jueves, 5 de marzo de 2015

EL FLOW EN EL ENTRENAMIENTO DEL PORTERO DE FÚTBOL.


El flow, estado de flujo u estado emocional positivo en el entrenamiento del portero de fútbol. Unas cuantas reflexiones y consideraciones sobre este estado, en el que la mente y el cuerpo funcionan al unísono.

Hace un tiempo que venía pensando en escribir un artículo sobre el “flow”, un término que está de moda gracias al impacto que en los últimos tiempos está teniendo la psicología en el mundo del deporte.  Un impacto, por otro lado, que está dotando de una terminología propia a conceptos que antes ya conocíamos pero que no relacionábamos con un vocabulario tan específico debido, seguramente, a nuestro desconocimiento del mundo de la psicología.

El siguiente artículo es un “mix” o un extracto creado en torno a dos artículos leídos hace unos días en la red junto con una valoración y visión propia de todo lo que rodea a este término. Comenzamos por definirlo:
¿Qué es el estado de Flow?
Podríamos definir el estado de flow o fluir como un estado emocional positivo que cuando se experimenta, la persona que lo hace se encuentra totalmente absorta en la actividad para su propio placer y disfrute. Donde el tiempo vuela, y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unos tras otros sin apenas parar. Es una experiencia armoniosa en la que el cuerpo y la mente funcionan al unísono fluidamente y sin esfuerzo.


Un estado emocional positivo se caracteriza por estar dotado de una implicación total en la actividad que estamos realizando, en la que nada más parece importarnos, manteniendo un grado de concentración absoluto. En el estado de flow todo nuestro ser se encuentra concentrado en la tarea, utilizando y llevando nuestras destrezas y habilidades hasta el límite.

Es un estado en el que nos encontramos haciendo lo que realmente queremos, siendo éste un sentimiento espontáneo y que requiere de poco esfuerzo. Durante el Flow uno no se siente totalmente absorbido y absorto en lo que se está realizando, excluyendo cualquier otra idea o pensamiento que no tenga que ver con la acción que se está llevando a cabo en el momento presente. Un fluir que eleva o impulsa la experiencia de lo ordinario a lo más óptimo, y es en esos momentos en los que uno se siente intensamente vivo y en sintonía con lo que se está llevando a cabo. Aunque el ganar puede ser importante en la competición, el "Fluir", no depende de ello, ya que tal estado de conciencia que se da, ofrece mucho más que un resultado positivo en el juego.

¿Cuándo se produce el estado de Flow?
El estado de Flow se produce cuando las capacidades y habilidades con las que contamos se encuentran en equilibrio con aquellos retos y desafíos que la actividad presenta. Las metas, por lo tanto serán realistas y la tarea, no resultará ni demasiado fácil ni demasiado difícil, al encontrarse en armonía con las propias habilidades.


¿Cuáles son las características del fluir? 

Hay una disminución de la auto-conciencia y un equilibrio entre el desafío y las habilidades de la persona. El deportista siente que dispone de las habilidades requeridas para ejecutar la actividad o tarea. Existe una unión entre la acción y el pensamiento que desafía y elimina el miedo al fracaso. Se dejan atrás las preocupaciones y tanto la mente como el cuerpo están actuando al límite de sus posibilidades pero al mismo tiempo sin esfuerzo
.
La actividad es un fin en sí misma y se hace lo que se quiere hacer con seguridad pues se sabe lo que hay que hacer en cada momento. Hay una completa eliminación de distracciones y pérdida de la noción del tiempo durante la actividad. Hay una atención extrema y máxima entrega en la tarea, perdiéndose la noción del tiempo.

¿Cómo podemos lograr llegar al Flow?
Haciendo de cada actividad o tarea un juego, concentrándonos en la actividad, buscando la trascendencia llevándola a la excelencia. Buscando realizar la actividad con la máxima eficacia y no con el máximo esfuerzo. Dejándonos llevar en el proceso de realización de la actividad, pues seguramente la clave se encuentre en hacer aquello que queremos de la mejor manera posible y hasta donde nuestras capacidades nos indiquen.

Un ejemplo de lo que podría ser el Flow son las imágenes que acompañan este artículo, que fueron mi fuente de inspiración para escribirlo. Es Wayne Sandilands durante una sesión de entrenamiento de juego aéreo, en la cual primeramente introduje una tarea de adaptación, tal y como hago en muchas ocasiones, dotada de un componente de velocidad, motriz, coordinativo y también, porque no decirlo de equilibrio, un valor añadido que logré introduciendo los giros sobre su eje corporal previos a cada fundamento aéreo.

Tal y como podréis observar en el vídeo Wayne tiene un completo dominio sobre la tarea, su cuerpo y su mente trabajan al unísono y están completamente “integrados” en ella. Domina todos y cada uno de los movimientos y sus respectivas variantes, dando una sensación realmente espectacular a todo aquel que la está observando trabajar durante la sesión. Es dueño y señor de la situación, y ni tan si quiera necesita pensar lo que está haciendo. Él, es parte de la tarea. No hay correcciones, indicaciones ni nada que se le parezca, y es capaz de llevar la sesión hasta el límite de la perfección y la excelencia.

Personalmente considero que los estados de Flow son también competencia del entrenador (más en un puesto tan especifico como el del portero) y que tenemos que disponer de nuestras propias habilidades para provocarlos y generarlos en nuestros porteros. Esto es algo que llevo haciendo durante mucho, mucho tiempo, y que es un pilar fundamental dentro de lo que es mi metodología de trabajo.

¿Cómo provocar, generar y trabajar el estado de Flow?
Pues la mejor manera de conseguirlo es tomándose los entrenamientos como la parte más importante del trabajo, más si cabe que la competición. Entrenar disfrutando cada momento centrándonos en cada tarea, en el aquí y en el ahora, y nunca afrontar las sesiones de entrenamiento como si fueran un trámite y una obligación. El último paso del proceso sería competir en el estado que hemos provocado, aprendido y generado durante los entrenamientos.

A continuación adjunto un nuevo enlace en el que podréis observar otro estado de “flow” de Wayne Sandilands durante nuestro stage de pretemporada de Polokwane del pasado mes de enero. En este nuevo vídeo está totalmente absorbido por la tarea, no se puede observar en él nada que no sea el aquí y el ahora. Está viviendo el momento presente, que no es otra cosa que la esencia de ese estado en el que se encuentra mientras ejecuta todas y cada una de las series.

- La presión de trabajar disfrutando y de disfrutar cada día trabajando
Creo sinceramente, sobre todo en la etapa de rendimiento, que debemos de dotar a nuestros porteros de momentos de flow durante la semana, de forma que lleguen a la competición en un estado emocional positivo con el cual ya están familiarizados porque pasan mucho tiempo conviviendo con ese estado.

¿Cómo lograrlo? Pues sobre todo eligiendo las tareas adecuadas, con un excelente equilibrio en la introducción de contenidos. Es importante trabajar las carencias tanto como las virtudes, y es por esto que durante la semana siempre tiene que haber tareas en las que las capacidades y habilidades con las que cuentan nuestros porteros deben encontrarse en equilibrio con aquellos retos y desafíos que las actividades por si mismas presentan.

