miércoles, 17 de octubre de 2018


ENTREVISTA A MANOLO GONZÁLEZ

Entrevista a Manolo González (entrenador del C.F. Badalona) en el mes de junio de 2015.


Me gustaría aclarar que las preguntas estarán estructuradas en cuatro bloques diferentes: El primero dedicado a la figura del entrenador en el mundo del fútbol, su rol y su influencia dentro del equipo; el segundo estará dedicado al entrenamiento, su estructura y planificación; el tercer bloque, por su parte, se centra en Manolo González como entrenador, sus ideas y opiniones acerca del juego y su entrenamiento; y finalmente, el cuarto bloque, que es mucho menos extenso, dedicado a una visión personal de algunos temas de actualidad.

PRIMER BLOQUE – LA FIGURA DEL ENTRENADOR
¿Qué características comunes tienen los equipos “top”?
Manolo González:  las características que más duelen definir el juego de mis equipos es el orden táctico, que cada jugador sepa su función y sobre todo siempre que se pueda buscar la portería rival con pases de seguridad ya sean cortos o largos pero con criterio y sentido, nunca jugar de cara cuando ese jugador puede girarse.
Entonces, para ser “top”, ¿un equipo debe o no debe ser dominador del juego?
MG: Un buen equipo siempre debe dominar el juego, pero eso no quiere decir que tenga que tener el balón siempre, el partido muchas veces lo puedes dominar estando bien colocado y contraatacando bien.
¿Qué es jugar bien?
MG: Para mi parecer, jugar bien es adaptarse a las condiciones del partido y el rival lo mejor posible, y con las condiciones de tus jugadores tener el control del juego y llevar el partido a donde te interesa para ganarlo.
¿Dónde se puede notar la mano del entrenador? ¿En qué influye?
MG: La mano del entrenador se nota en como compite ese equipo y como está organizado y también pienso que a la hora de cambiar durante el partido el sistema de juego para ganar  cuando las cosas no funcionan, en eso sí que se marcan muchas diferencias.
Dice Mourinho que el secreto de un equipo campeón es la fortaleza del grupo ¿Qué opina?
MG: En eso si estoy de acuerdo, hoy en día la fortaleza del grupo es importante porque te ayuda cuando las cosas no funcionan y te da ese ánimo para remontar partidos y superar situaciones adversas.
¿Saben los jugadores valorar un buen y un mal entrenador?
MG: Entre los jugadores pasa como todo en la vida, hay que lo saben reconocer y otros que no pero si pienso que la gran mayoría saben ver si hay un buen entrenador aunque muchos lo vean con el paso de tiempo.
¿Entiende al entrenador como un gestor de egos?
MG: El entrenador hoy en día tiene que ser aparte de bueno en todos los aspectos un gestor de grupo bueno porque eso hace que el nivel de rendimiento del grupo suba mucho.
¿Cómo entiende la motivación del jugador? ¿Es sólo intrínseca o debe apoyarse en algo externo?
MG: La motivación de jugador tiene que ser de los dos tipos, hay jugadores que su nivel de motivación por el fútbol y ganar ya es alto y hay otros que tienes que hacer que esa motivación salga haciéndole ver que tiene muchas cosas que ofrecer.
¿Inteligencia o disciplina táctica?
MG: Pienso que la disciplina táctica es fundamental porque es la que te hace que el día que no estás bien puedas ganas ganar un partido en que no estás jugando bien pero la inteligencia del jugador es muy importante para solventar situaciones del partido que no se hayan previsto anteriormente.

SEGUNDO BLOQUE – ENTRENAMIENTO, ESTRUCTURA Y PLANIFICACIÓN
Teniendo en cuenta que estamos en pleno mes de junio, ¿cúando se planifica la pretemporada del equipo? Nos gustaría saber cómo se realiza.
MG: La planificación se basa en el tiempo disponible, en cómo está diseñada por compromisos del club, los aspectos fundamentales a trabajar para llegar al primer partido de liga en condiciones.
Estructura semanal de entrenamiento.
MG: La estructura semanal se basa en el tipo de rival, en sus puntos fuertes y débiles y se buscan los ejercicios y  trabajo necesario para ganar el partido y atacar y contrarrestar al otro equipo.
¿Se puede trabajar aplicando una metodología que siente las bases para el futuro a la vez que obtenemos resultados en el presente?
MG: Siempre se tiene que trabajar con una metodología basada en el futuro para que la evolución de ese equipo sea constante y siempre pueda ir a más, eso nos ayudará a que ese equipo compita y juegue mejor que al principio.
La planificación del entrenamiento, ¿puede seguir un modelo predeterminado o hay que planificar en función de la adaptación del futbolista?
MG: Hay que planificar en función a muchas cosas, cantidad de lesiones, estado anímico del equipo, si es al final o al principio de liga o lo que te juegues y a múltiples factores, por eso hay que ir de semana a semana porque las circunstancias siempre varían de una semana a otra.
La teoría del entrenamiento indica que el estado óptimo de forma no dura mucho tiempo, sin embargo, en el fútbol hay que rendir al máximo casi todo
el año, ¿se puede elaborar una planificación específica en el fútbol que asegure el
mantenimiento de un estado ideal de forma durante casi toda la temporada?
MG: Es prácticamente imposible aunque todos los equipos hagan una planificación para que el estado del equipo sea el mejor durante toda la temporada.
Teniendo en cuenta que en un equipo profesional se exige un nivel óptimo de rendimiento durante los diez/once meses de competición, ¿cómo afronta las rotaciones en el equipo y cómo las realiza a lo largo de la temporada?
MG: Muchas veces no hay manera de hacer rotaciones y yo pienso que en eso influye si juegas entre semana o solo el fin de semana, lo ideal es tener a todos los jugadores dispuestos para jugar en cualquier momento aunque eso entraña una dificultad enorme.

TERCER BLOQUE – MANOLO GONZÁLEZ; SU IDEA COMO ENTRENADOR
¿Cuáles son sus ideas de juego?
MG: Un equipo organizado defensivamente, que sepa siempre lo que tiene que hacer, que empiece a defender lejos de portería y que lleve la iniciativa del juego o al menos tenga el control del partido. Me gusta un equipo rápido y vertical, que con pases precisos llegue rápido a portería y con medios que tengan mucha llegada a la portería rival.
¿Y su intención como entrenador?
MG: Mi intención como entrenador es que el equipo sea ganador y siempre sea un equipo con las ideas claras, que no tenga complejos y que sea capaz de realizar un juego bonito y sobre todo con muchas llegadas a la portería rival.

