un momento, mientras estaba estudiando la carrera, que jugaba en el equipo de la universidad, en regional preferente, y me estaba sacando el título de entrenador al mismo tiempo. Y llegó un momento en el que, tras acabar la carrera, compaginé el equipo de regional preferente con la Selección de Navarra cadete, donde tuve la suerte de entrenar a jugadores como Raúl García, Natxo Monreal, Jon Erice u Oier Sanjurjo. Con ellos hicimos un gran campeonato y de ahí me ficho Osasuna al año siguiente, donde estuve tres años en el liga nacional juvenil. Estuve tres años en Osasuna, me saqué el título nacional al mismo tiempo… Y bueno, a mí el fútbol me ha gustado siempre muchísimo, claro está, pero cuando entré en la universidad ya sabía que el fútbol era una afición y que no iba a vivir de eso. Sin embargo, cuando empecé a entrenar yo nunca aspiré a llegar al fútbol profesional, solo aspiraba a ser el mejor entrenador posible. Y de ahí no sabes hasta dónde vas a llegar. Y que llegues al fútbol profesional no significa que seas mejor entrenador que uno que lleva toda la vida con juveniles o cadetes. Pero vamos, lo de dejar el fútbol me tocó de una manera completamente accidental pues yo jugaba en el equipo de la universidad, tenía mi título de entrenador, y en un momento determinado el entrenador que estaba lo tuvo que dejar por motivos personales así que él me pidió, yo era el capitán, que fuese el nuevo entrenador. De un día para otro pasé de ser jugador a entrenar a mis compañeros.

Sin embargo, te licenciaste como periodista. ¿Había vocación periodística?
Si, de periodismo deportivo. De hecho en el Diario de Navarra estuve haciendo un par de años de prácticas en la sección de deportes, estuve también haciendo prácticas en Argentina, también en Onda Cero, en un programa de caza y pesca. Pero hubo un momento en el que tuve que elegir, al terminar la carrera, y tenía dos opciones: podía seguir con el periodismo, cosa que me iba a poner muy difícil seguir entrenando; o entrar en la empresa familiar y tener flexibilidad para seguir entrenando. Opté por la segunda opción.

Durante tu vida en Polonia, de la que ahora hablaremos, hemos visto como actualizabas una especie de blog con cierta frecuencia. ¿La figura de entrenador no tapó nunca la de periodista, no?
Si, aunque tengo la web un poco desactualizada. También hace mucho tiempo que no escribo en un blog que tenía en Marca, también he tenido colaboraciones en revistas de fútbol polacas, también algo en Diario de Navarra… Pero vamos, más colaboraciones para matar el gusanillo que otras cosas.

Sacaste los cursos de entrenador uno a uno y acabaste llegando a las categorías inferiores de Osasuna. Nos hablaste antes de que coincidiste con jugadores como Raúl García o Natxo Monreal en la selección navarra de cadetes…
Así es, coincidí con Raúl García, con Natxo Monreal el primer año y, el segundo año, con Javi Martínez, que aunque era cadete jugó 8-10 partidos con nosotros. Y después llegó César Azpilicueta, que jugó de medio para arriba en todas las posiciones. También Oier, Echaide, Jokin Esparza, Mikel Santamaría… pero claro, los que más llaman la atención son los primeros.

También coincidiste con Raúl García, ¿Qué valoración te merece uno de los mejores jugadores que ha dado Tajonar en los últimos tiempos?
Yo siempre he dicho que, para mí, el mejor jugador que he entrenado ha sido Raúl García. Por todo, por el conjunto. Técnicamente es muy bueno, es muy completo, es muy trabajador, es muy buen compañero y es un jugador, para mí, especial. No es solo como juega, es como entrena. Y luego tiene las ideas muy claras, es un tío muy sencillo y que tiene liderazgo, eso es un plus muy importante. Además, que siempre ha sido un magnífico goleador pese a ser mediocentro.
¿Cuándo conociste a Jan Urban?
En persona lo conocí porque coincidimos sacándonos el título nacional, lo hicimos juntos. Luego, cuando llegué a Osasuna, él entrenaba al División de Honor juvenil y yo al Liga Nacional juvenil, y lógicamente ahí se da mucha comunicación, para bajar y subir jugadores en determinados partidos…  Nos fuimos conociendo y, cuando llegó la oportunidad de ir al fútbol polaco, me llamó para ir.
¿Cómo te convence para marcharte con él a Polonia?
Bueno, la verdad es que era una cosa que yo no esperaba. Él me decía siempre que yo valía para el fútbol profesional, pero claro, alguien te tiene que dar la oportunidad. Sobre todo porque si no has sido futbolista profesional es muy difícil llegar. Y fíjate, yo le llamé cuando estaba en Polonia para darle la enhorabuena y él me dijo: ‘’Bueno que, ¿te vienes?’’. Yo me lo pensé, le dije que sí. Y bueno, hasta hoy, esta es la octava temporada juntos.

