martes, 8 de diciembre de 2015

ENTREVISTA A FRAN GARRIDO. Seleccionador SUB 18


Entrevista a Fran Garrido, seleccionador de Madrid.
Irati Prat.

Fran Garrido es el seleccionador sub18 de la comunidad madrileña y consiguió clasificar al conjunto madrileño hasta la fase final del campeonato de España donde perdió en la final frente al País Vasco, 3-0. Nos recibe amablemente y la charla se hace muy amena, muy constructiva. A sus espaldas y antes de llegar hasta aquí, Fran Garrido ha sido entrenador de las categorías inferiores de clubes como el Getafe o el Alcorcón, además de ser profesor en la escuela de entrenadores de la RFEF, y ahora se enfrenta a uno de sus mayores retos.

¿Qué significa ser seleccionador Sub18 de Madrid?
A nivel deportivo te abre muchas puertas pues tienes mucha relación con los clubes más importantes de Madrid. A nivel personal mucha satisfacción. Yo soy de aquí de Madrid y el hecho de poder dirigir a los jugadores que siempre han sido referentes cuando yo entrenaba en clubes, los jugadores del Getafe, del Madrid, del Atleti, del Rayo… Es muy bonito pero al mismo tiempo complicado porque están con sus clubes, también van a la selección española por ello motivarles para que vengan a la Federación de Fútbol de Madrid es difícil dependiendo del caso, para algunos es un orgullo pero a otros les cuesta más y son casos más delicados.

¿Cuáles son las funciones de un seleccionador de fútbol base?
Valorar a los jugadores intentando ser lo más objetivo posible y sabiendo que solo puedes trabajar con tres jugadores del mismo equipo al mismo tiempo en el campo. Por ello hay que ser muy objetivo, elegir bien, valorar al chico, como va, valorarlo también a nivel personal. Ten en cuenta que los torneos a este nivel de selección son muy cortos, por ello al jugador que no le sale una cosa se viene un poco abajo, está acostumbrado a jugar con sus compañeros todo el año y aquí no… Son cosas que tienes que tener en cuenta.

Como entrenador y seleccionador que has sido, ¿qué diferencias encuentras entre ambos puestos?
Pues el día a día, fundamentalmente. En la selección se te queda corto. No los tienes todas las semanas y por ello tienes que comprimir el trabajo que harías en el club. Tienes que conseguir que se complementen, que se conozcan, que asimilen tus ideas teniendo en cuenta que no siempre, en cada convocatoria, tendrás los mismos jugadores. Porque si siempre vienen los mismos no puedes darle la oportunidad a otros chicos.

Y esta falta de tiempo a la hora de planificar una temporada supongo que te hará llevar a cabo la planificación de una forma diferente…
Si, es así. Tú tienes que intentar comprimir tu filosofía de juego al tiempo del que dispones. Lo bueno es que puedes escoger lo que quieras, adaptarlo a tu sistema de juego. No como en un club que tienes que trabajar con lo que ye haya proporcionado tu club. Sin embargo, aquí tienes que meter la parte técnica, táctica y física en un mismo lote. No puedes pretender un día dedicarlo a la estrategia, otro a la táctica…. Tienes que juntarlo todo, correr más, porque no tienes tiempo.

Hablando de la motivación de los jugadores, que decías antes… es clave para su convocatoria. ¿Se nota que un jugador de un equipo pequeño se motiva mucho más que uno de un equipo grande de cara a ir con la selección?
Siempre se nota que el de un equipo pequeño viene con más motivación en teoría. Pero depende mucho del cuerpo técnico. Me explico. Si el jugador nota que hay seriedad, que hay una planificación y un objetivo y tú se lo muestras, el jugador es agradecido y quiere venir. Si se encuentra que el nivel es alto querrá venir. El problema es que tú les des a ellos algo a lo que no están acostumbrados pues están acostumbrados a jugar en la élite.

¿Cómo ve el futbolista la figura del seleccionador?
Yo hablo mucho con ellos, les pregunto, quiero que sean honestos y que me digan lo que ven a mejorar. Creo que lo ven como ese entrenador que te da la oportunidad de salir de tu club y desconectar un poco pues allí la exigencia es enorme. Y venir aquí, hasta que sea el Campeonato de España, les viene bien.

¿Y el hecho de llegar a la Selección de Madrid Sub18 significa cercanía para llegar al fútbol profesional?
Ese problema al final lo tienen en sus propios clubes. Esos jugadores que están en los grandes equipos y que, aún en su etapa juvenil, hacen ya entrenamientos con el primer equipo, son jugadores que están muy cerca. Ahora, el venir a la selección les refuerza. Yo tengo una relación muy estrecha con Santi Denia y sí que hay informes de la selección de Madrid para la selección española. La selección de Madrid sí que es un paso previo a la selección española pero también está en el límite entre ser jugador profesional y no serlo. Hay entran otros factores, además de este, que ellos deben de cuidar.

Buscando un poco más el fútbol base. Cada vez hay más clubes que hacen más hincapié en la formación del jugador que en los resultados…
La etapa formativa tiene que estar siempre presente, tú nunca dejas de formar a alguien, incluso en fútbol profesional. Además, los resultados llegan si la formación es buena. Y la formación es, a parte de formar a alguien técnicamente, tácticamente, a nivel psicológico, lo tienes que formar para saber competir y para eso nunca hay límite de edad. Bien es cierto que en edades tempranas tiene que primar la formación más que la competición. Pero esto es muy fácil decirlo, porque en muchos casoss no ocurre. Estamos viendo casos donde el infantil de no sé qué equipo el entrenador que pierde seis partidos es cesado. Al igual que el caso en que el entrenador que está ganando porque se encuentra una plantilla muy buena de chicos pero la mejora no es grande. ¿Dónde está el límite? ¿A quién hay que echar? Yo creo que los entrenadores buenos han de estar en las canteras y mientras esto sea así mejores jugadores saldrán. Pero los entrenadores queremos subir, queremos estar más arriba…

E hilándolo con la anterior pregunta. ¿Un entrenador es mejor entrenador cuanto mejor formador sea?
Van de la mano. Tú tienes que saber formar al jugador con todos los valores (Humildad, sacrificio, entrega…) y en eso puedes ser muy bueno pero no serlo tanto en lo que es el fútbol a nivel táctico, técnico, físico…. Por eso el entrenador perfecto para mí a esas edades será el que conjugue ambas cosas.

Muchas veces se habla de que el entrenador choca con el entorno del jugador porque quieren cosas diferentes. ¿Es egoísta el entorno del jugador?
Normalmente. Yo siempre comento que los padres hacen una gran labor llevando a sus hijos a entrenar, estando con ellos en el invierno cuando llueve o hace días malos, que la unidad familiar se resiente por el sacrificio… Y hasta ahí hay que aplaudir la labor de los padres en el fútbol porque ahí se acaba. El padre no tiene que dar consejos al niño sobre cómo tiene que hacer una cosa u otra porque para eso tiene a su entrenador. Cuando se mezclan en la cabeza del niño los mensajes que recibe de sus padres, sus amigos, su entrenador, el representante… es entonces cuando el niño tiene problemas.  Juegas y es que el entrenador te ha dicho… Y no es eso, a veces no jugarás porque no estás preparado para ese partido, hay otra mejor opción u otro compañero lo ha hecho mejor. Los padres tienen que dejar al niño que disfrute.