Con el tiempo y el entrenamiento, las capacidades y habilidades de nuestros porteros serán mayores e irán aumentando, con lo que cada vez llegarán al flow en situaciones más complejas. Este para mi es el objetivo. Wayne Sandilands es capaz de llegar al flow en las tareas que aparecen en ambos vídeos, pero para ello tuvimos que conseguir ese mismo estado emocional en tareas más simples y sencillas. Esta es para míi una de mis competencias, y es parte de un plan marcado.

En un idioma coloquial lo llamaría cargar de “sensaciones” al portero. Luego, con el tiempo, es el portero el que debe llegar a ese estado por su propio pie. Pero somos nosotros, los entrenadores, los que tenemos que ayudar al jugador a encontrar el camino. Y me gustaría ir un poco más allá. ¿Sería posible llegar al Flow colectivo? Llegar a un estado en el que tanto los porteros como el entrenador trabajen al unísono en la tarea.

¿Puede conseguirse? Pues sinceramente; pienso que sí. Echando la vista atrás hacia todas y cada una de nuestras sesiones de entrenamiento creo que como departamento de porteros y como grupo o colectivo, llegamos a conseguirlo. Y no solo esto, sino que creo también con la mano en el corazón ¡Que lo trasmitimos! Como muestra de lo que estoy hablando me gustaría que prestarais atención al vídeo que aparece en el enlace que adjunto bajo estas líneas.

Tal y como podéis aprecias estábamos todos muy metidos en la tarea, yo el primero. Incluso podréis escucharme gritar “Give me one more, give me one more. I am enjoying here, give me one more” (Dadme una más, dadme una más. Yo estoy disfrutando aquí, dadme una más). Pidiéndoles una repetición más en la serie para alargar el estado en el que nos encontrábamos. Aquel día, la tarea estaba en equilibrio con sus habilidades y capacidades, sin ser muy fácil ni muy difícil, y ellos hicieron el resto.

El estado de Flow, uno de los grandes pilares de mi metodología de trabajo y un estado emocional positivo que hace que adore y disfrute realmente de lo que hago. ¿La frase del día de hoy?“Tendemos a enseñar según la forma en que nosotros preferimos aprender”. ¿La canción de hoy? I believe in you, de Joe Feat. Adjunto en enlace: http://www.goear.com/listen/8868276/i-believe-in-you-joe-featnsync “Nunca creí en cuentos de hadas, pero a veces me gustaría poder hacerlo. Nunca creí que las zapatillas doradas podrían encontrar un pie perfecto. Nunca creí en la magia, y que los sueños podría hacerse realidad. Solo el amor te hace libre. Y ahora se, ahora veo, que cualquier cosa puede pasar si uno realmente cree en ello”.

Jon Pascua Ibarrola
Entrenador de Porteros Mamelodi Sundowns F.C


PARA CORRER EN EL FÚTBOL por Pedro Gómez preparador físico español.


... saber, poder ….¡y querer! (Parte 2)
Posted/ by pedrogomez
Por: Pedro Gómez (Preparador Físico Albacete Bpie)
pedrogomez7@hotmail.com  /  @pf_gomez


Nos preguntábamos en el primero de lo que será una serie de 3 artículos (Ver: En fútbol el correr, ¿también es de cobardes?) (Parte 1) si el correr más, en términos absolutos, suponía ganar más, y por ende estar en mejor situación clasificatoria.

Comprobamos para desgracia de los que anteponen los metros recorridos al desempeño futbolístico que la correlación hallada en aquel momento (se habían disputado 17 jornadas de la Liga Adelante) era reacia a establecer relaciones causa efecto sólidas que nos permitiera asegurar, y en algunos casos “malvender”, que si corríamos más, ganaríamos más partidos, pues para sorpresa de muchos, aquellos equipos que más habían corrido, no necesariamente ocupaban las posiciones más deseadas en la liga.

Despojándonos del barato abrigo del reduccionismo, llegamos al acuerdo (al menos por la mayoría de feedbacks recibidos) que el correr en el fútbol a veces no era tanto una capacidad cuantitativa como cualitativa, pues interesaba más correr bien y poco, que  mal y mucho…¡y no sólo eso!.. a la vez que huíamos de la peligrosa compañía de la vanidad, tomamos aire y no tuvimos censura en reconocer que cada vez que insinuábamos ser mejores preparadores físicos por el simple hecho de que nuestros jugadores corrían  más, estábamos ofendiendo al fútbol e infravalorando la capacidad intelectual de muchos.

El SABER correr, o mejor dicho, el saber jugar mejor a este complejo juego se nos aparecía como variable indiscutible a la hora de modificar las revoluciones y el marcador de nuestro cuentakilómetros: ir muchas veces por detrás del marcador, realizar esfuerzos individuales sin coordinación colectiva, apostar por una manera de jugar más desplegada..etc…parecían tener mayor peso a la hora de correr que por ejemplo,  los tan trillados, y poco demostrados, picos de forma colectivos.

Diez jornadas más tarde, (se acaba de disputar la nº 27), sospecho que estimulados por el masoquismo del señor Grey y sus sombras, y no terminados de convencer por lo que consideramos mucho más etéreo que nuestras leyes de supercompensación (para los  preparadores físicos sería una fantástica noticia que alguien pudiese asegurarnos con datos que si corremos más, ganaremos más….entre otras cosas, porque rejuveneceremos nuestra imprescindibilidad), volvemos a indagar en los datos que hasta la fecha de hoy, nuestro a priori aliado, Media Coach, nos ofrece:



Sí amigos,… lo siento, pero nuestros fantasmas vuelven a estar debajo de la cama, en el mismo sitio en el que los dejamos, y donde tal vez, por simple sentido de supervivencia, no deberíamos de mirar cada vez que oímos algún ruido.

La correlación encontrada entre los kilómetros recorridos y la posición clasificatoria vuelve a estar próxima al 50%, lo cual, como ya señalamos anteriormente, no nos consiente establecer por su insuficiencia una relación causa efecto que, al menos en este aspecto, defienda nuestra valía.

Ahora bien, alto y claro, que nadie se deje confundir por la lógica ilógica futbolística ni trate de confundirnos con su cavilada verborrea, porque señores, para correr mucho, hay quePODER correr mucho, al menos mientras a esto sigan jugando personas, ¿o es que el modelo de juego no suda?, ¿o es que la planificación, distribución de contenidos y cargas de trabajo que habitualmente realizamos los ahora “casi arrinconados” preparadores físicos no le permiten al sujeto llegar en mejores condiciones al partido?…¡ya está bien!, el poder correr más es imprescindible para correr mucho, lo cual, que quede claro, no quiere decir que correr menos es poder menos o tener un preparador físico menos capacitado….(Hay muchos matices al respecto que abordaremos con más detalle en la tercera y última parte de esta sección de artículos que se publicará al final de temporada).

Saber correr, poder correr…¡y QUERER correr!, (para esto me colaba hoy en vuestro tiempo)..para recordaros, aunque entreveo que la mayoría lo tenéis muy presente, que por encima de ser bueno jugando o tener una óptima capacidad condicional, el componente emocional (o volitivo que llamó en su día el maestro Seirulo), es la mejor y más fiable batería para nuestro GPS, porque como ya sabréis, me hechiza especular con la idea de que cuando el corazón empuja, ¡ni preparación física ni leches!.

