viernes, 10 de junio de 2011

CHARLAS TÉCNICAS

CHARLAS TÉCNICAS

Uno de los momentos más importantes en la preparación semanal es el de las charlas técnicas.

El entrenador en la intimidad analiza la propuesta futbolística que el próximo rival tiene para enfrentarse a su equipo. El video es un momento necesario para evaluar las virtudes y los defectos del rival. Luego el entrenador se encargará de ir transmitiendo toda esa información a sus jugadores tanto individual como colectivamente.

El conocimiento, la capacidad de análisis, serán fundamentales para que el entrenador saque conclusiones acertadas y así oriente positivamente a su equipo. Hay diversas opiniones sobre el modo de enfocarlas: tiempo de exposición, si deben de hacerse en la concentración o en el vestuario, el día anterior al partido, el mismo día del partido por la mañana, o antes de saltar al terreno de juego.
Algunos entrenadores prefieren que el sitio y el momento más adecuado sea cerca al comienzo de cada partido ya que estas charlas han de ser una recopilación de todo lo hablado y trabajado durante la semana y creen en este momento por ser el más cercano a la acción.

Otros entrenadores saben que durante la semana se debe preparar el partido del domingo, y buscan en cada sesión aportar unos objetivos grupales e individuales cuya finalidad es que sean tácticos o psicológicos. Hacen charlas cortas, individuales durante la semana y una charla un poco más larga el último entrenamiento para que el jugador se lleve a casa lo que debe realizar, y a veces por escrito, de esta forma podrá preparar su actuación con suficiente antelación y el día del partido se limitan a repasar las tareas tanto individuales como en grupo. Y terminan con frases motivadoras que acentúen un afán de superación para inmediatamente comenzar el calentamiento.

Algunos entrenadores dicen que las charlas pueden tener dos componentes: el táctico y el motivacional. En el aspecto táctico, su valor es inapreciable frente a la práctica, y van introduciendo explicaciones verbales en el trabajo semanal y que no aporta nada hacer charlas largas en momentos inmediatos al partido. Cerca al partido dan charlas para motivar, dar autoconfianza, reforzar el estado de ánimo. En todo caso breves.

Stefan Kovacs por ejemplo decía que toda charla que dure más de diez minutos el jugador no te escucha ni asimila. Antes del partido mensajes de refuerzo, colectivos e individuales. Decía no hacer charlas con papelitos, esquemas al pie del campo, llenos de flechas.

Un entrenador que tuve, a partir del lunes comenzaba a trabajar con lo que quería desarrollar en el próximo partido. Pero siempre partiendo de pautas generales del juego del equipo. En el vestuario antes del partido recordaba cosas muy claras y concretas.

Alguno lo escuché decir que no cree en las charlas tácticas previas al partido como algo básico. Sí cree en los refuerzos positivos antes de entrar al campo, en los niveles de excitación y en la motivación previa a la salida de un partido. Antes del partido cree más en los aspectos mentales más que en los aspectos tácticos. No cree que una hora antes de comenzar el partido se pueda conseguir tácticamente algún valor que no se haya asimilado anteriormente con el desarrollo continuado del entrenamiento semanal.

En mi caso luego de terminado el último juego comienzo el análisis del rival a través de un video preparado por la persona encargada de esa labor en el equipo. Lo veo solo y al mismo tiempo lo están viendo mis asistentes Alex Escobar y Diego Umaña.

Acudimos a un sistema de Tecnología digital. Scouting que te brinda una estadística básica, estadística complementaria, movimientos futbolísticos, tácticas y estrategias, planillas técnicas de partidos-individuales y de conjunto-, datos históricos de protagonistas y equipos, incidentes extra futbolísticos, lesiones, análisis de partidos individuales y de conjunto, interpretación e identificación de movimientos futbolísticos, selección de fragmentos de secuencias del juego, seguimientos de rendimientos individuales y colectivos, por líneas, por bloques, por zonas. Todas estas informaciones aumentan la eficacia de la gestión futbolística.

A propósito de esta metodología de trabajo es como el enfrentamiento entre fútbol ciencia vs fútbol arte. El fútbol profesional, dicen muchos, es molecularmente distinto al fútbol juego, porque la mayor exigencia en los logros lleva a la necesidad de aumentar los rendimientos deportivos y da forma a otro deporte, con reglas similares, pero que se juega distinto y, por tanto, requiere una preparación diferente. No es cuestión de quedarse esperando sino de trabajar para. Cuando se trata de construir la ventaja deportiva, el sentido común no es suficiente. Reconocer esta realidad significa trabajar para disminuir el azar propio del componente lúdico, en función de no sólo hacer del juego una situación previsible, sino también manejable. El fútbol de la semana, puede alcanzar niveles de gran precisión. El desafío es trasladar esta lógica en el máximo grado que sea posible a los partidos, los puntos cumbres donde se potencian los imponderables. El fútbol ciencia como contraposición al fútbol arte aspira a la certeza, a la previsibilidad, a controlar el azar.

Gran cantidad de elementos del rival se analizan, que te quedas completamente informado de su propuesta futbolística y de lo que pretenden individual y colectivamente en la cancha, tanto ofensivamente como defensivamente, igual la táctica fija. Luego nos reunimos los tres y compartimos anotaciones y seguimos haciendo un análisis más profundo del rival.

A partir de ese momento comienza en el entrenamiento diario la transmisión de información tanto colectiva como individual, a la vez que los contenidos del entrenamiento van condicionados en prepararlos en función de nuestra propuesta futbolística y lo que el rival va a proponernos.

En el último entrenamiento se hacen diez a quince minutos de memoria táctica - movimientos defensivos y ofensivos trabajados en la semana para el partido - los 11 titulares sin rivales en toda la cancha.

A partir de ahí, en la concentración las charlas serán por líneas, y también individuales. La comunicación se hace bien estrecha creando un compromiso de rendimiento entre el entrenador y el jugador, en donde se tocan aspectos tácticos y de motivación transmitiendo seguridad, autoestima, un gran estado de ánimo para el cumplimiento de obligaciones durante el partido.

La última charla anterior al partido la utilizo en el vestuario. Individual y colectivamente, por líneas o por bloques para recordar aspectos tácticos y también para aumentar la autoestima de los jugadores, fomentando su confianza en lo que se va a realizar.

Luego los jugadores se reúnen en círculo y entre ellos acaban creando un estado de ánimo y gran compromiso y luego van a la cancha.

Nunca tendrás garantía total para vencer, pero sin duda se hace todo para llegar lo mejor preparado posible y ganar a tu adversario. ¡GANAR ¡

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