Desde tu puesto como seleccionador sub18 has de tratar con jugadores en edades complicadas. ¿Se nota la etapa de adolescencia en la que está inmerso el jugador?
Sí, siempre hay casos del jugador que es un poco más introvertido. De los que empiezan a tontear con el fin de semana, con la novia… Y eso te aparta un poco de tu objetivo y nosotros, por ello, tratamos de cuidarlo bastante. Además, el tema de los estudios. ‘’Como voy a ser futbolista no estudio para el examen de mañana’’. Y es que eso no es así, igual el día de mañana no eres futbolista. Tú estás trabajando para poder llegar pero a lo mejor no llegas. Nosotros nos interesamos por su vida personal, por cómo le va en el colegio, por como enfoca su fin de semana, como se alimenta… Les intentamos ayudar.

¿Cómo tiene que ser la relación entre el entrenador y el jugador a estas edades?
Tiene que ser cercana. Yo creo en la cercanía. Yo como seleccionador no tengo más remedio que hacerlo así porque si no, no tienes esa relación con el jugador ya que no lo tratas a diario. Pero entrenando en clubes como el Alcorcón o el Getafe la relación con los jugadores tiene que ser cercana. Al jugador hay que decirlo porque juega y porque no juega. Si hace una cosa mal, decírselo, y si hace una cosa bien, potenciarla. Al jugador hay que hablarle y decirle las cosas a la cara. Un jugador no se puede enterar por el club de que no cuentas con él. Un jugador no puede saber que no está jugando habitualmente porque sí. Habla con él y explícaselo, porque a lo mejor puede mejorar.

¿Qué diferencias encuentras tú entre un jugador de fútbol y un futbolista? Es esta una de tus frases más conocidas.
El jugador de fútbol es el jugador que sabe jugar al fútbol, cosa que saben hacer muchos. En cualquier calle de cualquier pueblo ves muchos jugadores de fútbol. Niños que con sus amigos son unos fenómenos pero que cuando llega la hora de entrenar están con la consola y no van. Un fin de semana que tienen partido el sábado por la mañana y el viernes se acuesta tarde. Que juega a las cuatro de la tarde y come a las dos un cocido porque su madre le prepara con toda intención la comida y a él no le importa. O un chaval que se queda hasta tarde con sus amigos pero que aunque no beba alcohol, no duerme las horas suficientes, porque cree que con eso le basta, que ya es muy bueno. Y no, con eso no basta. Un futbolista tiene que saber jugar al fútbol y saber manejar todo ese entorno. Que tus amigos se irán de fiesta pero tú no puedes porque quieres ser futbolista. Tienes que saber que el que te maneja y con el que tú estás trabajando de verdad y aceptar lo que él diga es el entrenador, no vale aceptar lo que te digan otros. Muchas veces me ha pasado de jugadores que están ahora en Primera División y que son muy voluntariosos pero que crees que por técnica no llegarán y, sin embargo, lo hacen porque son capaces de controlar ese entorno.

Al jugador hay que dárselo todo hecho…
El jugador por naturaleza es vago. Viene a entrenar y luego se va. Sin embargo, el entrenador nunca para de trabajar. Son puestos diferentes. Al final, se lo tienes que dar todo hecho porque se acostumbra a ello. A nosotros, en las categorías pequeñas de la RFEF, nos gusta que desde pequeño el jugador tenga responsabilidades para que esto no sea así. Por ejemplo, cada día traen el calentamiento unos u otros. Yo juego partidos de entrenamiento entre los chicos y pongo a un jugador de cada equipo a hacer función de entrenador, con once años. Para que vean lo difícil que es y vean la responsabilidad que es quitar a un compañero y sacar a otro. Que vean que ser jugador no es simplemente llegar y jugar el partido.
¿Hay que tratar a todos los jugadores por igual?
Sí, eso lo tengo claro desde el primer día que entro a un vestuario. Lo primero que les digo es que se fíen de mí como yo me fío de vosotros. Yo no les voy a fallar. Si me fallan ellos me dejaré de fiar de ellos. Tratándolos igual te ganarás su respeto. Y se dice que no se puede tratar igual a quien juega y a quien no juega, y yo creo que eso es un error. Nosotros después del partido del domingo, cuando estábamos en club, yo no dirijo el entrenamiento. Yo dirijo el partido, con el preparador físico, el entrenamiento de los que nos jugaron. Yo quiero dar la cara, explicarle porque no ha jugado. Los chicos van a ver que yo no les tengo olvidado. Se trata de ser justo con ellos y ser honesto.

Cada jugador es un mundo y, a veces, necesitan que el entrenador esté cerca de ellos…
En esta etapa si, totalmente. Hay chicos que lo están pasando mal porque están viviendo momentos delicados en su casa o con los estudios. Al final son chicos y tienen problemas que hemos tenido todos a su edad. ¿A mí me importa que un chico tenga problemas en su casa porque se están separando sus padres y me afecta al rendimiento del jugador? Yo podría decir que si vienes y entrenas bien juegas y si no pues nada. Pero no, esa situación la he podido vivir yo y le puedo dar unos consejos que le pueden ayudar. Tienes que hacerle ver que como entrenador le puedes ayudar, porque luego él te ayudará a ti. ¿Cómo? Rindiendo a un alto nivel.

Para terminar y como resumen, ¿qué características crees que ha de tener un entrenador de fútbol base en comparación con un entrenador dedicado al fútbol profesional?
En primer lugar, paciencia a la hora de exigir. Cuando estamos a nivel profesional la exigencia que te meten a ti es grande que también la trasladas. No hay margen. EN fútbol base el entrenador tiene que tener tiempo para que trabaje, para que su trabajo haga progresar al niño, independientemente de los resultados. Ha de tener mucha paciencia porque se puede encontrar de todo, niños que han jugado o niños que no. Tienes que ser muy agradecido con ellos porque al final son niños que están empezando y hacerles ver el valor que tiene cada aprendizaje que están aprendiendo. De cara al fútbol base yo siempre digo una cosa: tienes un equipo muy flojito y empiezas el año perdiendo 13-0, 12-1, 10-0… pero, sin embargo, acabas la temporada perdiendo 5-2 la mejora es enorme, aunque no hayas ganado ningún partido. Si un entrenador es capaz de ver esos valores, para mí, será muy bueno de cara al fútbol base.


lunes, 7 de diciembre de 2015

ENTREVISTA A MASSIMILIANO ALLEGRI.


ENTRENADOR DE LA JUVE »
Allegri: “LOS CHICOS DE AHORA PIENSAN POCO Y SON POCO CREATIVOS".

El técnico de la Juve, Massimiliano Allegri, recibe a EL PAIS.ES/DEPORTES.
en Turín en plena reconstrucción del equipo que quedó subcampeón de la última Champions


Massimiliano Allegri, entrenador de la Juve / VALERIO PENNICINO (GETTY IMAGES)
Es domingo por la mañana y hay una niebla tan espesa en Vinovo, la ciudad deportiva de la Juve, que no se ve a dos metros de distancia. Massimiliano Allegri (Livorno, 48 años) aparece justo después del entrenamiento y antes de irse a comer. En el despacho está puesto el Bologna-Nápoles y el técnico de la Juve interrumpe la conversación sólo para comentar algunas jugadas. Cuando el Bologna marca el tercer gol se escuchan gritos de alegría desde el vestuario.

Pregunta. ¿Qué le pedía a Papá Noel cuando era pequeño? [En Italia no hay Reyes]
Respuesta. Han pasado tantos años que ni lo recuerdo… Ahora bien, los niños de entonces éramos mucho más prácticos porque vivíamos ajenos a la tecnología.