¿Cómo diseña el modelo de juego? ¿Cómo lo lleva a cabo al entrenamiento?
MG: El modelo de juego se diseña a partir de unas ideas defensivas y ofensivas y los conceptos tácticos que hacen que ese modelo se desarrolle en el campo y por último fichando los jugadores adecuados para ese modelo.
El entrenamiento se lleva a cabo diseñando ejercicios en los que en todos ellos asemejando lo más posible la realidad se trabajen conceptos relacionados con el modelo de juego.
Se defiende mucho la idea de que el entrenador debe ser flexible. ¿Cree en esa idea?
MG: El entrenador tiene que ser flexible en su justa medida pero sin llegar a ser condescendiente y en muchos conceptos y situaciones la flexibilidad no se puede dar.
Hace un tiempo leíamos unas declaraciones en las que Xabi Alonso decía lo siguiente: “En el mundo del fútbol el análisis del rival es imprescindible. Has de conocer sus fortalezas y debilidades. Cambiar unos detalles en función del rival es imprescindible; si no lo haces, ¿cómo pretendes contrarrestarlo?” Pues bien, en primer lugar, ¿qué opinión te merecen sus palabras? Y ¿qué importancia le das al estudio y análisis del equipo rival?
MG: Es muy importante el estudio del equipo rival ya que eso te da el conocer muchas situaciones que se pueden dar el fin de semana.
¿Qué influencia tiene en la planificación del entrenamiento?
MG: Para nosotros tiene influencia sobre todo en la última parte de la semana que es cuando más te centras en el rival y preparas situaciones que se van a dar o se pueden dar el fin de semana.
¿Cuáles son sus conceptos del juego de posición?
MG: En el juego de posición para mí es muy importante a nivel ofensivo superar líneas del rival, jugar hacia adelante, orientar los controles y no fallar pases.
A nivel defensivo que no hayan pases interiores, en que momentos presionar, qué hacer cuando se pierde el balón y la transición ataque-defensa.
¿Qué importancia tienen las transiciones en el juego?
MG: Las transiciones son muy importantes en el juego ya que son los momentos en que tanto a ti como al rival se le puede sorprender si se hacen con acierto para atacar tanto como para defender.
En el diseño de acciones a balón parado, ¿a qué aspectos se atienden?
MG: En competiciones de nivel en situaciones a balón parado es muy complicado sorprender al rival, hay que estar muy atento a como defiende el rival sobre todo y en ataque el número de efectivos y lanzador y movimientos.
Retomando un poco el tema de las transiciones: Cuando el balón se pierde en ataque, ¿qué le pide a su equipo?
MG: Cuando se pierde el balón en ataque y estamos preparados para robar presión rápida a balón y en caso de no estar colocados replegarnos rápidamente.
Decía Fatih Terim que las tareas defensivas se han convertido en una obligación para todos los jugadores. ¿Es partidario de que todos los jugadores participen en la fase defensiva?
MG: Pienso que es fundamental que todos los jugadores trabajen defensivamente ya que eso te da que el equipo puede defender lejos de portería y en caso de ser superados si vuelven que no se den situaciones de desequilibrio.

CUARTO BLOQUE – ACTUALIDAD; SU OPINIÓN PERSONAL
¿Por qué el Badalona?
MG: El Badalona porque mostró mucho interés y porque ya había estado aquí durante siete temporadas. Me dieron toda la confianza y siempre me he sentido muy querido y valorado por todas las personas de este club. Quizá es el club que llevo más en mi corazón.

¿Cómo define el nivel futbolístico de nuestra Segunda División “B”?
MG: El nivel de la categoría es muy alto, equipos muy preparados a todos los niveles con jugadores de mucha calidad y muy buenos entrenadores. No hay apenas fallos y la preparación tiene que ser excelente en todos los aspectos para ganar los partidos.
¿Cuál es el objetivo del club?
MG: El objetivo del club a corto plazo es consolidarse en la categoría aún más si cabe y en cuanto tengamos el estadio mejorar los recursos para buscar el ascenso a Segunda División..
¿Y el suyo personal?
MG: Mi objetivo personal es mejorar como entrenador día a día y aprender siempre cosas nuevas para llegar lo más arriba posible y ante todo disfrutar de lo que más me gusta en esta vida que es el fútbol.
 Se está hablando de una hipotética reforma de los filiales en nuestro país. Esto sería: imitar el modelo inglés y conformar una liga única de filiales. ¿Cree que esto beneficiaría al desarrollo de los equipos filiales y sus jugadores? ¿Iría a peor? ¿Por qué motivo? (Vemos muchos filiales en categorías como la suya)
MG: Yo pienso que una liga de filiales no ayudaría porque luego cuando pasen se van a encontrar a jugadores más mayores en otras categorías y lo único que se haría es alargar la edad juvenil ya que esa no es la realidad del fútbol profesional. El jugador es bueno tenga la edad que tenga y aunque juegue contra jugadores mayores.
Acumula años de experiencia en los banquillos. Diferentes jugadores, directivos, compañeros, etc.  ¿qué le diría a los futuros entrenadores?
MG: A los futuros entrenadores les diría que si de verdad les gusta lo que hacen que disfruten, que no lo hagan para llegar a cualquier precio, sino para que sus jugadores y equipos mejoren. De ese modo, sin obsesionarte, las cosas llegan solas si trabajas bien y mucho.



Entrevista con...
Entrevista con: FRANCISCO RUIZ BELTRÁN

Francisco Ruiz Beltrán es entrenador de fútbol y autor del libro “Filosofía y manual de un entrenador de fútbol”. Actualmente entrena al Kelme Club de Fútbol. Anteriormente formó parte de canteras como la del Elche, actual equipo de Primera División. Hoy le agradecemos esta entrevista, que tan amablemente nos concede, para el blog http://quieromasfutbolweb.blogspot.com.es/


1.   Para ser buen entrenador…
Hay que tener las ideas claras y la humildad suficiente para saber que de todo y todos se puede aprender. Teniendo en cuenta esta base, es un oficio que engloba demasiados campos. El filósofo Sergio Manuel siempre decía que "todos los entrenadores saben de fútbol, saber de otros áreas como la psicología, la sociología, etc., marca las diferencias". Afortunadamente, si el fútbol es una ciencia, es humana y no hay fórmulas de éxito ni recetas por más que muchos parecen pedirla. Es por esto que, respetando la lógica del juego, el conocimiento de tus jugadores, de las bases del entrenamiento, de la gestión de vestuario-egos y tu capacidad para transmitir de forma adecuada tus ideas a un plantel te pueden dar un rendimiento óptimo. 

  1. ¿Cómo se definiría como entrenador? 
No es de recibo auto describirse. Mi intención, cuando entreno, es la de hacer un grupo lo más homogéneo posible, ser justo y orientar a mis jugadores hacia un juego que pienso que les hace mejores y les ayuda a crecer. 
  1. ¿Cuándo se dio cuenta que quería entrenar?
Empecé con dieciséis años a entrenar cuando aún era jugador juvenil. Llevaba unos años que mi nivel en el campo iba decreciendo pero mi interés en el juego iba aumentando. La posibilidad de transmitir mis ideas y liderar grupos de personas que comparten la misma pasión me resultaba atractiva y los nuevos paradigmas de entrenamiento me fueron cautivando. 
  1. ¿Cuáles fueron sus primeros pasos tras saber que quería entrenar? Con esto no me refiero a sus primeros equipos, sino a la adquisición de los primeros conceptos, aprendizaje, lecturas, etc.
Cuando eres jugador eres un ser egoísta que además juzga constantemente a su entrenador según su estado de ánimo, minutos, rendimiento y sensaciones en los entrenamientos y en los partidos. Observas aquellas cosas que crees que te hacen mejor, la forma en la que te estimulan o determinados movimientos con los que consiguen o no llegar al jugador, influir en el rendimiento de equipo, etc. Ya entonces empiezas a pensar qué tipo de entrenador quieres ser. Luego, los que vamos llegando desde hace no demasiados años hemos tenido la suerte de que la sociedad deportiva ha ido interesándose por esta figura gracias a técnicos como Rafa Benítez, Mourinho, el propio Lillo... entrenadores que no tenían un pasado futbolístico destacado y que, sin embargo, transmitían ideas de gestión y entrenamiento que iban dando resultados (a unos más que otros, claro). Yo siempre digo que hay muchas maneras de ser entrenador. Puedes comprar un libro de '1001 ejercicios' y seleccionar al azar, ir al entrenamiento, llevarlos a cabo y el sábado escoger un once. Y ojo, por la diferencia de nivel, si tienes talento en tu plantilla, ganarás muchos partidos. Sin embargo, me resulta más atractivo intentar entender la complejidad del juego, preparar sesiones coherentes con la manera de jugar de mis futbolistas y darles las herramientas que entendemos que son más adecuadas para que lleguen lo más preparado posibles al partido.
  1. ¿Cómo diseña su modelo de juego? ¿Cómo se lleva a cabo en el entrenamiento?
La forma de jugar de un equipo es dependiente de los jugadores con los que cuentas y el lugar en el que compites. En nuestro caso, tratamos de otorgar al equipo de una organización en todos los 'momentos' del partido, crear un lenguaje común en el que ellos se puedan apoyar y desde el que puedan ofrecer su mejor rendimiento. Es generar un hábitat en el que se puedan sentir a gusto. Saber cómo te organizas cuando la pierdes, cuando la recuperas, cuando la tienes en determinadas zonas del campo, etc. Y teniendo claro esta 'guía', el entrenamiento tiene como fin conseguir reproducir situaciones del juego en las que ellos puedan vivenciar aquello que intuimos y aquello que queremos que se dé en los partidos.