El convencimiento absoluto para alcanzar un objetivo, el sentimiento de solidaridad generado en un colectivo cuando se persigue un tan deseado fin común, la inquebrantable voluntad de dar lo mejor de uno mismo cuando las fuerzas flaquean incluso para tomar aire, el luchar incansablemente contra los temidos lactatos, el sinsentido de disfrutar sufriendo…¿o cómo creéis si no que un equipo puede ganar a otro que le triplique en presupuesto, o un jugador ganar una disputa a aquel que siempre fue internacional..? Cuando el rival es  mejor, porque los hay y los seguirá habiendo, no queda otra que correr, correr y correr, aun sabiendo que, a tenor de los datos, nadie pueda asegurarnos los 3 puntos.
¿Y esto cómo se entrena?
Un fuerte abrazo amigos!
Si quieres saber más sobre el tema, no dudes en hacerte con una copia de “El fútbol ¡no! es así” en www.futbolcontextualizado.com 


EN FÚTBOL EL CORRER por Pedro Gómez preparador. físico español.


… ¿también es de cobardes?
by pedrogomez.

Pedro Gómez – Prep.Físico Albacete Bpie (pedrogomez7@hotmail.com /@pf_gomez)


Parón navideño, invitación a la reflexión. Momento de “desconexión” que facilita valoraciones en frio..y casualmente, yo que nunca me caractericé por mi obsesión con los datos, me doy de bruces con esta supuesta e irónica realidad con la que el  servidor Media Coach parece querer burlarse de nuestro contexto competitivo actual.

Nuestro equipo, el peor clasificado de toda la liga adelante, uno de los que más partidos pierde y menos gana, el que más goles recibe… a tenor de los datos facilitados por este invitado tecnológico que ni de fútbol entiende,  ¡es el que más corre durante los partidos!, ¡y el que más ha corrido en lo que llevamos de temporada!.

Sentado en mi despacho, a la vez que trato de digerir lo que la pantalla de mi portátil me muestra voy concienciándome de que tal vez me haya tocado el gordo navideño particular del preparador físico. Me froto las manos, compruebo que los cartuchos de color de la impresora estén completos para imprimir  cientos de copias de mi gráfica redentora, y planifico concienzudamente como hacer llegar a los oídos de todo el mundo (sobre todo a los de los encargados en firmar los contratos), que nuestro equipo, a pesar de ser el último clasificado, es el que en mejor estado físico se encuentra de toda la liga adelante, por ser, como los colorines de mi Excel indican, el que más corre de todos.

Eximido de responsabilidad por el poder de la estadística, ¡maricón el último!, esta inyección de vanidad supone para el apaleado pecho de todo aquel que no consigue que su equipo gane partidos, a la vez que una verdadera transfusión de sangre renovada (mediocre pero renovada), la inoculación en vena  de uno de los virus más letales para la inteligencia humana, el de la estupidez cegadora.

La acción de este antígeno, lenta y progresivamente apreciable, se adueña del control del intelecto humano y dirige al mismo por los senderos del auto convencimiento, impidiendo que cuando nuestro enfermo se acerque a un medio informativo o a un cúmulo de datos como los anteriormente mostrados, lo haga con afán de comprender la verdadera realidad de lo que ocurre, instándole a que filtre sólo aquello que corrobore sus ya asentadas ideas o robustezca sus acciones diarias .¿Por qué creéis sino que los aficionados del Fc Barcelona prefieren leer el Sport y los del Real Madrid el As?, ¿por qué para unos las estadísticas de La Razón son más acertadas que las de El País?, ¿no será que cada uno de estos infectados se acerca involuntariamente a aquella “realidad” que más le interesa atender?.

Esta manipulación convenida, esta estupidez cegadora.. suceptible de ser contagiada a todo aquel que nos rodee (de ahí su peligrosidad) gracias al poder embaucador que el “dato estadístico” parece tener para algunos responsables, aunque pueda hacer que logremos firmar unos cuantos contratos al principio, terminará anonadando de manera irremisible nuestro supuesto saber.
Así con todo, y puesto que de fútbol y preparación física debería escribir, si observamos estos datos con las lentes del desconocimiento, podríamos caer en la errónea conclusión de que los equipos que más corren son aquellos que en mejor estado físico se encuentran, de igual modo que los que menos lo hacen son los que peor preparador físico poseen, ¿no?, ¡relación de proporcionalidad directa incuestionable!.

Tener un juego posicional más o menos desplegado, ir la mayoría de partidos con marcador adverso y su consiguiente esfuerzo extra, tener los partidos “resueltos” antes que tus rivales, poseer un tipo de jugadores u otro…etc,  ¡pamplinas!, todos los contextos son similares y comparables, las particularidades del entorno competitivo propio son una quimera… ¡Todos al mismo saco que lo que importa es el dato final y lo que diga el media coach!.

Estimado compañero, intentemos comprender el verdadero por qué de las cosas, analicemos nuestro entorno y no hagamos un uso interesado del “dato”,  vacunémonos contra el engreimiento profesional que nos hace sacar pecho de manera infundada a las primeras de cambio y renunciemos a este juego de mentiras en el que algunos se doctoraron hace tiempo…. solo así,  terminará ganando el fútbol.
Entretanto y sospechando que entiendo poco de todo esto, no puedo evitar envidiar a Las Palmas, correr lo que ellos y tener sus mismos puntos, supongo que seré un valiente romántico al que no le gusta correr por ser algo que siempre hicieron los cobardes.
 Un abrazo amigos!!

2 COMMENTS ON “EN FÚTBOL EL CORRER…¿TAMBIÉN ES DE COBARDES?”
  1. Zalacaín on 22/12/2014 at 19:11 said:
¿Por qué ha recorrido más kilómetros el Albacete que ningún otro equipo de la segunda división, siendo el último clasificado? Sin embargo el Llagostera que también está abajo es uno de los que menos kilómetros ha recorrido. Esta pregunta es sencilla, pues es la que debería hacerse todo aquel que viese esa información del programa informática mediacoach. Existen innumerables variables que pueden justificarlo. Detrás de los datos está la solución. El problema es que la prensa deportiva son los mayores “enteraos” de este país, porque se creen que lo saben todo y no saben ná de este deporte ni de muchos. Ahora los siguientes “enteraos” son los padres de los niños del fútbol base, dos de los muchos cánceres que van carcomiendo el fútbol poco a poco.
Reply ↓
  1. santiago V. Folgueira on 31/01/2015 at 19:17 said:
Me recuerda a una cita en la época de Reixach y Cruyff en el entorno blaugrana cuando no iba acorde el resultado o el sacrificado entrenamiento fisico no les gustaba. Lo curioso es saber el control y la forma de registrar estos datos para beneficio de todos los preparadores que aqui no se citan, y que se le den a cada jugador y club que se lleve a cabo para programar su entrenamiento, y que no quede en anecdota lo dado por la media coach de que entre 112 t 101 estan todos los clubes de fútbol de la segunda división de media por encuentro ¿ Y….? que lea aporta y nos aporta. de cara al futuro.


miércoles, 4 de marzo de 2015

INTELIGENCIA DEL FUTBOLISTA EN EL JUEGO.