P. ¿Qué le quita el sueño?
R. Mi hijo de cuatro años que me toca las narices por las noches y el fútbol el día después de los partidos, ese día consigo dormir apenas una hora. Me dura la adrenalina y además repaso mentalmente el partido, era algo que me pasaba también cuando era jugador. Es el momento más lucido para los análisis.

P. ¿Sus padres le regañaban por qué motivo?
R. Mis padres y la maestra… no era un buen alumno. Quería ser director de la escuela, no estudiante. Era tan malo que dejé los estudios con 16 años y es algo de lo que me arrepiento. Me he apuntado a clase de inglés ahora, y le insisto a mi hija mayor (20 años) a que se vaya a estudiar al extranjero. No era un buen alumno, pero con mis padres siempre fui honesto, mientras los demás hacían pellas yo simplemente les decía: hoy no voy a clase.

P. ¿Cuándo era pequeño con qué soñaba?
El líder del vestuario es Buffon. Pero el líder técnico puede llegar a ser Dybala"
R. Ay, los sueños. Pues me gustaba mucho cazzeggiare [perder el tiempo], somos muy así los de Livorno. Me sigue gustando, creo que es el espíritu correcto para afrontar las cosas. Vivir sólo del trabajo no es bueno, no puedes estar 24 horas pendiente ello porque pierdes lucidez para gestionar los momentos más complicados. Es en los momentos de distracción que a mí me suelen ocurrir cosas para los partidos o los entrenamientos.

P. ¿Por eso se le ve así de tranquilo y sereno?
R. Sí porque en los trabajos de responsabilidad tienes que intentar vivir las cosas manteniendo cierta distancia. El trabajo es igual de importante que el descanso. Yo cuando escucho que hay que trabajar 24 horas al día pienso: ¿pero cómo? Se te va a fundir el cerebro y a explotar la cabeza y no consigues nada.

P. ¿Quiénes son sus amigos más queridos?
R. Unos bastardos [lo dice en tono cariñoso] de Livorno, amigos desde la infancia. Me encanta Livorno porque cuando voy allí soy Massimiliano y me relajo. Lo necesito. Voy con ellos a tomar el café en el bar de siempre, a hacer la gabbionata, a cenar.

P. ¿Qué es la gabbionata?
R. Una jaula de 12 por 25 metros donde se juega al fútbol cuatro contra cuatro, en el cemento y con porterías pequeñas. El portero no puede parar con las manos. Se juega todo el año, pero en verano nosotros hacemos la gabbionata de los locos, la que se juega a las 12.30 con la solana y 35 grados. Se juega en bañador y zapatillas sin calcetines. Me gusta ir a Livorno, el año pasado hicimos una cena benéfica para recaudar dinero para curas paliativas.

P. ¿Qué se compró con su primer sueldo de futbolista?
R. El primero, en el Livorno, no me daba para comprarme nada… ganaba 500.000 liras [250 euros] cuando me las daban, porque no siempre pagaban. En el Pisa, en el 88, me hicieron un contrato de 15.000 euros al año y me compré una Fiat Uno Diesel. La necesitaba para ir a entrenarme. Después de Pisa me volví a Livorno porque amaba jugar. El Pisa estaba en la Serie A y el Livorno en C2 (Tercera), pero dejé la Primera porque quería jugar. Es algo en lo que se equivocan los chicos de ahora. Tienes que jugar porque te gusta, no por dinero. Si eres bueno, llegas. Es inútil estar en un equipo grande por estar si no tienes minutos
.
P. ¿Usted ve pasión por el fútbol en los jóvenes?
R. No hay menos pasión sólo en el fútbol, se ha perdido la pasión por deporte en general. En Italia ha aumentado la obesidad, los chavales no hacen deporte. En mí época estábamos en la calle de 2 a 8, todo se hacía en allí: se intercambiaban cromos, se jugaba a todo. La calle es una escuela de vida tremenda porque te obliga a pensar, te agudiza el ingenio, los chicos de ahora piensan poco y son poco creativos, ha desaparecido el arte de buscarse la vida. La culpa también es de los padres que enseguida dicen: no te preocupes aquí estoy yo. ¡No! Deberían decir: búscate la vida.

Le he dicho a Morata que si quiere convertirse en uno de los mejores del mundo tiene que trabajar y sacrificarse"

P. ¿Por qué ya no se juega en la calle?
R. Porque ha cambiado la sociedad y porque ya no hay patios. Habría que reconstruir artificialmente las cosas de antaño. Eso también vale para las escuelas de futbol: habría que tener mecanismos para obligar a los chicos a pensar, si no crecen como pollos de ganadería. Así es imposible aprender a apañarse. Basta con mirarlos: ya no hay comunicación. Todo es a través del móvil, se pasan el día mandando mensajes y claro, luego hay una confrontación y no la aguantan y a la primera palabra pesada, se ponen a llorar.

P. ¿Por qué tuvo una acogida tan mala cuando llegó aquí? Había sondeos de aficionados en los que el 91% decía que usted no valía para la Juve.
R. ¿Sólo el 91%? [Suelta una carcajada]. No sé porque no creían en mí. Yo acepté el desafío porque, afortunadamente, a mis 48 sigo teniendo una gran dosis de inconsciencia que me ayuda mucho. Imagino que pensarían que después de tres años de Conte, dejar lo seguro por lo incierto no era conveniente. De ahí las dudas. Con el trabajo y la ayuda de los jugadores conseguimos hacer un gran año.

P. Este empezó de la peor manera.
R. Hemos empezado una reconstrucción, han llegado muchos jugadores jóvenes. Se necesita calma y paciencia. Cuando lo digo, me toman por un entrenador sin carácter. Y no, los histéricos y neuróticos son los que no valen a largo plazo porque son dañinos. Hemos tenido dificultades y estamos saliendo poco a poco [llevan cinco victorias seguidas]. Hace falta equilibrio, siempre lo digo: un equipo no puede convertirse en bueno o malo en una semana. Hay momentos en los que las cosas van bien y otros no tanto, jugadores que rinden una temporada y la otra no. Hay tantas variables que son incontrolables. Quieren hacer pasar el fútbol por una ciencia exacta y no es así. Si lo fuera, no habría jugadores que valen 100 millones y otros uno.

P. ¿Qué problemas hubo a principio de temporada?
R. Independientemente de las lesiones y del cambio de jugadores nuevos que hemos tenido, después de la gran temporada del año pasado y de ganar la Supercopa en agosto, se creó un ambiente por el que parecía que la Juve tenía que ganar todos los partidos por 3-0. Yo lo dije después de un amistoso de verano: no me gusta el aire que se está respirando. La Juve para ganar los partidos tiene que luchar, sufrir y correr. Y eso lo habíamos perdido. Es normal, es algo fisiológico. Después de cuatro años ganándolo todo puede haber una bajada de tensión. El año pasado fue una temporada con un desgaste enorme de energías físicas y mentales. No te das cuenta en esos momentos porque vives del entusiasmo, pero yo por primera vez desde que entreno, después de la final de Berlín paré, apagué el móvil y abandoné el fútbol durante un mes. Así que volver a empezar fue difícil para mí también.

P. Algunos dijeron que los jóvenes no se habían acoplado.
R. Yo siempre decía que el equipo era heterogéneo pero no homogéneo. Ahora estamos llegando a ser un equipo homogéneo. Los jugadores tienen que ambientarse, familiarizarse con las situaciones, conocer el club, acostumbrarse a las presiones, encontrar la forma física y mental… Lo que no me gustó es escuchar aquello de los jóvenes y los veteranos. En un equipo no hay ni viejos ni jóvenes. Hay jugadores nuevos y los que ya estaban.