6.   Planificación del trabajo semanal

Cada semana hacemos un estudio preeliminar donde tenemos en cuenta la dinámica de juego del equipo rival y el funcionamiento de nuestras dinámicas. A partir de ahí, elaboramos un plan de juego teórico y vamos desarrollando tareas en las que, pensamos, preparamos al equipo para ese plan de juego, para ese partido 'ficticio' que te imaginas antes de empezar. 

7.   ¿Cómo diseñas el entrenamiento ofensivo y defensivo de la plantilla?

Yo soy de la opinión de que hay determinados comportamientos que, por la lógica del juego, todos los equipos deben tener en cuenta. La construcción de juego, el contra-ataque, el juego directo. O, en defensa, podría ser, la presión, el repliegue, la defensa organizada, la defensa del área, etc. Luego, cada equipo tiene unas particularidades y esas sub fases las llevará a cabo de una determinada manera (según su modelo de juego-forma de jugar). Y el entrenamiento, de una y de otra fase, gira entorno a esos comportamientos que queremos implantar en el equipo. 

8.   ¿Cómo entrena las transiciones y qué importancia les da en el juego?

Las transiciones tienen una importancia fundamental en el juego porque son los momentos de desorganización, un cambio de fase en el que, por cuestiones posicionales, hay jugadores en el campo que no están en disposición de hacerlo. Sin embargo, todo el mundo centra su atención en la presión tras pérdida o en el contra-ataque, sin tener en cuenta que lo más importante para transitar de manera adecuada es estar posicionalmente preparado en el momento previo a ese suceso. La capacidad colectiva de compensar las dinámicas que se generan en la fase anterior. Por ejemplo, un buen contra-ataque, más que de la transición, puede depender de nuestra organización defensiva. En ese momento 'sin balón', hay jugadores que no tienen influencia, por su posición pero en vez de desconectar, los podemos situar en zonas del campo que les de ventaja para afrontar el ataque posterior a la recuperación de balón. 

  1. ¿Qué importancia tiene la estrategia en el fútbol?
No sé qué entendemos por estrategia. Las acciones a balón parado, a día de hoy, marcan diferencias porque, por la calidad de organización de casi todos los colectivos, es difícil hacer la diferencia en el resultado durante el juego, pero, ¿el lado estratégico solo está implícito en esa fase del juego? Yo creo que no, que la puesta a punto de un plan es parte de una estrategia que define a los equipos, y por tanto a los partidos. 

  1. ¿Cómo es su equipo de trabajo o cuerpo técnico?
Mi equipo de trabajo es fundamental en todos los aspectos. La preparación de los porteros, metodológicamente exacta a la que empleamos con el resto de jugadores de campo, requiere de un determinado trabajo específico. Igual que la función de mi asistente, que es mejor que la mayoría de primeros entrenadores de equipos de categorías similares, para definir objetivos, espacios, reparto de tareas, etc. También contamos con un scouting para analizar rivales y editar los vídeos que luego se les presenta -o no- a los jugadores. Es una tarea grupal, en el aspecto teórico, seis ojos ven más que dos, y en el práctico, aumenta la velocidad de las sesiones, disminuyen las interrupciones, posibilita trabajar con diferentes sectores al mismo tiempo...

  1. ¿Qué importancia le da al aspecto emocional?
Hablar del aspecto emocional de forma tan genérica daría para una ponencia imposible de completar por su relación con el juego. Por ejemplo, ¿influye el modelo de juego del Barça en el aspecto emocional de los jugadores? ¡Yo creo que sí, si no, es imposible ganar tanto! Influye en el sentido de que el juego que realizan es aquel para el que ellos tienen más aptitudes, es un hábitat en el que se sienten cómodos, superiores, lo dominan y además están apoyados por resultados. Esto te da una fuerza mental superior. 

  1. Un consejo para quienes empiezan.
Ni me gusta dar consejos ni soy quien. Solo espero que quien empiece, disfrute, sea serio, profesional y entienda el rol que tenemos con jugadores que se están desarrollando, sobre todo, como personas. Y que, quienes vayan entrando, lo hagan con un conocimiento previo, porque el deporte también tiene su 'ciencia', el desarrollo humano es complejo y tenemos una responsabilidad. El sobre entrenamiento, el desconocimiento en general, puede generar daños importantes en jóvenes jugadores. Pero bueno, si algo más tuviera que decir, sería, invitar a los interesados a estudiar el juego, la forma de transmitirlo y que tengan muy claro, que aquello que quieran enseñar, previamente lo tienen que conocer ¡y muy bien!
Espero que la entrevista haya sido de su agrado y que sobre todo, aprendan con ella. Agradecemos de nuevo a Francisco Ruiz Beltrán su colaboración y, ¡nos vemos en futuras ocasiones!
Un saludo.


domingo, 7 de octubre de 2018


SOBRE GUARDIOLA, EL PICO DE FORMA Y LA EMOCIÓN
Posted on 22/03/2016 by pedrogomez
Por Pedro Gómez (P.Físico Albacete Bpie) @pf_gomez


Artículo publicado en El Confidencial (16/3/2016)
Aunque ya han pasado algunas semanas desde que el entrenador de Santpedor  en rueda de prensa redujese la importancia de la condición física a una mierda, son varios los oídos que todavía siguen chirriando ante lo que para ellos supone una alevosa e injustificada violación de los pilares básicos sobre los que todo futbolista debe sostenerse.

Que el futuro entrenador del City viaje con dos marchas más que el resto conlleva que no sean pocas la ocasiones en las que muchos, corrompidos por prejuicios y creencias descontextualizadas, no logren alcanzarle, sobre todo cuando la velocidad del discurso amenaza con impactar frente al muro que, pintarrajeado con sentencias como “el fútbol es así” o “ya está todo inventado”, tiende a protegerles.

A falta de 9 partidos para que concluya la temporada, y con los principales títulos y objetivos todavía en juego, las ruedas de prensa se inundan de sentencias donde lo físico no es que importe, sino que contradiciendo las palabras de Guardiola, es lo más importante. De este modo, es habitual comprobar como los periódicos se rellenan con declaraciones del tipo “las ligas se ganan en los últimos 10 partidos”, “hay que planificar durante todo el año para que el depósito de gasolina llegue a las últimas jornadas”, “ahora es cuando el pico de forma debe de entrar en escena”.