COMO SE MANIFIESTA LA INTELIGENCIA DEL FUTBOLISTA EN LA PRACTICA DEL JUEGO?

“Sin duda, una de las razones de la falta de calidad técnica en muchos jugadores tiene que ver con el lugar en que los jóvenes aprender a jugar.   En mis tiempos, la academia más popular para descubrir los secretos de  éste deporte era la calle. Los niños a los que nos gustaba jugar  la pelota  con los pies aprendíamos en las calles y plazas de nuestros barrios. Allí, en aquellas calles convertidas en improvisados campos de entrenamiento, los más pequeños podíamos aprender. ¿Cómo? Mirando e imitando lo que hacían los mayores. Estoy convencido de que esa misma escena se repetía en multitud  de otras ciudades del mundo, en todos los continentes, en todos los países”. Johan Cruyff.

Un jugador inteligente (TALENTO): 
1. Toma mejores decisiones y lo hace más rápido.

2. En busca de la mejor solución de un problema que se presenta en el terreno ve rápidamente, incluso en situaciones difíciles, varias alternativas o posibilidades pero también los peligros. No suele desviar su atención hasta haber solucionado el problema.

3. Dispone de todas las herramientas necesarias para hacer viable cualquier opción que escoja.

4. Sabe dar la velocidad adecuada al balón. Domina el acelerar el juego o ralentizarlo. Nunca se precipita y se siente seguro y con confianza en su campo de acción cuando está desarrollando una determinada jugada. Con sus ojos domina la situación y todos los espacios y con sus movimientos motores sabe aprovechar los espacios delante y detrás de él como en las bandas y en el centro. Sabe aprovecharse de espacios muy estrechos como de espacios amplios. Siempre tiene tiempo. La prisa y la precipitación son malos compañeros para él porque causan frecuentemente errores.

5. Procura mantener siempre un equilibrio entre riesgos y seguridad. Demasiado riesgo le lleva a la pérdida del balón o la pérdida del partido, mientras que cultivar demasiado la seguridad en el juego, no suele decidir los partidos a su favor. Tiene coraje para arriesgar, no es asusta!

6. Destaca por saber adaptarse no sólo a las cambiantes situaciones de juego sino también a las características particulares de su oponente, del árbitro y de sus compañeros de juego, lo que exige de él mucha flexibilidad cerebral y no caer en las provocaciones del contrario.

7. Sabe que no puede hacer todo bien. Por eso su nivel de rendimiento no suele bajar después de haber cometido un error o errores.

8. Sabe cuándo y a dónde pasar el balón y cuándo será mejor mantenerlo en su posesión.

9. Calcula bien las dimensiones del espacio a su disposición y las distancias entre él y sus compañeros y contrarios debido a las experiencias ganadas en varios años con entrenamientos de muchos juegos más o menos simplificados que le facilitaban la adquisición de un alto nivel de cálculo óptico-motor junto con una óptima resolución en los mecanismos motores (PERCEPCIÓN - DECISIÓN - EJECUCIÓN - RETROALIMENTACIÓN).

10. Juega simple y fácil.

11. Sabe, antes de recibir y controlar el balón cuál será su próxima jugada

12. Utiliza su capacidad de creatividad en beneficio de su equipo y sabe que sus compañeros se benefician de ella.

 “El que tenga el fútbol en la cabeza seguramente podrá llevarlo a los pies, pero el que tenga el fútbol sólo en los pies difícilmente podrá llevarlo a la cabeza”. por FernandoDT


martes, 3 de marzo de 2015

CRISTIAN ALVAREZ. LA LECTURA FUE MI REFUGIO.


Una charla de una hora con el portero del Rayo implica hablar de prácticamente todo —libros, teatro, política, inseguridades— menos de fútbol

ELEONORA GIOVIO Madrid

Cristian Álvarez, portero del Rayo, posa para la entrevista. / ÁLVARO GARCÍA


Cristian Álvarez (Rosario, Argentina, 29 años) es portero porque siempre le ha gustado llevar la contraria. Defiende la portería delRayo, uno de los pocos equipos de Primera que ha empleado a los tres guardametas en lo que va de temporada. Vive en el centro de Madrid, se mueve por la ciudad en metro, le gusta ir al teatro, al cine y le encanta la literatura. Se ha vuelto adicto a John Fante y hasta ha llamado a su perro —que le espera junto a su novia en la ciudad deportiva después del entrenamiento— Bandini, como el protagonista de las novelas del escritor norteamericano de padres italianos. Es un futbolista atípico, pero dice no sentirse un bicho raro. ¿Eso no se va a quedar sin batería, no?, pregunta mirando la grabadora. Le encanta hablar y la charla dura una hora.

Pregunta. ¿Qué estudió?
Respuesta. Estudié en la calle. Hice la facultad de la calle. Me fui de Rosario con 15 años porque empezaron a llamarme de la selección sub-20 y de lunes a jueves estaba en Buenos Aires. Tuve que dejar los estudios, los quise retomar, pero…
P. ¿Quién le inculcó la pasión por la lectura?
R. Es una cosa que surgió cuando era chico. Era un chaval bastante solitario, de estar mucho en casa, de razonar las cosas, sensible a todo lo que me rodeaba. La lectura era mi refugio. En la adolescencia la abandoné un poco porque en mi rebeldía me dio más por la música y después volví a retomarla. No es que haya sido un gran lector, pero los libros siempre me han acompañado.

P. ¿Quién le aconsejaba libros?
R. Leía lo que me iba cayendo. Mi madre estaba apuntada a un club de lectores y siempre había libros por casa. También en el colegio católico en el que estudié.

P. ¿Cómo se sobrevive a un colegio católico?
R. Que sé yo… A medida que empiezas a usar la cabeza te vas alejando de las creencias radicales. Vas creando tu propia religión. ¡Un colegio católico tiene tantas contradicciones! Por ejemplo, no me dejaban llevar el pelo largo... ¡Pero si Jesucristo iba con el pelo largo a todos lados! La religión ocupó una parte grande de mi vida, desde la infancia iba a misa a diario. Si lo veo ahora desde la distancia veo a un niño con una nubecita de esas en la cabeza tan virgen, tan blanca, en la que te van metiendo conceptos y mensajes que al final son mentiras, como Papá Noel. Yo flipaba con el Arca de Noé, pero nadie me dijo: esto es un cuento, es algo espiritual, una forma metafórica de decir las cosas.
P. ¿Cuándo dejó de ir a misa?
Lo que más me gusta de ser portero es que eres diferente”
R. Con 15 años, cuando dejé el colegio. Iba por obligación.

P. ¿Por qué dicen que los porteros son raros?
R. Porque son raros, diferentes. Desde que eres chico ya te estás vistiendo diferente, estás jugando a otra cosa distinta que el resto de tus compañeros. No es otro deporte, pero es un deporte diferente dentro del mismo deporte. Eso hace que tu personalidad se vaya formando de una manera diferente, porque no eres parte de la masa, haces algo bastante más individual.