P. Decían los críticos que cuando hay que construir un equipo desde cero, usted tiene limitaciones.
R. Me tomo las críticas como un reto para demostrar lo contrario.

P. ¿Cómo se conquista un vestuario?
R. Con el respeto y la sencillez. Ser claros es básico. Ayuda mucho que el núcleo duro sea responsable y haga entender a los demás que en este club hay que sacrificarse para el bien del grupo. Por lo demás, yo sólo pido respeto y ganas de trabajar. El diálogo también es fundamental porque conocer el carácter de los jugadores es importante para superar las dificultades. Si no hay diálogo y sólo hay órdenes, no está bien.

P. ¿En qué tiene que crecer Morata?
R. He tenido una charla con él esta mañana [por ayer], le he dicho que tiene que tener claro su objetivo, que si quiere convertirse en uno de los mejores delanteros del mundo tiene que trabajar y sacrificarse. Le he dicho que si lo hace, lo conseguirá, si no, no. Tiene que ser más cínico, de vez en cuando es demasiado giocherellone [juguetón]; tiene que serlo a su edad, pero fuera del campo; dentro tiene que ser un killer. Cuando haga este salto… Dybala sí tiene todo eso.

P. Tiene ya los mismos números de Tévez…
No era un buen alumno, pero con mis padres siempre fui honesto, mientras los demás hacían pellas yo simplemente les decía: hoy no voy a clase"
R. Independientemente de eso, Dybala tiene una gran capacidad de aprendizaje, es una esponja, basta con mirarle a los ojos, está tremendamente concentrado, tiene mirada de killer, le ves que quiere conseguir su objetivo… Fuera te puedes divertir, porque son chavales, pero una vez que pisas Vinovo es el fútbol lo que tienes que tener en la cabeza.

P. ¿Por eso no está jugando Morata?
R. No, pero tiene que entender todas estas cosas.

P. Se pilló usted un rebote tremendo con el lío de las medias.
R. ¡Es que! Antaño no había tantos problemas porque sólo había un par de calcetines y fuera; o eran esos o nada. Ahora hay medias amarillas, verdes, rosas… patrocinadores, yo lo entiendo, pero es que estamos jugando un partido de Champions. Ese día me enfadé mucho con Álvaro, pero que no fue el único… Nadie se enteró de que entramos al campo con diez, Dybala estaba en el vestuario cambiándose las medias… ¡Me pillé un rebote tremendo también con él!

P. ¿Quién es el líder de este equipo?
R. El líder del vestuario es Buffon. Cuando habla sabe encontrar las palabras más adecuadas, las que te llegan. Tiene un carisma tremendo y transmite tranquilidad. Es un fuoriclasse. En un equipo existe también el líder técnico y ese dentro de nada puede ser Dybala.

P. ¿Por qué Pobga no tiene continuidad de rendimiento?
R. Ahora lleva tres partidos buenos y un primer tiempo malo. Está creciendo, está entendiendo que a estos niveles tiene que jugar de forma diferente.

P. ¿Le ve capacitado para tirar del grupo?
R. Tira del grupo si juega como tiene que jugar, si no acompaña la cantidad con la calidad pierde sus mejores características.

P. ¿Qué le gusta de esta profesión?
R. Estar con los chicos y enseñarles, además del fútbol, las reglas de la vida.
Por primera vez desde que entreno, después de la final de Berlín paré, apagué el móvil y abandoné el fútbol durante un mes"
P. ¿El jugador con más talento que ha entrenado?
R. Ronaldinho e Ibrahimovic. A Ibra quiero felicitarle porque respecto a cuando le entrenaba yo, ahora le veo muy a servicio del grupo y era algo por lo que yo siempre le tocaba los huevos.

P. ¿El más vago?
R. Ronaldinho, pero porque ya no tenía ganas de jugar al fútbol… Su calidad técnica era fuera de lo normal
.
P. Desde fuera pareció que la Juve no acabó de creérselo en la final de Champions contra el Barcelona.
R. El primer cuarto de hora tuve la sensación desde el banquillo de: socorro, ahora nos marcan. En el momento en que nos liberamos, hicimos un gran partido y creo que a nivel técnico fue la mejor final de los últimos años. Quizás la gestión del partido influyó, ellos están acostumbrados a jugar finales, la Juve llevaba 12 años sin jugar una.

P. ¿Se ve aquí para abrir un ciclo largo?
R. De momento pensamos en terminar esta temporada de la mejor manera posible.


viernes, 4 de diciembre de 2015

REFLEXIONES SOBRE EL ¿MODELO?' DE JUEGO.


por ENRIC SORIANO.
Magazineperarnau.com/España.

“No soy un fundamentalista en fútbol. Quiero decir, eso de que en futbol tienes tus ideas y mueres con tus ideas, no. La gente me pregunta cuál es mi modelo de juego. Les respondo, ¿modelo de qué? ¿Modelo para jugar contra quién? ¿Cuándo? ¿Con qué jugadores? ¿Modelo para jugar a qué? No puedo responder a eso. Soy demasiado estúpido, ¿o demasiado listo? ¿Qué significa eso? No lo sé. Mi modelo de juego es construir desde el portero a Eden Hazard. Mi modelo de juego es encontrar dónde se encuentran las debilidades de mi rival y sus fuerzas. ¿Es Diego Costa más fuerte que el defensa central? El modelo de juego, ¿qué es eso? Para mí, el modelo de juego son los principios que establezco en mi equipo, los principios prioritarios que nos otorga un cierto ADN (una identidad), pero esto es profundo.

Igual que el proyecto. El proyecto tiene que ser flexible. El proyecto no es nunca el mismo desde donde empezamos a donde terminamos. Es como mi casa. No te gusta esta puerta, la cambias. Las ventanas…

Prefiero que mi equipo presione en bloque bajo, pero si el rival prefiere construir desde atrás y son fantásticos, y esa manera de jugar les da una gran estabilidad en su juego, entonces presionaré en esa zona. El Liverpool quería jugar con Suárez detrás de los defensas, Sterling igual, y Gerrard delante los defensas. Entonces fui a por ellos, jugué con Lampard sobre Gerrard, coloqué mi equipo en un bloque lo más bajo posible. Gané, y soy criticado por ello, no estoy autorizado a jugar de esa manera. Entonces soy el estúpido. No soy fundamentalista. Y creo que algunas personas en el futbol se están volviendo fundamentalistas”.

José Mourinho en The Telegraph (octubre 2014)
EL MODELO DE JUEGO Y LA INFLUENCIA DEL FÚTBOL Y EL ENTRENAMIENTO “MODERNO”
La importancia del modelo de juego parece algo incuestionable en el fútbol moderno y me gustaría someterlo a interrogación. Considero fundamental que un equipo consiga convertir en patrones determinados desarrollos de juego de modo que estos se inserten en la esfera de los hábitos y permitan, a partir de una eficiencia mayor (en el momento en que conseguimos convertir una acción en hábito esta ya no produce tanto desgaste y conseguimos manifestarla con un menor consumo de energía y, por tanto, con una reducida aparición de fatiga) conseguir un mayor rendimiento colectivo.