¡Sí! ¡El dichoso pico de forma!, ese nudo gordiano que sólo los que ganan parecen saber desatar, ese reduccionismo abstracto que el pensamiento lineal nos hizo creer, esa descuartización de la realidad que sólo a la condición física concede responsabilidad sin atender al resto de estructuras del ser humano (futbolista)… eso que “el Pep”, con su malinterpretado discurso, achaca más al estado de ánimo, a la actitud, a la emoción, que a lo físico.

¡No! ¡El fútbol no es así!. Revisar a menudo nuestras creencias de manera imparcialmente interesada y tratar de mirar desde otro punto de vista que el habitual nos ayudará a convencernos de que más allá de kilómetros recorridos y picos de forma, los que ganan y pierden los partidos son los jugadores con su talento y en el mejor de los casos con su desempeño colectivo.

Si ya lo decía José Mourinho (otro que viaja con distinta marcha): “El pico de forma no es físico. La forma es mucho más que eso. El físico es menos importante que la globalidad de la forma deportiva”. Así, si somos capaces de leer entrelíneas cuando los buenos dan ruedas de prensa y abandonamos la lógica simplista que asevera que el todo es igual a la suma de las partes, este molesto pico de forma se entenderá como un nivel óptimo de desempeño, colectivo e individual, a nivel cognitivo, emocional, físico y coordinativo, que capacita al jugador para resolver los diferentes contextos que emergen durante el partido.

Convencido de la existencia de un estado de forma global  que no atiende únicamente a lo físico, e inspirado por una maravillosa Ted Talk de Victor Küppers con la que el otro día tuve la suerte de toparme, se me ocurrió, haciendo un símil con la fórmula que el conferenciante aporta para determinar el valor de las personas, que el famoso pico de forma podría responder a una ecuación matemática parecida.

En esta fórmula encontraríamos dos variables sumativas (P y S), muy importantes y necesarias ambas, que corresponderían con Poder correr (capacidad física para realizar esfuerzos) y con Saber correr (coordinaciones colectivas-tácticas, tanto de compañeros o rivales, que permiten que el desempeño de un jugador sea uno u otro) pero que por sí solas, sin la contribución de un factor multiplicador (E), serían incapaces de descifrar el complejo entramado que la forma conlleva.

Este factor multiplicador, compuesto por cuestiones actitudinales, emocionales, psicológicas, estaría condicionado por multitud de complejas e incontrolables variables (relevancia del partido, comportamiento de los aficionados, dinámica de derrotas o victorias….¡hasta de haber dormido bien la noche anterior al encuentro!), debido a las cuales, su predicción con tantos meses de antelación como a algunos les interesa hacernos creer se torna en algo más que utópico, ¿o es que alguien puede adivinar el estado emocional en el que se encontrará un futbolista durante el minuto 85 de un partido disputado dentro de 7 jornadas?.

La osadía y vanidad de algunos nos hizo creer que los picos de forma, dependientes únicamente de la condición física, eran generados por una correcta planificación del entrenamiento en el mes de Agosto, mientras que la realidad, sabedora de nuestro letargo neuronal, trata de despertarnos de vez en cuando atizándonos (esta vez en Alemán) donde más nos duele.
Saber (S), poder (P) y sobre todo querer (E)…Guardiola ya lo había resuelto.
Un abrazo amigos!!

Si quieres saber más sobre las reflexiones del autor, hazte con alguno de sus libros en: http://www.futbolcontextualizado.com/blog/?page_id=96



LO QUE EL RESULTADO ESCONDE
Posted on 18/04/2016 by pedrogomez
Por Pedro Gómez (P.Físico Albacete Bpie) – @pf_gomez



Artículo publicado en “El Confidencial” (11-4-2016)

“En cualquier tarea se puede ganar o perder, lo importante es la nobleza de los recursos utilizados, eso sí es importante, la dignidad con la que recorrí el camino en la búsqueda del objetivo, lo otro es cuento para vendernos una realidad que no es tal” (Marcelo Bielsa).

De manera proporcional al incremento de temperatura que sufrimos en las conversaciones vía twitter, el mes de Abril nos trae duelos cada vez más críticos para el devenir de los equipos de nuestra liga. Bien porque el dinero lo pone todo patas arriba, bien porque los sentimientos se privatizaron hace tiempo, parece que ganar, sea como sea, es ya lo único que importa y emociona.

Como no podía ser de otro modo, convivir con una sociedad del tipo “Winner take all” donde el ganador se lo lleva todo y un sistema meritocrático olvidadizo con el proceso, nos ha hecho creer que ganar con intenciones mediocres es más admirable que perder jugando bien, alzando así hasta la punta del iceberg a la variable “resultado” como la única responsable visible del buen hacer de entrenadores y jugadores. Tanto ganas, tanto vales.

De este modo, ocultas y congeladas bajo el agua, cualidades como el trabajo, el esfuerzo, la dedicación, la manera de jugar, etc.. soportan al pequeño trozo de hielo que todos miramos en primer lugar al abrir los noticiarios, el resultado, capaz este por sí solo, e independientemente de su merecimiento o manera de alcanzarlo de disfrazarte de Super Zizou, si es que ganaste, o de Super villano, si es que perdiste, ¡incluso de mandar a calentar al bueno de Juanito!, y si no me creen aguarden con paciencia e imparcialidad al final de esta “Semana Champions” y a la pasarela de disfraces y justificaciones huecas que nos esperan.

Pep Guardiola, actual entrenador del Bayern Múnich y al que muchos acusan de poseer un discurso fácil como consecuencia de sus victorias más que frecuentes, decía hace un par de semanas en rueda de prensa que más allá del resultado final lo importante es lo que un equipo ha hecho para intentar ganar (proceso) y que ahí no se podía perder. “Cuando un equipo lo da todo, ¿puede ser perdedor aunque haya perdido? ¿Es la Juventus un equipo perdedor por encajar gol en el último minuto?, para la gente sí, para mí no”.

Recalculemos el timón de nuestro barco neuronal ante el inoportuno iceberg que se nos viene encima y observemos al binomio proceso-resultado como una realidad no lineal de comprensión compleja, al menos en este juego. En el fútbol puedes hacer las cosas muy bien durante la semana e incluso durante el partido y que todo te salga muy mal, y a la inversa, puede que las hagas muy mal y termines ganando. El resultado ni puede ni debe confundirse con el proceso, sobre todo cuando lo desconocemos. Que la sociedad necesite respuestas y razones para lo ocurrido no quiere decir que un partido ganado sea reflejo de una mejor estrategia o que un  gol encajado en el último minuto sea consecuencia de una mala preparación física.

Descuidar y desconocer el camino recorrido confunde al mensaje vendido. Una admiración inmerecida cuando ganas o un desprestigio irrespetuoso cuando pierdes tambalea los pasos dados durante el trayecto y dificulta la mejora de los mismos. El proceso es importante, por supuesto que sí, pero no para todos. Para el jugador, equipo, entrenador, que debido a la competencia actual deben de convivir con un proceso de mejora constante, la relativización del resultado final y la focalización sobre el trabajo desarrollado es la única ruta sobre la que dirigir su Titanic futbolístico.