P. ¿Por qué quiso ser portero?
R. Lo que a mí me contaron es que le dijeron a mi padre que dejara de llevarme al fútbol porque a mí no me gustaba, no me gustaba correr. Mi padre sugirió que me probaran en el arco, como decimos en Argentina [portería]. De repente me vi en el arco y no se me daba mal. Tendría yo siete años. Y ahí me quedé.

P. ¿Qué le gusta de ser portero?
R. Ser diferente. A mí siempre me ha gustado ir en dirección contraria al resto. Y también tiene algo de solitario, además de que estás en un sitio que te hace evitar la emoción máxima. Lo que siente un portero es una emoción diferente, lo que te da una parada no te lo da un gol.

P. ¿No se aburre ahí atrás?
R. Hay veces que sí. Y también en los entrenamientos porque ves que están todos corriendo y riéndose y en los partidillos me dan ganas de salir corriendo y darle una patada a alguno, o agarrar el balón, meter un gol y agarrarme del larguero. A veces necesitaría eso.

P. ¿No tiene tiempos muertos?
Si me ven un bicho raro porque leo libros y voy a jugar en metro, es que algo está fallando. No soy un extraterrestre”
R. Puedes desconectar, pero ese depende del equipo en el que juegas. Por la forma de jugar del Rayo, no puedes darte un respiro en ningún momento porque todo es muy intenso.

P. ¿Qué le genera inseguridad?
R. Depende del nivel de confianza que tengas. La inseguridad te entra si no juegas bien, si el equipo no está bien y necesitas ganar. También los pitidos de la tribuna te afectan. Creo que no hay conciencia de lo que es ser futbolista. Aparte del dinero, del que disponemos con mucha facilidad y que es vital —dinero que por cierto también se acaba porque nuestras carreras duran diez años y si no lo inviertes bien el grifo se cierra—, aparte de eso hay una parte emocional y psicológica que no está bien cuidada en los clubes. Sobre todo en la formación y sobre todo en Argentina. A ti te preparan para ser una maquinita de fabricar dinero, nada más. Hemos llegado a un punto en el que enciendes la tele y están Cristiano, Messi, o demás estrellas de grandes clubes y se están armando telenovelas mexicanas alrededor de ellos… La gente que consume eso realmente se lo está creyendo. Todos somos cómplices, se está creando una mentalidad alrededor del deporte que lo está afectando.

Cristian Álvarez, en la ciudad deportiva del Rayo, antes de la entrevista / ÁLVARO GARCÍA
P. Tanto que resulta extraño lo que es normal, es decir, que un futbolista vaya al supermercado a hacer la compra.
R. Es eso. Yo voy en metro al estadio porque tengo línea directa y me deja en la puerta y no tengo problemas para aparcar y joder, la gente se extrañó. Parecía yo el nuevo Mesías, el Jesús de Vallecas… me entrevistaron por eso por el simple hecho de que detrás de un futbolista había un ser humano que iba en metro. Igual que no soy un cultureta ni estoy todo el día leyendo simplemente porque me ven con un libro. No soy un extraterrestre y parece que sí por esas dos cosas. Si me ven así, algo está fallando. Soy normal, me gusta interesarme por las cosas, leer, curiosear. Es lo normal, ya seas taxista, futbolista, médico o trabajes en la obra.

Vallecas conserva el contacto humano. Todavía guarda la esencia el fútbol”.

P. ¿Por qué eligió vivir en el centro?
R. Porque es donde pasan las cosas que a mí me gustan [vive en Tribunal]. Hay mucho teatro, cine, librerías, gente de todos los colores, homosexuales, estoy yo. Me gusta saber lo que está pasando ahí. Hoy por ejemplo voy al microteatro, el otro día estuve en la Pensión de las Pulgas [un centro cultural] y vi una obra que me encantó, El Plan se llama, la escribió un amigo.
P. ¿La última película que vio?
R. Ayer, volví a ver El rey pescador, la vi la primera vez con 18 años. Hay días que veo dos. Estuve viendo Birdman en el cine y cuando llegué a casa me bajé Whiplash porque como me habían hablado tan bien de ella no pude esperar. Acabé saltando en la cama, no te digo más.

P. ¿Es partidario de los castigos y de los palos sin zanahorias para sacar lo mejor de las personas, como el profesor de Whiplash?
Su perro se llama Bandini. Como el protagonista de las novelas de John Fante. “El tío está cagado de miedo como todos, pero se ríe de sus miserias”
R. Nooooo. Hay maneras más pedagógicas y más fáciles de motivar a la gente. El amor es lo que lo mueve todo.

P. ¿En qué gasta el dinero?
R. En las cosas normales: comidas, un buen sushi, cine, teatro, viajes y ahora últimamente me estoy dejando muchísimo dinero en el perro. No veas lo que cuesta, pasa una cosa detrás de otra y es peor que tener un hijo. Está ahí fuera esperándome.
P. ¿Cómo se llama?
R. Bandini. Arturo Bandini.

P. ¡Cómo el protagonista de John Fante!
R. Me encanta Fante, conectó con muchas de mis miserias e inseguridades como hombre, con muchos de mis ataques de ira. "Vete a la mierda, Camila, tengo dinero"… Son emociones tan humanas las que le salen, emociones tan reales con las que convivimos a diario y el tipo este me las mostró con tanta naturalidad que me conquistó. Su inseguridad, sus obsesiones, sus cosas… Es que por más que queramos mostrarnos fuertes estamos todos cagados de miedo. Este tipo dice: "Sí, vale, estoy cagado de miedo, y qué. Me río de eso, de mis vergüenzas, de mis cosas". Por eso me gusta tanto.

P. ¿Qué le gusta más?
Ir a votar en masa a Podemos por ser descreído es ser ignorante, no descreído. Yo por descreído no voy a votar un partido político”
 R. Herman Hesse. El lobo estepariome marcó mucho, me sentí identificado con ese libro en un momento de mi vida en el que me jugaba tanto que me había olvidado de reír. Las uvas de la ira de John Steinbeck también me encantó, esa mirada extraterrestre, de cómo el sistema termina desuniendo. Me gusta también la mirada descreída de Charles Bukowski, era un desengañado, un borracho, pero en toda esa locura tiene un punto de lucidez que más de uno quisiéramos tener.

P. ¿El capricho más grande que se ha concedido?
R. Un Ford Mustang del 67. Lo tengo en Rosario [enseña la foto en el móvil] mi padre cuida de él. Me lo compré en Barcelona por unos 20.000 euros.

P. ¿Le han hecho sentir un bicho raro?
R. No, pero en el vestuario sí que se cachondean de mí. Me vacilan mucho con el tema de la ropa. A veces llego y me dicen: “Eh, qué tal dormiste anoche en el cajero”.


En el vestuario me vacilan mucho con el tema de la ropa. A veces llego y me dicen: “eh, qué tal dormiste anoche en el cajero”.
P. ¿Si pudiera vivir un momento histórico cuál le gustaría?
R. Me gustaría ir a la época de Cristo, ¡me reiría tanto! Me lo pasaría tan bien viendo en lo que se convirtió… porque claro, iría atrás en el tiempo, pero sabiendo todo lo que ha ido pasando después.