Hasta entonces el fútbol no dejaba de ser una afición y ahora ibas a formar parte de él profesionalmente aunque fuese en una liga menor como la polaca, ¿se nota mucho el cambio?
Al principio con mucho respeto, porque no es lo mismo dirigir a un equipo juvenil que a uno profesional. Pero te tienes que adaptar rápido y ahí te das cuenta de lo distintos que son los vestuarios, la cultura… En el profesional hay multitud de nacionalidades con culturas distintas. Tu acercamiento a los jugadores tiene que ser distinto, al principio es difícil porque hay algunos jugadores que solo hablan polaco y nada de inglés. Es un trato diferente, de cara a los jugadores y de cara al entrenamiento. Y que no es lo mismo entrenar a un equipo español que a uno polaco.

Para Urban fue más fácil porque era polaco pero tú, ¿cómo te adaptaste?
Si, al principio fue duro sobre todo el tema del idioma porque es fundamental comunicarte con la gente para mostrar tu punto de vista, para dar consejos, instrucciones… Así que al principio tenía yo un papel más de asesor, por así decirlo, ya que solo me podía comunicar en inglés con algunos jugadores o con los de habla hispano-portuguesa, pero no podía hacer cosas en el campo que en mi última etapa en Polonia ya si podía hacer.

Llegáis y os encontráis perdiendo en Lituania al descanso en un partido de competición internacional, con vuestros ultras invadiendo el césped al entretiempo y suspendidos por un año en competiciones UEFA por dichos disturbios, ¿no era la mejor manera de empezar, no?
Ese partido no se me olvidará nunca, contra el Vètra Vilnius, fue nuestro debut profesional. Antes del partido estábamos Jan Urban y yo hablando de las posibilidades que teníamos y del partido, de lo que podíamos hacer. Habíamos estudiado al equipo rival pero no habíamos estudiado que aquello que pasó en el descanso pudiera pasar. Me acuerdo que en el calentamiento, nuestro saltaban nuestros aficionados al césped e iban a por los aficionados rivales cruzando todo el campo. 
Claro, era un estadio pequeño, de unos cinco mil o seis mil espectadores, y al menos cuatro mil de todos ellos eran polacos pues es un desplazamiento relativamente corto. Se montó un lío importante. Al descanso teníamos jugadores calentando, saltaron los aficionados y les quitaron los balones, son cosas que no pasan ni en el fútbol regional. Los antidisturbios empezaron a lanzar gas, se oían disparos… salí a ver qué pasaba y me encontré una escena de Braveheart. Estaban luchando los aficionados del Legia peleando contra la policía lituana con las vallas de publicidad como escudo, tremendo. Y nos sancionaron, fue una pena porque éramos superiores y fueron dos detalles los que nos pusieron dos a cero abajo al descanso, pero sabíamos que aquello se podía remontar en Polonia, vaya.

¿Sentiste miedo por lo que pudiera hacer esa afición si Urban y tú no conseguíais enderezar el rumbo del Legia?
No, la verdad que no, fue una sensación de incredulidad pero miedo en ningún momento. Me llamó mi padre y me dijo que donde me había metido, estaban viendo el partido en casa de Urban, en Pamplona. Fue más la impotencia de que te echen fuera por una cosa así.

¿Cuál era la situación del fútbol polaco cuándo llegaste? Una selección que fue potencia mundial en la década de los 70 y principios de los 80.
De aquello a la realidad del fútbol polaco en la actualidad hay un trecho. La selección no está pues tiene jugadores en grandes equipos pero los resultados no están siendo buenos. Yo pienso que, en estos siete años que hemos estado en el fútbol polaco, si ha evolucionado. Pienso que era, sobre todo, un problema de infraestructuras. El Legia, que es el mejor equipo polaco, tenía y tiene un solo campo para toda la academia de fútbol base. Ningún equipo de fútbol polaco tiene unas instalaciones tipo Tajonar que tiene todo club español, no tienen esa estructura. Les falta eso, les falta metodología. Aquí la gran diferencia que veíamos era técnico-táctica, no solo a nivel colectivo sino también individual, el jugador polaco es un jugador Play Station, al que le tienes que indiciar siempre lo que tiene que hacer. No es cuestión de dedicación, pues un chico polaco dedica las mismas horas que uno español pero aquí hay muchos más entrenadores titulados que en Polonia, aquí las instalaciones son mucho mejores que las de allá. Yo he visto a chavales de once años entrenar a las ocho de la mañana porque el campo no estaba iluminado y a partir de las tres y media de la tarde es de noche. Una barbaridad. Pero eh, ni mu. Aquí no le puedes decir a un crío que vaya a esas horas a entrenar pero allí están totalmente mentalizados. Yo creo que el fútbol polaco irá para arriba ya que las cosas se están igualando poco a poco.