Hemos de entender que dentro del colectivo (macro) existen unas escalas menores que si bien están constreñidas por el macro, también son posibilitadoras del mismo. Hablo de las escalas meso y micro del jugar, que hacen referencia al jugador (individual) y sus relaciones con los próximos (grupal), cercanos (sectorial), intermedios (intersectorial) y alejados (juego colectivo). La organización del equipo está determinada por la manera en que nosotros, como entrenadores, seamos capaces de articular estas diferentes escalas, tanto en el entrenamiento (principalmente) como en el partido.
Dentro de un momento caracterizado por el auge de las ciencias de la complejidad y sistemas dinámicos aplicados al entrenamiento deportivo, parece que hablar de sinergias y propiedades emergentes es lo más cercano a hablar de nuestro deporte. Por supuesto que las relaciones que establezcan diversos organismos entre sí permiten la aparición de propiedades que no existían en ninguno de ellos por separado, pero valorar la parte aisladamente a menudo también nos permite identificar propiedades significativas de dichos organismos. Esto influye en la forma a llevar a cabo el entrenamiento en fútbol con las mal llamadas tareas integradas (integrar es juntar algo que está separado, y en fútbol, tanto los momentos de juego como las estructuras del jugador aparecen de forma global, por lo que no se puede integrar algo que en ningún instante ha dejado de estar unido) y tareas macro que involucran casi siempre a todos los jugadores (con su reducida intervención, que dificulta la repetición de nuestros objetivos y consecuente adquisición). Incidir tanto en las relaciones entre las partes, y entre estas y el todo, y tan poco en las propias partes me parece un error. Mi experiencia me dice que la manera más eficaz y eficiente de mejorar el equipo es mejorando al jugador. Será esa mejora a escalas menores (micro y meso) la que nos permitirá desarrollar un buen juego colectivo.

Es imposible realizar un buen juego de posición incidiendo exclusivamente en comportamientos colectivos como puede ser cambiar la zona de circulación, buscar hombres libres en intermedias o desarrollar el concepto del tercer hombre sin dominar conceptos relativos a la táctica individual como lo son los pases interiores tensos, las dejadas de cara suaves, las trayectorias de apoyo, la orientación corporal, controles que alejen de presión, conducciones para fijar, dominar cuándo conducir y cuándo pasar, etc. Para mejorar el todo necesitamos mejorar la parte, y a menudo sin valorar las relaciones que esa parte pueda establecer para conseguir una mayor propensión. Veo pocas tareas analíticas, ya sea con objetivos técnicos o tácticos. No sé qué pensaría Arrigo Sacchi.


Todo se reduce a algo tan simple como reconocer qué necesita mi equipo y saber de qué forma se lo puedo transferir para conseguir máxima eficacia y eficiencia. Será simple, pero no sencillo.
EL JUEGO TE EXIGE TODO
Los contenidos que un equipo ha de dominar son independientes de los jugadores y contexto de este equipo. Esta frase parece una locura, pero tiene su justificación. El juego te exige todo. Cualquier equipo ha de dominar el juego directo sobre disputas y sobre espacios, todos tienen que saber salir en corto y en largo, por dentro y por fuera, ganar esquina y superar la línea defensiva por dentro, atacar el área desde una correcta ocupación, defender en bloque bajo, medio y alto, saber cambiar de altura del bloque defensivo, reconocer momentos de presión, etc. Eso no depende de los jugadores que tengas. El juego puede obligarte a jugar de determinada manera y tu equipo lo ha de dominar. El objetivo es tener la capacidad de responder correctamente a cualquier situación que el juego pueda demandar. Entonces, ¿cuál es la importancia de los jugadores?

Las capacidades de los jugadores siguen siendo fundamentales, y pese a no determinar los contenidos que el equipo ha de dominar, son los propios poseedores de los desarrollos de juego que vamos a aplicar en dichos contenidos establecidos. En función de lo jugadores que tenga, con sus nombres, apellidos, capacidades y posibilidades, saldré por fuera con laterales que ganan altura y se posicionan a la espalda de su par, con mediapuntas que acuden al carril exterior para generar situaciones de tres contra fuera, con extremos que reciben por delante del lateral rival para desbordarlo, con envíos largos a la espalda del lateral rival, etc. Todos esos procedimientos que dan forma a los contenidos iniciales son en función de los jugadores, por lo que su importancia sigue siendo capital. Pese a la enorme importancia que tenemos los entrenadores, el juego sigue siendo de los jugadores, y es gracias a ellos que la importancia de los entrenadores es tan grande.

Tras todo lo comentado, creo que son pocos los modelos de juego que atienden a todo el juego. No podemos reducir el modelo de juego a unas pocas cosas cuando el juego es tan amplio, porque además su incertidumbre va a provocar que nos enfrentemos a todas esas situaciones que se escapan del modelo de juego, y no saber interpretarlas no es una opción.

“Yo quiero que mi equipo sepa hacer todo bien. Esto te lleva a querer atacar y defender cada vez mejor. Para eso busco jugadores que sean capaces de entender el juego. Muchas veces se da por hecho que los jugadores entienden completamente el juego, y no es así. Creo que cuando juegas entiendes muy poco. Y me incluyo. No es fácil dar soluciones diferentes a distintas dificultades. La riqueza de tu equipo depende de las soluciones que sepan dar tus futbolistas”.

Julen Lopetegui

EL MODELO DE JUEGO ES ALGO VIVO
El modelo de juego, además de no poder reducirlo a algunas cosas, sino que hay que valorar todas las dimensiones que exige el juego, es algo que en ningún instante es igual a cualquier otro. Heráclito decía:“No te bañarás dos veces en el mismo río”, y parecía que hablaba de fútbol. El río/modelo de juego está en constante devenir y el yo/jugador que se baña/lo manifiesta nunca es el mismo. La forma en que en cada partido se reproduce nuestro modelo de juego es diferente desde el momento en que es aplicado en contextos distintos (distinto rival, distintos 14 jugadores y sus relaciones, distinto momento del modelo de juego, etc.).

Como entrenadores hemos de ser conscientes que nuestro modelo de juego es algo dinámico y que va evolucionando de una manera no lineal (a veces menos es más, a veces para progresar hay que ir hacia atrás). Por tanto, la progresión compleja de dicho modelo ha de atender a ello, que caminante no hay camino, se hace camino al andar, que el propio proceso de operacionalización nos puede dejar cosas que en un principio no valorábamos y que sin embargo potencien el rendimiento del equipo. El Modelo de Juego es algo vivo porque cambia, porque está conformado por organismos, como lo son nuestros jugadores, pero fundamentalmente porque hay que vivirlo. Vivir el modelo de juego tiene que ver con el verde, con el campo, con lo que la propia competición y el entrenamiento nos deja para a partir de ahí seguir creciendo.
Dice Vítor Frade en una de las mejores definiciones sobre este tema que “el modelo de juego es cualquier cosa que no existe, pero que pese a ello se intenta encontrar”. Hemos de ser conscientes que nunca reproduciremos nuestro modelo de juego, que siempre se darán cosas en la competición que quedan fuera de los límites del modelo de juego, pero que sin embargo hemos de tratar de conseguir una organización colectiva y tratar de optimizarla.

EXPERIENCIA PERSONAL
Durante muchas tardes he tratado de redactar el modelo de juego de mi equipo, y el PowerPoint sigue como el primer día: vacío. Soy incapaz de hacerlo. Mi equipo necesita muchas más cosas de las que yo pueda llegar a redactar. El juego de mi equipo (y de cualquier otro) no cabe ni en mil diapositivas. El juego es tan amplio e incluso desconocido que reducirlo a un PowerPoint sería un error.
Sin embargo, sigo trabajando en la organización del juego de mi equipo. No sé cómo voy a jugar, pero a día de hoy sé que quiero que mi equipo mejore, qué quiero que reproduzcan el día de partido y por qué vamos a entrenar esto y aquello. Y algunas cosas no coinciden con lo que consideraba la semana pasada.
El modelo de juego hay que vivirlo día a día para poder optimizarlo. Cada partido, cada entrenamiento, cada tarea te deja cosas que te permiten saber qué rumbo quieres que tu equipo siga, y no hay otra manera de seguir este proceso que yendo día a día ajustando y reajustando lo que partía como una intención previa.
Lo importante, creo, no es digitalizar la forma en que quieres que tu equipo juegue, sino ir reconociendo las necesidades de tus jugadores en función de lo que puedes percibir del día a día e ir ajustando todo a ello. Vivir el proceso de construcción del modelo de juego que no existe, ni conseguiremos manifestar de forma ideal, para progresar dentro del mismo de forma no lineal y crecer de manera colectiva, pero también en las escalas meso y micro.