P. ¿Hay algo de usted que cambiaría?
R. Sí, porque tengo un montón de complejos, inseguridades y dudas. Me gustaría ser una persona menos dubitativa. Es curioso, siempre he sido un tipo decidido, con una personalidad muy marcada, todo lo que quería lo conseguía, y con el paso de los años me han ido entrando dudas. Y eso me ha frenado mucho, en mi carrera y también en lo personal. Es algo que estoy trabajando y que quiero superar.

P. ¿Irá a votar? [Tiene doble pasaporte].
R. Cuando llegue el momento me lo pensaré. Me cuesta creer que el cambio sincero y real venga de la política. Es que es todo un fanatismo tan grande…

P. Parecía que los descreídos como usted iban a votar en masa a Podemos.
Vivo en el centro porque es donde pasan las cosas que a mí me gustan. Hay mucho teatro, cine, librerías, gente de todos los colores, homosexuales, estoy yo. Me gusta saber lo que está pasando ahí”
R. Pero ir a votar en masa a Podemos por ser descreído es ser ignorante, no descreído. Una persona descreída habrá sido una persona pensante antes. Imagino. Yo por descreído no voy a votar a un partido político.

P. ¿Qué le parece Podemos?
R. Me parece lo mismo pero tirado al otro extremo.

P. ¿Qué le gusta de Vallecas?
R. Tiene algo de la gente sin zapatos como me gusta a mí llamarlos. Me gusta que haya ese punto de humildad alrededor del club, un punto que ha hecho que no se pierda el contacto humano. Vallecas es algo cercano, guarda la esencia del fútbol. 

EL ENTRENAMIENTO COGNITIVO DE LUCAS SILVA.


El volante del Madrid se examina diariamente con una consultora futbolística.
DIEGO TORRES Madrid
elpaís.es 

Lucas Silva, en el partido ante el Elche. /

Lucas Silva permanece aislado. “Protegido”, dicen, empleando el lenguaje institucional. El Real Madrid no le permite hablar en público, de momento. Para eso están sus representantes. Y ellos aseguran que se trata de un muchacho estupendo. Un centrocampista obsesionado con la idea de perfeccionarse. Un abnegado estudioso de sí mismo que cada tarde, cuando goza de intimidad, dedica su tiempo libre a autoevaluarse. Coge el ordenador, abre el informe que le envía la consultora Sport Networking, y examina, una a una, todas las acciones que ha realizado en el último partido con un método especialmente desarrollado para auxiliar a futbolistas ambiciosos. Lucas, a decir de su entorno, lleva más de una semana estudiando cada detalle de sus intervenciones en los partidos que jugó contra el Schalke y el Elche. Su propósito es adaptarse a Europa saltándose el tradicional periodo de ajuste que afecta a los brasileños.

El programa que emplea Lucas discrimina cada fundamento del juego y lo expone clasificándolo en secuencias de vídeo. Cada partido se disecciona en listas de vídeos recopilatorios de coberturas, de robos de balón, de ayudas, de controles, de pases o de desmarques. El futbolista examina sus actuaciones en función de tres elementos: situación de la pelota, situación suya en el campo y situación de los rivales. Del cálculo de estos parámetros deduce si la jugada ha sido óptima, mejorable o simplemente un error. La operación acaba con un balance porcentual de aciertos y fallos. El ejercicio tiene una vertiente lúdica. La meta es conseguir que Lucas se autocalifique y en el camino entienda el juego. Una vez al mes realiza una conferencia con un experto en análisis del juego a través de Skype. Es lo que los analistas denominan “entrenamiento cognitivo”.

"Después de evaluar 60 cortes de vídeo de tus desmarques acabas convertido en un experto del desmarque", dice el fundador de Sport Networking.

Sport Networking es una consultora futbolística radicada en Barcelona. Su director técnico es Albert Rudé, doctor en Ciencias de la Actividad Física del Deporte. Jaime Fortuño, uno de los fundadores, asegura que los futbolistas que practican este método llegan a adquirir un conocimiento académico de cosas que antes hacían por instinto: "Después de analizar, por ejemplo, 60 cortes de vídeo de desmarques propios y cotejarlos con 60 cortes de desmarques de otros jugadores, para compararse con los aciertos y los fallos ajenos, la autoevaluación acaba convirtiéndote en un experto del desmarque".

La empresa asesora a clubes en diez países, incluyendo el Cruzeiro, donde jugó el último fichaje del Madrid. Contactaron con el futbolista en octubre de 2013 y lo primero que hicieron es una radiografía de su juego a partir de sus últimos cuatro partidos. Con el perfil en la mano se plantearon prioridades. Sin alterar la técnica individual, la táctica, ni el físico. Fortuño asegura que no puede revelar exactamente qué aspectos están trabajando con Lucas, porque han firmado una cláusula de confidencialidad. Añade que no se pretende interferir en la labor del entrenador. Al contrario.

"Demuestra gran inteligencia. No hace jugadas de una calidad extraordinaria pero juega muy simple, muy preciso, y muy rápido”, señala Ancelotti.

“Este servicio”, explica Fortuño, “se hace fuera del club, como el alumno que acude a clases particulares de matemáticas. La cuestión es que, por ejemplo, el jugador sepa por qué hace un buen desmarque o una buena cobertura. Que no solo lo haga por intuición sino porque domina los conceptos. Es decir: que utilice el metaconocimiento. Así podrá hacer buenos desmarques y buenas coberturas con más frecuencia”.

Acostumbrado a jugar de mediocentro único en el Cruzeiro, ahora Lucas debe aprender a maniobrar como volante en el particularísimo sistema de 4-3-3 del Madrid. A los 22 años ha pasado de manejar todo el equipo a ocuparse de una parcela en la derecha del mediocampo que le exige, sobre todo, guardar las espaldas a Bale y Carvajal. Su entrenador, Carlo Ancelotti, se resiste a intercambiar su posición con la de Kroos. “Kroos”, advierte el técnico, “por delante de los centrales ocupa una posición muy importante, y cambiarlo por otro que todavía no tiene costumbre de jugar con nosotros puede ser complicado para el equipo. Lucas ha demostrado una gran inteligencia en ataque y en defensa. No hace jugadas de una calidad extraordinaria pero juega muy simple, muy preciso, y muy rápido en el pase del balón”.

La prioridad del brasileño es asegurar los pases y trabajar para Bale.

Lucas lleva un mes autoanalizándose para adaptarse. “La gran diferencia con Brasil”, observa Fortuño, “es que aquí el fútbol es más posicional. Allí las transiciones ataque-defensa y viceversa son vertiginosas. Los jugadores pierden posiciones. Aquí las transiciones son más organizadas y permiten un mejor balance. En Europa los equipos se preparan antes de hacer la transición, tanto para atacar como para defender. Esto resta espacios y tiempo. En Brasil pierdes un balón y vas a presionar instintivamente. Aquí el jugador pierde la pelota y piensa: ‘¿Debo ir a presionar o debo guardar la posición?”.