Ahora has vuelto a Pamplona, junto a Urban también, para dirigir a Osasuna, ¿Cómo os lo comunicaron desde acá?
Comunican con Jan, que estaba en Pamplona. Yo estaba viviendo en Varsovia pues tras lo del Legia estuve seis meses viviendo allí. Para nosotros era un reto muy bonito, nos encontramos con jugadores que habíamos entrenado en juvenil, íbamos a luchar por cambiar esa dinámica de que en Osasuna cada vez hubiera más jugadores de fuera y menos de Tajonar. Y en ese proceso estamos, aunque está siendo complicado porque no es fácil bajar de Primera División a Segunda y la situación en la que nos hemos encontrado el club no es la más idónea.

¿No dudasteis al haber descendido el equipo a segunda división y conocer su precaria situación económica?
La verdad que no, no hubo ni negociación desde el punto de vista económico. Entramos en Osasuna por lo que significa para nosotros el club. No hubo dudas. Y eso que hubo otras oportunidades, ofertas de Chipre, de Australia, del equipo donde está ahora David Villa precisamente, de otros equipos polacos…

En el Legia potenciasteis la política de cantera y ahora lo hacéis en Osasuna, ¿es por obligación o ya lo teníais pensado desde el momento en que fichasteis?
Si, ya queríamos hacerlo nosotros. Estamos en un continuo contacto con la cantera, pero hay que ir subiéndolos poco a poco, que sea algo natural, no puedes obligar al chaval a meterlo porque igual lo quemas sino está preparado. Tenemos un equipo con jugadores con experiencia en Primera División, otros con experiencia en Segunda y otros chicos que están saliendo de Tajonar. Estamos en ese proceso de ir introduciendo a los chavales en la dinámica del fútbol profesional.

¿Qué problema hay en la defensa?
No esperábamos esto pues creíamos que teníamos un problema de meter goles y en pretemporada nos dimos cuenta de que este año el marcar no iba a ser problema, le metimos 0-4 al Brentford y 3-1 al Athletic en El Sadar. Ganamos 2-0 en el estreno al Barça B y parece que todo va bien, luego perdemos con el Alavés y empatamos en Llagostera. Demasiados vaivenes… Y para nosotros el partido en el que mejor hemos defendido fue la derrota contra el Racing, 0-2, en cuanto a equilibrio. Fueron dos errores que nos penalizaron. Sin embargo, en otros partidos hemos estado más desequilibrado y hemos ganado. Hay mucho desequilibro, estamos tratando de conocer esto pues ha sido inesperado. Pero el fútbol es así, parece que tienes todo controlado y de golpe te empiezan a salir diferentes vías de agua por todos lados. Luego, lesiones de jugadores importantes como Oier o Lotiès, que eran muy importantes. Sobre todo Oier, que era un líder en el campo y en el vestuario.

El año pasado se criticó mucho a Javi Gracia porque intentó cambiar el estilo de juego de Osasuna y, al final, se descendió. ¿Osasuna puede jugar de otra manera a la tradicional?
Nosotros estamos intentando adaptarlo. Queremos que sea un equipo con mucho ritmo, agresivo, que presione bien tras perder el balón, que en El Sadar imponga el ritmo del partido desde el principio. Y en eso estamos, hemos hecho muy buenos partidos.

Tras su experiencia en el fútbol polaco, Kibu y Urban vuelven a Osasuna para intentar devolver al equipo de Pamplona a Primera División.
Para terminar, ¿qué consejo le darías a cualquier aspirante a entrenador profesional que no tiene las facilidades de ser un ex futbolista?
Mira, al final esto es una carrera de fondo. Hay que ser constante, no rendirse, huir de la comodidad, hay que estar preparado y hay que atreverse y ser valiente. En mis tiempos había mucho autodidacta, ahora es más fácil estar al día. Hay que estar al día de los últimos libros técnicos, estar suscrito a alguna revista, ver los entrenamientos de los entrenadores que crees que se parecen a tu forma de entender el juego, y de los otros porque al final de todos se aprenden, hay que aprender idiomas porque seguramente te salgan oportunidades en el extranjero. Y esto es lo fundamental, además de ir sacándose los títulos de entrenador, obviamente. Y, por supuesto, ver fútbol, de todas las categorías posibles. Formarse en psicología… Hay que estar formado y mejorar de forma continua, hasta que no dejas de entrenar sigues mejorando.