Para el aficionado, verdadero motor propulsor de este globo emocional llamado fútbol, el proceso es una pamplina más que adornada con buen verbo y mejores intenciones nada tiene que ver con el verdadero sentir de su desconexión de la vida diaria, ganar al Wolfsburgo, eliminar al Atlético de Madrid, lo demás, historias que ni van ni irán con ellos. Dos caras de distintas monedas, un divorcio de difícil solución.
Pese a todo, por el bien del fútbol, y aunque el resultado siga siendo lo único que os importe durante estas últimas semana decisivas, intentad que, aunque algunos apunten únicamente al folklore que se da en la punta del iceberg, los espejos de vuestro periscopio estén ajustados para observar la totalidad del paisaje, no vaya ser que una “concussion” contra el hielo afecte de por vida vuestros procesos cerebrales.
Un Abrazo amigos!!
Si quieres saber más sobre las reflexiones del autor, hazte con alguno de sus libros en http://www.futbolcontextualizado.com/blog/?page_id=96


Entrevista de Nuno Amieiro a Guardiola: Mecanismos
PUBLICADO POR JOHN HENRY TLC SÁBADO, 03 DE ABRIL 2010
Entrevista realizada y analizada por Nuno Amieiro, Licenciado en Deporte por la Facultad de Deportes de la Universidad de Oporto. 
Barcelona, ​​14 de abril de 2008.

Como punto previo importa percibir que el Guardiola es completamente "obsesionado" con el tener la pelota, con el como la circular para crear desequilibrios en el adversario, con el cómo hacer llegar al balón a los extremos y de ellos sacar el Máximo provecho. Toda la organización y pensada en función de cómo querer atacar y cómo atacar y muy influenciada por la pasión que tiene en jugar con extremos.

Fácilmente se perciben innumerables semejanzas con la forma de pensar el juego de Cruyff, entrenador que no esconde ser su mayor influencia. Con una diferencia curiosa: Guardiola refiere que tiene también algunas preocupaciones con el momento defensivo (cierre del equipo, basculaciones, coberturas, etc.), al contrario de Cruyff que sólo se preocupaba por la organización ofensiva, que no entrenaba ni siquiera los aspectos defensivos. De todos modos, dice, lo importante y atacar pensando ya en la posibilidad de perder la pelota. Dale tus preocupaciones en términos de juego posicional con el equilibrio defensivo en los primeros momentos de construcción, con las coberturas ofensivas en el último tercio, con el tener siempre mucha gente en los espacios interiores, etc.

Voy a tratar de describir una de las ideas más curiosas e interesantes del Guardiola. Alias, fue el te oyó por terceros que me hizo ir a Barcelona a conversar con él. ¿Por qué? Por qué constatar una serie de entrenadores españoles encantados con una preelección suya donde supuestamente defiende la idea de que en construcción el jugador en posesión conduzca la pelota para luego jugar en el hombre libre - repitiéndose esta acción en una especie de "efecto domino" -, y, a primera vista, inquietante, extraño ... sobre todo contrastante con la idea que tenemos del estilo de jugar de Guardiola y del Barca de Cruyff!

Fue esta aparente contradicción que sirvió de "motor de arranque" para nuestra conversación ...

La idea base y la siguiente: como principio fundamental para iniciar y / o dar continuidad la construcción Guardiola quiere el PROVOCAR CON BOLA PARA APROVECHAR EL HOMBRE LIBRE. Se entiende provocar en el sentido de atacar el espacio. Y esta acción como primera acción de las defensas centrales en primeros momentos de construcción y es muy importante para él (se percibe que la acción como principio de juego no se agota aquí, sino en este momento donde ella asume para él mayor relevancia). Se partirá del principio que la línea defensiva tiene superioridad numérica sobre la línea avanzada adversaria cuando la pelota esta en el GR - se imagine que el adversario esta estructurado en 1.4.2.3.1 frente al 1.4.3.3 del Guardiola. El equipo hace campo grande con 3 avanzados bien dentro del último tercio, el triángulo de 1/2 campo bien subido, las centrales abiertas por las "boquillas" del área y los laterales totalmente abiertos y profundos, casi sobra a la línea del medio campo. El balón entra en un centro y éstos estarán normalmente en 2x1 con PL adversario. Pueden ir cambiando la pelota entre ellos e incluso con los laterales e ir intentando subir un poco, eso no es relevante para el caso (tal como la posibilidad de que en esa circulación inicial aparezca un hombre del triangulo libre entre líneas adversarias pues y es obvio que en ese si la bola entra inmediatamente).
 Como el partido el equipo adversario esta cerrada y es difícil encontrar hombre libre, lo que va a suceder y que un central va a atacar el espacio en conducción para con ello atraer sobre sí a un adversario. Si es el PL adversario, él pasó al otro central y él atacó el espacio ya con el PL batido; si el adversario que viene es un medio se creó un hombre libre que, al recibir la pelota va a generar inestabilidad en el bloque adversario. A partir de ahí tendencialmente será más fácil "tocar" o, si hay espacio libre puede repetirse la misma lógica de "provocar para atraer", pensando siempre, sucesivamente, en términos de crear situaciones de 2x1 ... 
Además, con los adversarios de calidad, si el balón entra en el interior del equipo, el equipo cierra los espacios interiores y eso nos permite aprovechar los extremos con espacio. Por lo tanto, lo que se pretende y que los centrales salgan a jugar por dentro. Guardiola no quiere que se salga a jugar por fuera, por los laterales, en la medida en que esas zonas son zonas donde el adversario va a presionar (la entrada de la pelota en el lateral y muchas veces indicador de presión) y donde es más fácil presionar. Pero él advierte: "¡Gaste dinero con las defensas, sobre todo con los centrales!". Es consciente de que las defensas tienen que ser muy buenas en posesión. Transportando esta idea para la formación, mucho cuidado con el perfil de defensa que define como modelo de prospección y formación.

Otro aspecto interesante que él no se cansa de destacar y que quien tiene la pelota (y juzgo también que lo mismo se aplica a aquellos que la pueden recibir) debe centrar su atención en los adversarios cercanos, esto es, y debe estar preocupado por ver a los adversarios cercanos y no tanto en buscar a los colegas ... esos él sabe dónde están !! ¡Dale que tenga ideas concretas, perfectamente definidas para el posicionamiento de los jugadores a medida que el juego se va desarrollando ... juego posicional, claramente otra "obsesión" suya!

Dos detalles que Guardiola subraya: la línea defensiva debe equilibrar la iniciativa del central, sobre todo el lateral de ese lado, cerrándose por dentro; el equipo puede salir por fuera si el lateral recibe delante de su oponente directo.

Aún en lo que se refiere a la lógica donde se funda la construcción de situaciones de finalización, una segunda idea muy querida para Guardiola se prende con el llamado TERCER HOMBRE. Según él, Cruyff era casi obsesionado con esta idea que acaba por ser una dinámica conductual relativamente simple pero que también es difícil de contrariar por parte de quien defiende.

Como he dicho, la idea simple: quien esta en posición avanzada en relación a la pelota pide dar de caras ... con quien esta frente al juego.

Por ejemplo, el pivote esta en posesión y PL pide el balón no con la intención de quedarse con ella y girar, pero para dar a uno de los interiores. En el fondo, se trata de mirar a quien está de espaldas al juego (fruto de la posición relativa a la pelota) como "segundo pivotes" o si queremos "estaciones de conexión", "puentes" con colegas que se enfrentan al frente juego, muchas veces "puentes" para el hombre libre que se crea con la dinámica del "provocar para atraer".

Tanto el principio subyacente al "hombre libre" como el principio subyacente al "tercer hombre" (que a menudo terminan por complementarse), me parece que son dinámicas, o mejor, subdinámicas que buscan crear las mejores condiciones de juego a los apasionados por los extremos: intentan crear condiciones facilitadoras que, jugando apoyado desde atrás, jugando triangulado, "tocando", se logra llevar la pelota dentro para que luego vaya hacia fuera en la dirección de los extremos bien abiertos y en punta, recibiendo con algún espacio y, a encarar la baliza adversaria de frente.