Debemos no confundir mapa con territorio. Si bien el mapa nos guía, es el territorio lo que nos da referencias significativas. Como dice Juanma Lillo, no hay mapas con baches. El proceso de construcción de un modelo de juego se vive en el campo, en el territorio, aunque si no sabemos a dónde queremos llegar, será imposible vivir de forma significativa este proceso. Para sacar máxima rentabilidad al territorio necesitamos un mapa, una organización, un modelo de juego. Aunque no sepamos cómo concretarlo (eso nos lo dará el día a día).
* Enric Soriano es entrenador en el Levante UD. 

jueves, 3 de diciembre de 2015

ENTREVISTA A CARLES PUYOL. Exfutbolista del Barcelona.


Carles Puyol: “Hay que reinventarse desde la experiencia”.

El exjugador del Barcelona quiere invertir su experiencia en una empresa de representación
RAMON BESA Barcelona 23 NOV 2015 -
elpaís.es.


Carles Puyol, durante la entrevista. / GIANLUCA BATTISTA
Viste de negro, la melena se despliega a partir de multitud de rizos todavía mojados, lleva barba de varias semanas y va y viene del sofá al futbolín de la agencia McCann Worldgroup Barcelona como si todavía jugara en el Barça. Carles Puyol (Poble de Segur, 1978) no ha perdido fiereza, su aspecto es saludable, pero ya no es Sansón después de su lesión en la rodilla derecha, ya superada. Ahora se le ve tranquilo, contento, sabedor de lo que quiere decir, incluso dicharachero, así que cuenta que no le gustan los taxis de Nueva York, de donde regresó hace poco después de patearse mucho la calle y tomar a menudo el metro, obsesionado por perfeccionar su inglés.

Pregunta. ¿Se esperaba un clásico tan azulgrana?
Respuesta. No. Tenía confianza en el equipo, pero el Bernabéu es un campo muy difícil y esperaba un partido más igualado; el Barça fue muy superior.
P. ¿Qué le pasa al Madrid?
R. Salió a competir con un estilo que el Barça domina perfectamente; quiso tener el control de la pelota y no lo logró, como tampoco pudo presionar porque la salida del balón del Barcelona fue limpia y fácil, siempre encontró a jugadores libres entrelíneas. El Barça hizo uno de los mejores partidos de los últimos años; todos los futbolistas estuvieron perfectos.
P. Como buen amigo que es de Luis Enrique, usted siempre confió en él. ¿Qué le vio?
R. Fue muy importante en mi vida, me enseñó muchas cosas. Tiene una fuerte personalidad, es un gran profesional y siempre dice las cosas a la cara, buenas o malas. No engaña.

Ahora quiero ser un ‘coaching’ que haga más profesional al jugador”.

P. Ha sabido gestionar los egos de Messi, Neymar y Suárez.
R. No solo de los delanteros, sino también de Andrés [Iniesta] y antes de Xavi. El Barça tiene a números uno en todas las posiciones. Su juego es espectacular y su fuerza está en la unión; el talento se da por supuesto. Los tres delanteros son buena gente y se sacrifican por el equipo; ahí está la clave. Los egos han roto equipos muy importantes. Cada uno tiene que saber cuál es su parcela y convencerse de que hay que ser ambicioso porque si ganar es muy bonito, volver a ganar sabe mucho mejor.
P. ¿Le sigue gustando el fútbol del Barça?
R. Sí. Es el que viví. Me gustan los equipos que quieren jugar y que saben jugar. Una de las cosas que teníamos con Guardiola es que no solo atacábamos sino que también me gustaba mucho cómo defendíamos. A pesar del talento y grandeza del plantel, trabajábamos como un equipo pequeño, le dábamos importancia a detalles como la estrategia, los hábitos... y defendíamos, mucho.
P. La selección también ha reencontrado el buen camino.
R. La veo muy bien. Aparece una nueva generación y los que ya llevan tiempo están en buena forma. La exigencia es alta por todo lo conseguido, pero pueden seguir consiguiendo éxitos.
P. ¿Entiende los pitos a Piqué?
R. No. Es un jugador básico en la selección, siempre ha dado la cara. Se equivocan los que pitan, aunque hay que respetar a la gente. Nadie puede dudar, por otra parte, del compromiso de los jugadores catalanes con la selección; lo hemos dado todo.
P. La selección, el Barça, el fútbol. ¿En qué sitio le ubicamos?
P. Hemos creado una empresa de representación de jugadores con Iván de la Peña y Ramon Sostres. Iván es un apasionado del fútbol, le encanta descubrir talentos, se pasa el día viendo a jugadores y ya me hablaba de Neymar y Coutinho con 14 años; y de Douglas Costa. Ramon, una persona de confianza, se encargará de la parte jurídica, contractual y fiscal.
P. ¿Y usted?
R. Mi función consistirá en transmitir, desde la experiencia, mis conocimientos con la intención de hacer más profesional al futbolista. Quiero ser un coaching que ayuda a pensar, a tomar decisiones, a gestionar con inteligencia las emociones en situaciones complejas. No quiero ser un entrenador invisible; aspiro a facilitar las pautas para dar soluciones a problemas, partiendo de la base de que tuve que trabajar solo mucho tiempo porque no jugué en el Barça hasta los 17 años. No tuve la formación de los chicos de hoy.
P ¿Pero todos los entrenadores contaron con usted?
R. El 80% de los entrenadores que tuve no me hubieran metido de entrada en la alineación; solo lo hubieran hecho dos o tres. Tuve que trabajar, nunca bajé los brazos ante las dudas, y eso es lo que quiero que entiendan los jugadores. También estamos estructurando la escuela Carles Puyol, un proyecto global y solidario con los niños, para que aprendan a adaptarse al mundo del fútbol. Tengo que reinventarme a partir de la experiencia y el conocimiento, adaptarme a una nueva vida. Y en esto estoy, con colaboradores como McCanan.
P. A pesar de ser su ayudante, no aceptó sustituir a Andoni Zubizarreta como director deportivo del Barça, después descartó presentarse para el mismo cargo en la candidatura de Joan Laporta y tampoco aceptó ser el segundo entrenador de Roberto Mancini en el Inter. ¿Qué quería ser?
R. Tuve alguna propuesta que me sorprendió y me hizo sentir orgulloso, pero cuando dejas de jugar, necesitas tranquilidad. Aunque estoy agradecido a Zubizarreta y al club, puede que me precipitara al aceptar el puesto técnico en el Barça. Lo digo porque todavía tenía que aceptar que había dejado de ser futbolista. Quería jugar hasta los 40 o 41 años como Paolo Maldini; no me dejó la rodilla.
P. ¿Qué sensación tuvo cuando vio que no podía jugar?
R. No me levantaba motivado ni feliz. No es fácil pasar de estar al aire libre a un despacho. Me costó mucho aceptar el cambio de vida. Nunca dejé de entrenarme cuando estaba lesionado. Ya había decidido renunciar antes de la salida de Zubizarreta y lo sabían tanto él como el club. No quería quedarme, aceptar cualquier cargo y un sueldo. Pero aprendí mucho, vi la otra cara del fútbol. Tampoco me sentía preparado para dar el paso de estar con Mancini.