De momento, la conclusión a la que ha llegado Lucas es que más le vale guardar la posición y asegurar los pases que ser atrevido. Porque nadie espera que haga una genialidad y esa es la presión que se quita. La presión que atenazó a Illarra tras su fichaje de 40 millones. La presión que él comenzará por disolver realizando labores de fontanería al servicio de Bale. Algo sencillo. Algo que el equipo necesita con urgencia para no partirse por el medio. 

lunes, 2 de marzo de 2015

LA MOTIVACIÓN ES LA CAUSA DEL MOVIMIENTO.


LA MOTIVACIÓN EN EL DEPORTE CON VICENTE SEGUÍ SENDRA
Enviado porAlto Rendimiento.

Sobre Vicente Seguí Sendra/ Vicente es licenciado en psicología por la Universidad de Valencia, posgrado en psicología deportiva aplicada al alto rendimiento por la Universidad Autónoma de Barcelona, y ejerce como psicólogo deportivo y clínico.

Alto Rendimiento: -En relación a la motivación en el deporte y su entrenamiento, empecemos por su definición ¿Cómo definirías lo que es la motivación?
Vicente Seguí: -Para empezar la motivación es la… Digamos, además viene del latín, es la causa del movimiento. Entonces podríamos definir la motivación como la habilidad o la característica que poseen todas las personas para definir su movimiento hacia un lugar, o por algún motivo en concreto.

"La motivación es la causa del movimiento".

Alto Rendimiento: -¿Y esta motivación es parte de la personalidad intrínseca del ser humano, o tiene que ver más con la situación, con el contexto?
Vicente Seguí: -En este caso yo creo que hay varias variables a tener en cuenta. Por un lado sería -como bien tú dices- serían los rasgos de personalidad. Sí que es verdad que hay gente que no tanto podríamos definirla como más motivada o menos motivada, sino como un término más de energía. Tienen más energía a la hora de realizar acciones, o más convencimiento, más autoconfianza que otras personas que no tienen tanta. Eso sería por un lado la personalidad. Después estaría también… Habría que tener en cuenta el factor situacional. Es decir la situación, a cada persona es obvio que nos motivan cosas diferentes. A  una persona le puede gustar por ejemplo ver un partido de tenis y a otra persona le puede gustar un partido de fútbol. 

Entonces eso también hay que tenerlo en cuenta. Y por último lo que habría que tener en cuenta también es la relación entre ambos. Es decir, no sólo los rasgos de personalidad en solo situación sino también la interacción que se puede dar entre ambos. Como yo digo siempre es la suma que es más que… La suma es más que la suma de las partes. Por lo tanto en conclusión para resumir un poco no es algo que sea solo de la personalidad sino que hay que tener también en cuenta los factores situacionales y la interacción entre la situación y la personalidad.

Alto Rendimiento: -Vicente ¿esta motivación es única o existen diferentes tipos?
Vicente Seguí: -Existen diferentes tipos de motivación o a lo mejor dicho que existen diferentes tipos de motivación yo creo que existen diferentes maneras de tratar la motivación o diferentes orientaciones teóricas. Yo creo que motivación al final es una, es la que es la que tenemos todos dentro, que es la que nace de uno mismo. Sin embargo sí que hay varias orientaciones. Por ejemplo, está digamos la orientación de motivación al logro, la motivación al logro digamos que las personas pueden estar orientadas al éxito u orientadas al fracaso. Una persona que está orientada al éxito tendría poco miedo al fracaso y por lo tanto asumiría tareas o retos más difíciles. 

Una persona que tiene una motivación orientada al fracaso tendría mucho miedo al fracaso y por lo tanto asumiría tareas o muy fáciles o muy difíciles porque sabría que no podría conseguirlas. Esto traducido un poco en el deporte querría decir que una persona orientada al éxito digamos que sería más adecuada para competir que una persona que está con una motivación de logro orientada al fracaso, que no estaríamos en las mejores condiciones para competir, no estaría motivada para competir. Por otro lado también tenemos siempre la orientación de tarea o resultado. 

Es decir, la motivación se puede centrar bien en la tarea, en el llevar a cabo bien la tarea, en el disfrute, en el crecer, en hacer lo mejor, o bien en el resultado que sería básicamente el ganar o perder. Después podríamos también asignar aquí o atribuir la teoría de la atribución que sería… Una atribución es el motivo por el cual tú crees que algo te ha salido bien o mal. Es decir, el pensamiento que… Digamos a quién le hechas tú la culpa o el por qué, de por qué ha sucedido algo. Aquí hay varios factores, por ejemplo, una persona que tenga una atribución positiva e interna de algo que haya sucedido en una competición o algo, digamos tendrá… Su motivación se verá aumentada. Si uno tiene atribución negativa e interna, es decir, le ha pasado… No ha salido… Una competición o un partido mal y él cree que ha sido por culpa suya, digamos que tendrá una disminución de la motivación. Si tiene una atribución que es positiva y estable, que se mantiene a lo largo del tiempo, lo que hará será aumentar sus expectativas de éxito, es decir su motivación. Y por el contrario si es una atribución negativa y estable a lo largo del tiempo, esto probablemente nos dará una disminución de sus expectativas. Como ves hay mucho aquí dónde tratar pero digamos que motivación, en mi opinión, hay una, que es la que nos nace a todos de dentro, la intrínseca y a partir de ahí el cómo tratarlo es lo que cambia.

Alto Rendimiento: -¿Esta motivación es medible?
Vicente Seguí: -La motivación se puede medir. Yo siempre pienso que primero para poder cambiar algo primero tienes que poder medirlo. En ese sentido hay muchos cuestionarios como por ejemplo elpercepción of access . Pero yo particularmente no soy muy de cuestionarios, no conozco demasiado. Porque no suelo utilizarlos. Siempre yo soy más de los que prefieran la entrevista y más concretamente en la entrevista me suelo fijar en lo que es el lenguaje no verbal. Porque tú puedes preguntarle a un deportista si está motivado y lo normal es que te diga que sí. Habrán que digan que no pero no suele pasar. Sin embargo tú no sabes…en el punto que sabes si está verdaderamente motivado o no es el lenguaje no verbal, al ver las accione que realiza, al ver sus gestos visual, sus gestos en la pista, en todo esto. Esto nos da pistas de su verdadera motivación.

Alto Rendimiento: -¿Cuáles son los gestos exactos que te va a transmitir a ti la presencia o la ausencia de cierta motivación?
Vicente Seguí: -Supongamos que tenemos a un tenista que está jugando un partido o haciendo un entrenamiento, es lo mismo. Y te dice que les has preguntado si tiene ganas de jugar, son las tres de la tarde, toca entrenar y espera, sí. Sin embargo tú le ves que en los golpes no hay esa energía necesaria, le está dando como con desgana, en las carreras no hace giros secos o bruscos sino que se deja llevar y vas notando aquí una cierta desgana. Esto sería en cuanto digamos a la ausencia de motivación. Si tú ves que está motivado lo normal sugeriría todo lo contrario, la concentración, mirada fija en la bola, golpes enérgicos, son una sucesión de gestos que te van dando información.