Guardiola, como ya he dicho, de la enorme importancia al juego posicional del equipo. En cada momento de organización ofensiva, y en función de la posición de la pelota, cada jugador tiene que saber cómo posicionarse, en qué espacios debe jugar. Se entiende la posición de un jugador no un punto del espacio, sino un área de ese espacio.

En el caso de que se trate de un "puente" para el tercer hombre, esto es cuando, cuando viene a pedirle a un lado, dar de caras.

No le gustan los cambios de posición. Aunque a las características de uno u otro jugador pueda tenerlas en cuenta (dio el ejemplo de Henry en el Barca que puede alternar PL / Ext), no le gusta nada de intercambios. Porque el jugador de fútbol normalmente no es muy inteligente y porque los cambios pueden ayudar a invertir una lógica que para él es crucial: el equipo debe tener siempre mucha gente por dentro y alguna gente por fuera. ¿Para qué? Para "tocar", para aparecer en el área de frente y para defender si hay pérdida de posesión. Por eso no le gusta absolutamente nada de entrada de los medios interiores en el espacio del extremo cuando esta baja. 
Ellos deben jugar por dentro para "tocar", para hacer cubiertas ofensivas a los extremos y para atacar el área. También no le gusta que estos bajen a pedir pelota a las defensas (quedando con todo el equipo adversario entre el balón y la portería). Por lo menos, deben tratar de recibir entre la línea avanzada y la línea media adversaria. Y dice que deben ser un poco como los extremos: los pacientes. Y tiene sentido. La dinámica deseada presupone que los medios surgen como "hombre libre" o "tercer hombre".

Y si hay jugador que, para Guardiola, debe ser muy posicional y el pivote, su posición como jugador. Ni la simple salida en profundidad para que un medio venga a recibir en el espacio creado le agrada. Muy posicional, siempre a ofrecerse, siempre a buscar posicionamientos diagonales en relación al balón. Tanto los extremos siempre abiertos, aunque en determinados momentos puedan buscar posiciones interiores. Si esto ocurre normalmente y el lateral que va a garantizar la máxima anchura. El principio es simple: siempre alguien por fuera, bien abierto; siempre mucha gente por dentro.

El simple hecho de que el balón llegue a un extremo no significa que el lado contrario tenga que cerrar. Muchas veces tiene y que seguir bien abierto!

Depende del seguimiento que se da a la pelota: la línea de fondo o espacios interiores.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:

Maciel, J. (2008). (A) (Cuerpo) r (Acción) Precoz de un juego de Calidad como Necesidad (ECO) ANTROPOSOCIALTOTAL - Fútbol un Fenómeno AntropoSocialTotal, que primero se extraña y luego se entra y ... luego, luego, se gana! Puerto: J. Maciel. Disertación de Licenciatura presentada a la Facultad de Deporte de la Universidad de Oporto.


sábado, 29 de septiembre de 2018


Dani Guindos, entrenador de la cantera del Real Madrid: “El marcador nunca depende de un error o acierto individual”
Por


Dani Guindos en la entrevista en el Restuarante Las Estaciones de Juan
 Sara Osorno.- El joven entrenador ha explicado para palabradefutbol.com sus sensaciones tras publicar su primer libro “Nadie sabe nada. Una visión sistémica”. Nos ha contado muchas cosas como qué opina del panorama futbolístico que le rodea, cómo ve a la cantera su club y qué le impulsó a escribir un libro para profesionales. El joven asturiano ha trabajado en diferentes clubes como el Atlético de Madrid, A.D. Alcorcón y Rayo Majadahonda y con chicos de diferentes países como Hong Kong, Tailandia, Corea, América, Inglaterra o Australia, de manera que nos ha comparado también la cultura futbolística de estos lugares con la española. Dani no es partidario de la tendencia general de la sociedad de ver las cosas de manera lineal y nos explica como esta tendencia perjudica también al fútbol. Para él son tiempos de cambio. Gracias a entrenadores visionarios como Mourinho o Josep Guardiola, entre otros, el fútbol puede progresar, renovarse e ilusionar, en un momento en el que le preocupa que la creatividad del jugador se pueda estar viendo mermada.
S: ¿Aplicas esa filosofía en tus entrenamientos del Real Madrid?
Dani Guindos: Nosotros entrenamos siguiendo la línea homogénea de trabajo de los grandes profesionales que nos dirigen. Dentro de esa línea y de esa estructura cuidadosamente estudiada y detallada tenemos autonomía.
 S: ¿A qué errores nos lleva ese pensamiento lineal newtoniano que tanto criticas?
Dani Guindos: A escuchar a aficiones o incluso a entrenadores decir, por ejemplo, que un equipo ha perdido un partido porque está mal físicamente. Al siguiente partido gana y nadie se acuerda de que estaba mal físicamente. O a creer que han perdido en los últimos 20 minutos por la preparación física. Parece que necesitamos separar, diseccionar la realidad para poder entenderla, y para mí, esa tendencia está obsoleta.
S: ¿Por qué crees que le cuesta tanto a algunas partes de la afición o incluso a periodistas entrenadores entender eso?
Dani Guindos: Pues porque vivimos y nos hemos criado bajo un sistema educativo Newtoniano, diseccionamos la realidad para su compresión, el conocimiento en materias para su análisis, pero no atendemos a las relaciones y sinergias que las unen y que siempre deberían estar presentes. Es más fácil que un niño te recite de memoria los ríos de la península ibérica en la asignatura de Geografía o te identifique las 50 provincias del estado español, que relacione el sistema económico con el sistema político, y eso viene promovido por la educación que recibimos. Una cosa es información, la cual está al alcance de todos, basta con un simple clic en google, y un proceso superior es el conocimiento el cuál será el elemento diferenciador para que esos niños tengan éxito en la sociedad actual.
S: ¿De dónde surge la necesidad de escribir el libro?
Dani Guindos: Había cosas que decir, cosas nuevas que aportar. Entendía que la realidad podría interpretarse desde otro prisma. Creo que la sociedad actual en su totalidad, no solo en el fútbol, está basada en la teoría newtoniana de forma errónea. Todo parte de un pensamiento lineal (causa – efecto) y tendemos a diseccionar la realidad en partes, pues nuestro prisma observacional es limitado y necesitamos separar en secciones el todo para poder entender una realidad que es mucho más compleja, mucho más interactuada de lo que nos apetece entender. En el caso del fútbol, separamos la parte física de la técnica y táctica, como si un aspecto de una de esas tres, fuera independiente, como si no estuviesen interrelacionadas. Para mí, no es así, para mí, todo interactúa, y nunca hay una sola razón por la que algo salga bien o no, ni una sola persona por la que nos encontremos ante un logro o un fallo.