Quería jugar hasta los 40 o 41 años como Maldini; la rodilla no me dejó”.

P. ¿Tuvo ofertas para jugar?
R Si hubiese podido jugar, habría seguido en el Barça. No era cuestión de ir a otra liga o a un equipo que no me exigiera como el Barça; la exigencia me la marco yo, y si no estoy al 100%, no juego.
P. ¿Y cómo tiene la rodilla?
R. Me siento mucho mejor. La transición ha sido muy difícil. No estar bien físicamente me impedía tener libertad y tranquilidad para pensar. Tuve que dejar el fútbol y después no podía hacer ni deporte porque la rodilla se me llenaba de líquido por el problema de los cartílagos. Es muy difícil dejar de jugar y todavía más no estar bien físicamente. Practicar deporte me hace sentir vivo y me da libertad para pensar. Ahora ya me puedo ejercitar cada día.
P. ¿Tuvo pánico?
R. Cuando jugaba, nunca tuve miedo, era muy positivo, pensaba que todo iba a salir bien. Quizá fue un error no dejar de entrenar ni un día, no parar, pero quería estar con el equipo, sin valorar las consecuencias. Pero, cuando dejé de jugar, sí que tuve dudas. Aunque me tranquilizaban los doctores, sufría más que disfrutaba.
P. ¿Tuvo un momento crítico?
R. Me asustaba cuando tenía que bajar unas escaleras. A veves me fallaba la rodilla. Cuando dejé de hacer deporte pasé de 100 a cero; necesitaba tiempo para analizar lo que quería hacer. Ya lo sé. Las cosas se hacen por ilusión y por pasión, como el fútbol.


viernes, 20 de noviembre de 2015

FERNANDO SAVATER. Escritor. Filósofo español.


“Reí a carcajadas con un libro entrevista del líder de Podemos”.

El filósofo español se presta con humor al carrusel de preguntas que le plantea este diario
LUIS PRADOS Madrid 

El filósofo, Fernando Savater, en Santander en agosto de 2011. / ALBERTO RUIZ


Fernando Savater (San Sebastián, 1947) tiene el insólito mérito de haber convertido un libro de ética en un bestseller: Ética para Amador (1991), un referente para más de una generación de españoles y latinoamericanos. Desde Nihilismo y acción y La infancia recuperada en los años setenta hasta ¡No te prives! Defensa de la ciudadanía (2014), Savater ha sido y es el filósofo de compañía de quienes detestan el fanatismo religioso, el nacionalismo o el populismo.

Pregunta. ¿Cuál es el último libro que le hizo reírse a carcajadas?
Respuesta. Un libro-entrevista con Pablo Iglesias, líder de Podemos. Un viaje en el tiempo, el mundo perdido, vuelven los felices sesenta.
P. ¿Quién es su lector perfecto?
R. Cualquiera que lo ignora todo sobre mí, pero se interesa por el tema sobre el que escribo.
P. ¿Qué libros están normalmente en su mesa de dormir?
R. Varían de una semana a otra, porque no suelen durarme más de cuatro días. Son por lo general novelas policíacas.
P. ¿Qué libro le cambió la vida?
R. Lo determinante en mi vida fue descubrir el placer adictivo e irrenunciable de leer, no tal o cual libro.
P. ¿Cuál es su rutina diaria para escribir?
R. Me pongo a ello sobre las siete y cuarto o siete y media de la tarde y escribo hasta las nueve. Entonces me voy a ver las noticias de la tele.
P. ¿Qué personaje literario se asemeja a usted?
R. No es de la literatura sino del cómic: Superratón.
P. ¿Cuáles son sus influencias literarias?
R. ¡Tantas! Borges, Cioran, Nietzsche, Spinoza, Julio Camba.
P. ¿Cuál libro le regalaría a un niño para introducirlo a la literatura?
R. Le regalaría unas madre como la mía, que le leyese cuentos en voz alta y luego le regalase obras de Chesterton y Salgari.
P. ¿Qué libro le hubiese gustado haber escrito?
R. Moby Dick. Pero no estoy seguro de no haberlo escrito.
P. Si pudiera adquirir cualquier pintura ¿cuál sería?
R. El golpe maestro del leñador mágico, de Richard Dadd.
P. ¿Cuál es el mejor consejo que le dieron sus padres?
R. No te quejes y no olvides que vives mejor que la mayoría.
P. ¿Qué lo deja sin dormir?
R. Desde luego, ningún asunto público. Por lo general duermo bien pero a veces me desvela la preocupación por los que amo (que son muy pocos).
P. ¿Qué fue lo último que compró y le encantó?
R. Yo sólo compro lo que necesito o creo necesitar. Lo que me encanta es lo que me regalan, sobre todo si me lo regala mi mujer.
P. ¿El mejor souvenir que ha llevado a casa?
R. Una foto con mi mujer en el cabo Finisterre.
P. ¿Cuál es su espacio favorito en casa?
R. El cuarto de baño, claro.
P. ¿Qué siempre hay en su nevera?
R. Whisky.
P. ¿Cuál es su página web favorita?
R. Racing Post, la página hípica británica.
P. ¿Qué es un buen fin de semana para usted?
R. Cualquier buen mitin de carreras de caballos, en Epsom o Longchamp.


ENTRENAMIENTO FUNCIONAL.


ENTRENAMIENTO FUNCIONAL EN FÚTBOL.

Aunque un poco antigua, la entrevista es cuanto menos interesante y recomendable de leer. Corta, pero con contenido, se desmitifican muchas leyendas urbanas de la preparación física en fútbol.
Seirulo, un genio que derriba todos los mitos sobre la preparación física. Excelente entrevista realizada en el 2007 por Ángel Cappa con el Lic. Francisco Seirul·lo Vargas, Preparador Físico del FC Barcelona desde 1994. Ambos"comparten una idea sobre la utilidad de la preparación física enfocada al fútbol. En esta charla se desmoronan varios mitos ya instalados por ejemplo, a las pretemporadas o al uso del gimnasio y las pesas para los jugadores de fútbol".

Cappa: No sé si coincidirás, pero para mí la preparación física como tal no existe. Existe la preparación de un futbolista, de un basketbolista, de un tenista, pero no en general.
Seirulo: Coincido. Antes, por error, se pensaba que primero había que fabricar un atleta y luego que jugase a lo que sea. Si se quería entrenar la resistencia, se entrenaba por igual en el monte, en el mar... donde fuese. Y luego adaptaban esa resistencia a su deporte. Y no es así. Así pierdes tiempo y energía, pues cada deporte requiere su tratamiento específico.

C: La velocidad, por ejemplo. En fútbol es diferente, tiene que ver con la precisión, con ver antes la jugada.
S: He entrenado en otros deportes y el fútbol es el que más prima las habilidades del jugador: su inteligencia, toma de decisiones, sensibilidad, comprensión del espacio y del tiempo... ¿Por qué? En fútbol, lo mismo que tú utilizas para movilizarte lo usas para jugar, y tienes que estar concentrado en ti mismo y en el equipo. Por eso, los talentos de este deporte son, personalmente, tipos muy especiales.