Alto Rendimiento: -Esta motivación se puede construir y destruir, es decir… ¿Se puede aumentar, se puede disminuir en función de ciertos aspectos?
Vicente Seguí: -Aquí lo que podría darte es digamos algunas pautas que se pueden utilizar para construir o aumentar la motivación que son líneas generales que debe tener en cuenta un entrenador o un psicólogo o un deportista. Lo primero sería considerar los rasgos de la personalidad de cada uno, de acuerdo, lo que estaba hablando antes. Y lo segundo sería considerar los motivos que la gente tiene para involucrarse. Esto ya es salir de la propia persona y considerar qué cosas o qué recompensas podrían ayudar a la persona a aumentar su motivación ya sean intrínsecas o extrínsecas. La tercera sería modificar el ambiente. Si es necesario claro, para aumentar la motivación. Pues por ejemplo, una modificación del ambiente sería traer a un partido personas que te puedan apoyar o a un entrenamiento que eso a veces yo también lo he hecho, traer a gente que actué como afición para ver el resultado, para ver cómo puede responder más o menos el deportista en ese momento. Otra manera de la que se puede construir motivación sería la propia actitud del entrenador al hablar, al dirigirse al deportista. Si le transmite confianza, si le transmite energía lo más probable es que el deportista acabe sintiendo un aumento de la motivación. Y también se puede modificar la conducta en base a un programa de refuerzos, de refuerzos y castigos, básicamente influye en el motivación un poco más que la motivación digamos a desmotivar al no hacer conductas que no sean deseadas.

Alto Rendimiento: -Vicente, ¿dónde están las claves en la charla motivacional pre partido?
Vicente Seguí: -Yo creo que en eso hay que…es muy del momento. Hay que atacar en ese momento. Yo iría por las emociones de un jugador o también dependiendo. Pero básicamente la motivación surge al final una emoción o puede considerarse como una emoción. Por lo tanto, yo me tiraría, teniendo en cuenta con lo que te he dicho que es dependiendo muy de momento en que se encuentre ese partido en concreto, competiciones en concreto al deportista haciéndolo ver con los suyos, buenas partidas que haya tenido o simplemente recordándole cosas que a él… que tú sepas que lo pongan. Lo que me refiero a ponerlo es que la activen a nivel fisiológico,positivamente.

Alto Rendimiento: -Esta charla, ¿qué diferencias tiene en función de si se enfoca a un deportista individual, es decir a un individuo o a un grupo, a un equipo?
Vicente Seguí: -La diferencia sería básicamente lo que tú has comentado. En un grupo yo haría más referencia a aspectos que tengan que ver con la identidad del grupo. Emplear también en… somos, en nosotros, en podemos o si se quiere enfatizar un poco más en los jugadores y darle más peso en vosotros, en podéis y en sois. Sin embargo, en el jugador sonaría más en singular y se le recordáis…siempre se puede recordar aspectos más concretos que en un equipo que son cosas más generales del equipo o más de identidad como grupo. Yo básicamente ahí estaría la diferencia.

Alto Rendimiento: -Vicente ¿qué aspectos se tiene que tener en cuenta para la planificación del entrenamiento psicológico?
Vicente Seguí: -En primer lugar, lo primero sería la evaluación. Hace falta siempre una evaluación para saber dónde coger al deportista o el entrenador y a partir de ahí producir una planificación. Eso se lleva a cabo con entrevistas, algún test -si hace falta, aunque ya he dicho antes que yo no soy muy del test- pero sobre todo es hablando. Y llegar a -en este caso por ejemplo, trabajando con un entrenador- pues llegando a puntos en concreto. Yo le hago una propuesta: “Oye, podríamos trabajar aquí o aquí, creo que la cohesión del grupo no anda muy bien o creo que esto está bien y podemos empezar por otro sitio”. Y llegar a un acuerdo con el entrenador y también con el deportista cuando es más a nivel individual. A nivel de grupo se puede discutir pero yo ya a nivel de grupo trabajaría más directamente con el entrenador. Dependiendo siempre de la situación, claro.

Alto Rendimiento: -¿Cuáles son los errores que se suelen cometer en relación a esta motivación?
Vicente Seguí: -Vale, aquí básicamente en tema de, sobretodo, de entrenadores hay muchos entrenadores que siguen pensando en la vieja escuela. Es decir, en cuanto más caña le meto, mejor va a responder y esto no siempre es así. Hay estudios que nos hablan que la motivación, el digamos tratar bien a una persona o el motivarle positivamente más que negativamente influye mejor o trabaja mucho más la motivación positiva. Errores que podría cometer un entrenador, por ejemplo la intimidación, respecto a un deportista. El criticismo, por ejemplo criticarle delante del grupo una acción, el sarcasmo o la ironía, el abuso físico. Cuando hablo de abuso físico me refiero a que como has fallado pues te voy a dar una paliza en el entrenamiento y ya verás que el próximo día no te preocupas, te preocupas más de no fallar. Y también algún otro aspecto podría ser la culpa por ejemplo, el echarle las culpas. Estas son cosas… Es lo que te digo en psicología esto es muy relativo pero esto como normal general son tácticas que suelen fallar. Sí que depende mucho de la persona, a lo mejor hay personas que tú le haces una ironía o le echas la culpa y dependiendo de cómo se lo tome se puede tomar como un reto y a lo mejor sí que consigues aumentar su motivación para hacerlo mejor. Pero como norma general son estrategias que yo tendería a evitar.

Alto Rendimiento: -Claro, en esta línea iba mi siguiente pregunta. Cuándo un entrenador comete estos errores ¿qué repercusión en el deportista existe o sucede? Por ejemplo, los errores que has comentado, ¿qué repercusión puede tener en los deportistas?
Vicente Seguí: -Vale, pues a nivel individual puede ser una repercusión que sea algo menor como por ejemplo, que el deportista haga el entrenamiento enfadado y no lo haga al tope de sus posibilidades con lo cual estamos desperdiciando tiempo y potencial y en mayor grado se podría llegar a afectarle su motivación sea de manera permanente o difícilmente recuperable. Es decir, si tú le haces algún tipo de comentario de esta clase a chavales de 15 años, a adolescentes puede que eso se les quede marcado para el resto de su vida. O sea, fácilmente puede ser una frase que se les quede clavada ahí. Por ejemplo en deportistas más profesionales o más maduros ya no sucede esto pero a nivel de fútbol base sí que puede pasar. Entonces hay que tenerlo… Hay que ir con mucho cuidado con este tema, con estas estrategias.

Alto Rendimiento: -Vicente para terminar la entrevista ¿alguna recomendación final a modo de conclusión en relación a este trabajo y entrenamiento de aspectos motivacionales con deportistas?

Vicente Seguí: -Yo recomendaría que intentasen trabajar siempre a motivación intrínseca y desde mi humilde punto de vista siempre con orientación a crecer. Es decir, intentar reflejar la motivación en aspecto de crecimiento y de mejora continua y no centrarse tanto en el resultado. Es decir, no es solo ganar o perder sino cómo se gana o cómo se pierde también. Y también porqué se gana y porqué se pierde porque muchas veces se le puede echar la culpa a factores externos y siempre hay que monitorizar este tipo de atribuciones. Lo que en resumen trabaja la motivación de manera intrínseca y siempre intentando con el objetivo de crecer, esa sería mi recomendación.