S: Y tú, cuando te juntas con tus colegas de profesión y habláis de todas estas teorías, ¿qué pasa?
Dani Guindos: (Se ríe) Pues nada, cada uno piensa una cosa. Creo que lo importante es que detrás de un entrenamiento haya siempre una intención, un pensamiento que desarrollar con la camiseta que defiendes. Eso enriquece el entrenamiento, hace que sea mucho más que un ejercicio porque crea modelos de juego, investiga dentro del fútbol, en definitiva, hace al fútbol avanzar. Lo que suele pasar es que la conversación se alarga siempre más de la cuenta (riéndose). Todos llevamos ya muchos años entrenando y ya tenemos forjadas nuestras ideas. En mi caso llevo diez años entrenando.
S: He estado leyendo algunas partes y me doy cuenta de que es un libro muy específico, ¿hacia quien va dirigido?
Dani Guindos: Va dirigido a profesionales, aunque cualquiera puede leerlo. Trato muchos temas tácticos que a mi me apasionan. Tendencias que poco a poco van desarrollándose en la actualidad como la de “el tercer hombre” o incluso la de “el cuarto hombre”, o las relaciones entre los  comportamientos colectivos del equipo y las tendencias naturales de los jugadores. Son conceptos más complicados, por eso digo que está dirigido a profesionales, pero cualquiera que quiera estudiarlo puede entenderlo.
S: ¿Cómo ves el panorama futbolístico actual?
Dani Guindos: Bien, es verdad que a veces los asuntos externos en los diferentes clubes cobran protagonismo. Se entiende que eso pase, por la importancia que tiene este deporte en nuestro país y en el mundo entero, pero no hay que olvidar que el fútbol es de los futbolistas y son realmente quien deber tener el principal protagonismo. Creo que es importante mantener siempre un equilibrio.
 S: ¿Cómo ves a la cantera del Real Madrid?
Dani Guindos: Creo que va a dar mucho provecho y para mi augura un gran futuro como ya lo viene dando tantos años atrás, no es nada nuevo. Se va a invertir mucho en los próximos años, se esta avanzando a pasos agigantados, se está aplicando una metodología única y creo que eso a largo plazo se va a hacer tangible, como siempre.
S: ¿Tienes algún favorito en la cantera?
Dani Guindos: Yo en general soy un amante de la creatividad, y veo mucha, me gusta que se lo pasen bien jugando, que siempre tengan una sonrisa en la cara y se esfuercen, pero de ahí a que luego puedan pasar al fútbol profesional hay un largo recorrido como todos sabemos.
 S: Dani, tu has conocido el fútbol de muchos países, ¿a qué crees que se debe el éxito de la liga española?
Dani Guindos: (Piensa) La cultura. La esencia latina del español es de alegría y eso hace que el futbolista no juegue como un robot si no que exprese sus emociones a través del balón. El fútbol de España y Portugal es mucho más intuitivo. He estado trabajando con jugadores de en Hong Kong, América, Tailandia, Corea, Australia y he comprendido que no se puede explicar, es una cuestión de cultura. Incluso para ellos es difícil o imposible de entender, créeme (sonriendo). Me he dado cuenta de que va mucho más allá de entrenar de la misma forma que en España. Al final la personalidad y la cultura se ven reflejadas en la manera de hacer, en la manera de jugar. Ellos no entienden que un pase, por ejemplo, sea hacia un sentido arriesgado, pero que pueda dar resultado a una nueva situación favorecedora en las acciones posteriores de ataque. Y eso son cosas que entrenadores como Guardiola, Mourinho, o Villas Boas sí hacen.
S: ¿Cuál crees que es la aportación de estos entrenadores?
Dani Guindos: Creo que el futbol ha cambiado mucho últimamente y hay gente avanzada a su tiempo como Juanma Lillo, André Villas-Boas, Pep Guardiola o Mourinho, que están cambiando la apreciación del futbol. Gracias a ellos las tendencias en el juego han evolucionado.
S: ¿Te preocupa la situación actual del fútbol?
Dani Guindos: Creo que están pasando cosas buenas y malas, como en todo. Por un lado la internacionalización del fútbol es muy positiva, y ha llegado a unos niveles de profesionalización espectacular, por otro, creo el miedo a la competición puede estar mermando demasiado la libertad del jugador en el campo, y eso hace que deje de ser tan espectacular para convertirse en una cuestión de competición pura.
S: Si tuvieras que definir tu libro en una línea, ¿cómo lo harías?
Dani Guindos: (Pensándolo mucho y después de varias opciones) “Como relacionarte con la incertidumbre en el proceso de entrenamiento”, bueno, también  “como crear comportamientos colectivos  con un deporte caótico en el que nunca se repiten dos situaciones ni dos momentos iguales”.
S: ¿Así es el fútbol, caótico?
Dani Guindos: Así es la vida y por supuesto el fútbol también, en el sentido de que nunca puedes controlar absolutamente todo lo que va a suceder. Te hacen una llamada inesperada, te surge una urgencia, por ejemplo, lo que pensabas hacer mañana ya cambia… en el campo pasa lo mismo con 22 jugadores que están en un rectángulo limitado durante 90 minutos. Si entendemos esto, habremos avanzado mucho.
 S: ¿Cuál es tu próximo objetivo?
Dani Guindos: Seguir trabajando mucho como hasta ahora, disfrutando, e investigando. Es lo que más me llena, y si encima he podido publicar el libro para poder compartir una línea de trabajo diferente, mucho mejor.
 Puedes seguir a Dani en twitter: @DaniGuindos



Posicionamiento vs Conocimiento


 Dicen que el fútbol de hoy es una imagen de la sociedad en la que vivimos, que existe una brecha cada vez más grande entre ricos y pobres, que los valores solo salen a relucir cuando ganas y que perder es un estigma que se llevará cosido en el alma para siempre. Se dicen muchas cosas y todas son respetables, pero lo problemático de esta sociedad no es lo que se dice, sino lo que no se dice.
Vivimos en un mundo donde salir a la luz en determinadas profesiones, poco o nada tiene que ver con el saber hacer y mucho con el saber estar. Si analizamos en España el ámbito de la investigación científica, el arte y la interpretación, la dirección de grupos multidisciplinares o la literatura, nos encontraremos con foros muy similares al fútbol y otros deportes de masas en los que la apariencia va de la mano del éxito.
Hablamos mucho del porqué de las cosas, de que esto y aquello no evoluciona, se estanca, apelamos a la suerte, a lo aleatorio, a la justicia o injusticia de las cosas, pero pocas veces analizamos los inicios y las situaciones de partida. Cómo es posible que los mejores investigadores de este país se marchen al extranjero y no vuelvan. Cómo se puede explicar que los libros más leídos no sean de escritores sino de personajes de la farándula. Cómo son los cásting en este país para encontrar a la persona idónea para el puesto adecuado, sea en el arte, en la interpretación, en el trabajo en equipo o en cualquier otro campo de actividad.

Vivimos en un entorno en el que todo parte del modelo de contratación para acceder al trabajo. Existen dos modelos muy definidos: aquel que se caracteriza por elegir al profesional mejor posicionado en contraste con aquel otro que se caracteriza por elegir al profesional mejor formado para el puesto. Hablamos de oportunidad u oportunismo versus idoneidad por dominio y maestría.

CONTRATACIÓN POR POSICIONAMIENTO
Decía Arrigo Sacchi que para ser jinete no era necesario haber sido caballo. Hoy día su frase no deja de ser un ejemplo de cómo eran las cosas en otros tiempos, pioneros que abrían camino y tenían una argumentación sólida. Hoy día en fútbol, y en concreto en España, al igual que en todo el marco del fútbol latinoamericano, salvo raras excepciones, la manera tradicional de contratación es por posicionamiento. Aquellos que están bien posicionados en el entorno en donde se produce el proceso de contratación gozan de mayores ventajas que aquellos que por conocimiento y dominio establecen su estrategia apartados de los focos y centrados en sus argumentos.

La contratación por posicionamiento tiene muchas ventajas para el contratante y desde luego para el contratado. Primero, el contratante no tiene por qué exponer su conocimiento al desarrollar la labor de contratar. Elige al que entiende que mejor va a desarrollar su tarea en función de quién ha sido y lo que ha representado el elegido. Muchos se preguntan ¿por qué se fichan exfutbolistas para entrenar a equipos de élite, sin que tengan una trayectoria o un dominio de su profesión demostrable? Básicamente porque están bien posicionados en el mercado, principalmente por su trayectoria anterior en otra profesión, la de jugador. Además goza de un foco particular que lo ilumina dentro de la masa social que sostiene desde la base este deporte, pero sobre todo representa un escudo perfecto para atemperar los impactos futuros de quienes tienen y pueden libremente comercializar su opinión en los medios más influyentes. Este tipo de contratación supone incorporar a una cabeza visible y ya ella se preocupará de dotarse de conocimiento, bien haciendo un ejercicio de honestidad y aplicándose en la investigación y estudio de su profesión, bien ejerciendo una de las más valoradas virtudes del líder, delegar en quien sabe. Esto hace bueno el dicho popular: “No hay que saber, sino tener el teléfono de quien sabe”. Dentro de este patrón de comportamiento, importa el resultado, no la forma de conseguirlo; importa lo inmediato, no el legado dejado en la institución en forma de saber hacer (know how), aspecto fundamental en muchos sectores de actividad en donde el sentido de maximización de beneficio va acompañado de un criterio de supervivencia: mantener los factores por los cuales ese beneficio se produce.

Quien está bien posicionado genera una costumbre en el sector. Si tu rival lo hace y le va bien, tú también y esa costumbre se convierte en norma y se entra en un bucle endogámico en el que la evolución tiende a cero cuando todos hacen lo mismo; la formación no es más que una manera de hacer negocio con la ilusión previamente fomentada a través de un proceso de comunicación y marketing adecuado. Se paga la campaña y se iguala socialmente a todos, pero al final solo se elige a quienes socialmente han desarrollado una posición en la élite, generalmente por lo que han hecho, no por lo que son capaces de hacer en el futuro.

CONTRATACIÓN POR CONOCIMIENTO
Contratar teniendo como referencia el conocimiento implica una vinculación al proceso de contratación mucho más profunda, más comprometida. El contratante que contrata desde el conocimiento está obligado, como mínimo, a tener nociones suficientes para distinguir e identificar a quien sabe y posteriormente sostener una interacción lo suficientemente creíble para elegir a la persona adecuada. El contratante está obligado a saber para poder decidir. Desde esta perspectiva, el contratante se expone a la crítica dado que está implicado en el proceso de contratación por dominar los criterios y además los conceptos sobre el campo que contrata, por lo que el contratado se incorporará para ejercer desde el dominio argumental.

 El contratado no será un escudo protector para el contratante, será un elemento más del proceso de producción en el que el conocimiento será la base sobre la que se asentarán todas las inteligencias que se invertirán en dicho proceso. El contratado, dominador de su campo, podrá gestionar su equipo de trabajo desde la argumentación de quien puede sostener una opinión, delegando o no en aquellos profesionales que él considere adecuados, dotando al servicio ofrecido de un valor añadido, que no tiene por qué verse directamente en el producto final de inmediato, pero que se verá a lo largo del tiempo.

El contratado por conocimiento accede al puesto de trabajo no por lo que ha sido o ha hecho sino por lo que hace y, sobre todo, por lo que será capaz de hacer. El equipo que contrata desde esta perspectiva incrementa la probabilidad de mantener en el tiempo un saber hacer que dotará a la entidad de valor de uso, sin necesidad de estar tan pendiente del valor de cambio.

La posición, política, deportiva, social, oportuna, ganada por afinidades diversas garantiza el acceso inmediato y colapsa la entrada a todos aquellos que quieran acceder desde otros puntos de partida.
El conocimiento, específico o genérico, no presenta barreras competitivas de entrada en el mercado porque de partida obliga al contratado a demostrar en el corto plazo la valía de su conocimiento y al contratador lo oportuno de su decisión. La competencia además está desequilibrada dado que pocos contratados desde el conocimiento necesitan del eco externo,  mientras que muchos contratados desde la posición se ven obligados a fomentarlo desde todos los foros a los que pueden acceder.

MERITOCRACIA U OPORTUNISMO ESTRATÉGICO
Como vemos, estamos ante una tesitura compleja. ¿Meritocracia u oportunismo estratégico? Para estar bien posicionado se necesitan inteligencias específicas que no vamos a desmerecer. Se necesita un don de gentes y una capacidad adaptativa importante, además de ser capaz de asumir ciertas condiciones que no todos tienen dentro de la ética y los valores personales. Asumir eso desde un punto de partida privilegiado por la posición alcanzada en otra actividad cercana al campo del que estamos hablando es una virtud en sí misma.

El conocimiento muchas veces carece de la capacidad socializadora para integrar a todos los que no tienen por qué saber y tienen la posibilidad y la potestad de contratar. El problema es que poder transmitir seguridad en lo que se sabe es una cosa y lograr transmitir confianza en la persona que te contrata, sabedores de que en un principio serán ellos quienes sostengan tu posición desde su autoridad, es otra. Se necesita mucha personalidad para lo primero y también para lo segundo.

Por lo tanto, como vemos, contratar desde la postura del conocimiento obliga a elevar el rango de los principios fundamentales de la contratación a niveles de máxima exigencia o de exigencia elevada. Mientras que contratar desde la posición supone asumir el riesgo a fallar, que en fútbol es consustancial a un despido y a la contratación de otro que ocupe su puesto, sin más historias. El largo plazo obligado para constatar una posición desde el saber, frente el corto plazo para sostener una posición sustentada por la imagen y la credibilidad aparente.

Pero como en todo, en ambas posturas existen salvedades y excepciones. Hay que reconocer que muchos contratados desde su posición de privilegio tienen capacidades de liderazgo suficientemente sólidas para sacar el máximo partido a su equipo de trabajo y dejan hacer desde la inteligencia de quien no necesita demostrar nada. Ocurre lo mismo con quienes son contratados desde el conocimiento, podemos encontrarnos con profesionales con enormes capacidades para interpretar y transmitir y nulas capacidades para delegar o dirigir. De todo hay en la viña del señor, pero este no es el problema a tratar. Aquí hablamos de los puntos de partida, de cómo se elige y, sobre todo, de quiénes eligen desde una postura acostumbrada a no verse sometidos al escrutinio y a la censura de los opinadores. Jugamos a un juego de exposición, pero no queremos exponernos: esta es una dicotomía curiosa…
Lo cierto es que un mercado saturado de seres bien posicionados no evoluciona, un mercado saturado de seres con dominio de su cometido puede colapsar por excluyente. Pero un mercado que no valora el conocimiento se muere por decadente.

Cambiemos fútbol por ciencia, arte o literatura y veremos en qué clase de sociedad estamos viviendo.
Me decía un amigo que en Alemania estaban saliendo muchos entrenadores jóvenes sin pasado como futbolista profesional. Le invité a que averiguara cómo estaban contratando, desde qué punto de partida.
El talento no se produce en masa, los altos directivos tampoco. Se hace necesario, y en muchos sectores perentorio, asumir cierto grado de responsabilidad en la contratación y cierto grado de rigor en la selección de personal. Los famosos cásting en fútbol son un indicio de que no se sabe lo que se busca, por lo que no se sabe lo que se quiere. Aplica para tu equipo lo mismo que aplicarías para tu empresa. Ofrece a tus contratados lo mismo que te gustaría que les ofreciesen a tus hijos. No quieras para tu equipo lo que no quieras para tu empresa. Exige a tus empleados que se formen lo mismo que exiges a tus hijos que se formen. ¡Seamos honestos!

* Álex Couto Lago es entrenador nacional de fútbol y Máster Profesional en Fútbol. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago de Compostela. Autor del libro “Las grandes escuelas de fútbol moderno” (Ed. Fútbol del Libro).