C: Eso me hace recordar una anécdota que viví con Maradona. Estábamos viendo un partido de basket de Michael Jordan y le dije: ‘Diego, qué gran jugador es, ¿verdad?’. Y me dijo; ‘Sí, es un grande, yo lo admiro, pero no te olvides de que juega con la mano, ¿eh?’.
S: Claro, ésa es la dificultad del fútbol: los pies, y eso acarrea muchas obligaciones motrices, que, a su vez, complican la percepción y las relaciones interpersonales del atleta. A mí los jugadores muchas veces me dicen: ‘Oye, Paco, ¿por qué no entrenamos la velocidad?’. Y les contesto que eso lo entrenamos todos los días, porque el fútbol es eso: velocidad, aceleración... no correr sin más, sino adaptarte a correr respecto al balón y al rival. Tocar el balón con la velocidad adecuada y hacia donde tú deseas.

C: La fuerza también es distinta. Para mí la fuerza en el fútbol es astucia.
S: Claro. Es aplicar tu energía en el momento oportuno. Si no, la fuerza no sirve para nada. Si eres muy fuerte y cada vez que chocas con uno te quitan el balón o haces falta, estás perdido.

C: Hay gente que piensa, por error, que los jugadores altos cabecean más y mejor. Y no es cierto. Hay que saber saltar y saber cabecear.
S: De hecho, los grandes cabeceadores de la historia nunca han sido muy altos. Han sido tipos medianos pero muy astutos, adivinando la trayectoria del oponente, del balón y la velocidad precisa.

C: Hay muchos mitos en la preparación física de nuestro deporte. Uno es el calentamiento; otro, la pretemporada; y el tercero, las pesas.
S: Son, para mí, tres temas claves. La pretemporada es el más grave. Yo creo que es imposible que, entrenando un mes, se llene, como se pretende, el tanque de un futbolista para toda la temporada. Imposible. Y los preparadores tenemos que flagelarnos en esto pues le hemos dado demasiada importancia a la pretemporada. Hacer entrenamientos dobles y triples durante dos semanas no es bueno para los jugadores. Sólo consigues fatigarlos y que lo estén pagando durante los cinco primeros partidos de Liga. Para mí lo correcto es prepararse para el primer partido sólo. Exclusivamente. Y luego para el segundo... y así. No se puede hacer una pretemporada entrenando dos semanas seguidas en tres turnos sin tocar el balón. Perjudica y no es útil.

C: Cuando entrené en Sudáfrica, los jugadores venían de hacer cuatro sesiones al día. Eso era una masacre. ¿Y del calentamiento, qué me dices? Hay una especie de obsesión de estar 25 minutos calentando. Yo vi cómo calentaba Cruyff en su día y sólo hacía pataditas con la pelota y alguna carrerita liviana. Maradona, igual. Es verdad que hay jugadores nerviosos que quizás sí necesiten correr más para quitarse esos nervios. Pero eso es todo.
S: He discutido mucho sobre esto y he probado mucho. Para nosotros el hecho de calentar es sólo un acto socioafectivo, esto es, sólo sirve para ponerte en contacto con tus compañeros y con el ambiente. Ése es el principal objetivo del calentamiento. Porque hay otro problema añadido. Los jugadores, si juegan a las diez de la noche, se levantan ya a las seis para merendar. Y cuando se levantan, como a todos, les duele algo. Por eso, se trata de moverse un poco, en general, y luego coges el balón, te lo pasas unas veces y ya está. He visto mil veces cómo un jugador sale a jugar sin calentar, por lesión de otro, y no le pasa nada. Juega sin problema alguno.

C: Eso pasa en el basket. Los jugadores salen de repente, sin calentar y no pasa nada.
S: O en el tenis. No he visto a tenistas dar vueltas a la pista antes de jugar. Salen, calientan dándole a la bola, un par de saques... y empieza el partido.

C: Otro mito, por desconocimiento, es pensar que si el jugador corre más va a jugar mejor al fútbol.
S: En nuestro deporte sólo con las tres carreras que haces tras el saque de centro y un par de movimientos... ya has calentado. Y a partir de ahí, ya puedes correr todo lo que quieras. No puedo decir que es una barbaridad calentar, pero no es necesario hacer esos calentamientos exagerados a los que el fútbol nos tiene acostumbrados. Otra cosa sería, por ejemplo, una carrera de 400 metros. Ahí sí, pues es un esfuerzo individual, específico y único en un tiempo corto. Pero en el fútbol, ¡para nada!

C: Decía el doctor Oliva que ‘sentirse cansado no es estar cansado’. El cansancio es, en parte, psicológico. Influye mucho el estado de ánimo. Nunca se ve un equipo que ganando 4-0 esté cansado.
S: Eso lo ves en atletismo. El que llega primero, que debería estar más cansado, se pasa luego el tiempo dando la vuelta a la pista, saludando... y los otros están en el suelo hechos polvo. Y es por el factor anímico. Son las endorfinas. Tu propio cuerpo genera autoestima. Por eso sólo un pequeño factor biológico justifica el calentamiento. Pero, insisto, nada más.

C: Lo curioso es que de preparación física no habla nadie, salvo cuando pierde el equipo. Ahí sí se justifica todo.
S: Sí, parece que de repente no corren. ¿Y por qué no corren? Pues quizás porque van perdiendo y no al revés. Cuando un jugador da dos pases malos, la solución no es correr, sino pararse para recuperarse.

C: Y la presión. La tensión permanente de ganar también influye mucho en lo físico.
S: Eso se nota, sobre todo, en la recuperación. El estrés genera más estrés. Los jugadores, en una dinámica negativa, no recuperan bien y por eso están cansados. En el Barça nuestros entrenamientos están basados en el cambio. Nunca hacemos dos entrenamientos iguales, que tengan la misma intensidad o el mismo objetivo. Al tercero igual, los jugadores pasan. No sirve de nada. Los hábitos generan estabilidad inicial pero acaban por destruir. Los jugadores, para adaptarse al nuevo entrenamiento, sacan la energía que tenían aparcada y el equipo se beneficia de eso.

C: Además, hay que entrenar con creatividad. No se debe prever todo, hablando desde el punto de vista futbolístico. Depende también del día, de lo que surja en ese instante. Muchas veces uno cambia lo que tenía previsto en la mañana.
S: Yo aplico unos parámetros mínimos, pero luego observo y si veo que a partir de unas series hechas, hacer más no sirve de nada, lo dejo. Los jugadores pierden interés si hay mucha repetición. De los entrenadores que he tenido en el Barça los que mejor han manejado este aspecto han sido los que mejor resultados han tenido.

C: Cuando yo hago ejercicios para los defensas, por ejemplo, no pienso en el tiempo que deben estar haciéndolos. Eso depende de muchos factores.
S: Muchos entrenadores se angustian con esto. Si a un ejercicio le faltan dos series, te lo recuerdan angustiados. ¡Y no pasa nada! Los jugadores, muchas veces, quieren saber exactamente lo que tienen que hacer para mentalizar a su cuerpo para ese esfuerzo. Por eso yo les intento mantener siempre alerta. No quiero que sean funcionarios del entrenamiento. Así se motivan, aunque, siendo sinceros, la motivación en el fútbol viene por el gol... y nada más.

C: ¿Hablamos de las pesas? Hay obsesión por ello. Muchos creen que si se está más musculado se juega mejor y se lesionan menos. Y no es así.
S: Hay un error: adjudicar siempre las lesiones a la preparación física. En el fútbol hay dos cosas: accidentes y lesiones. Los accidentes, que tenemos muchos, son inevitables y las lesiones, que tenemos menos, no. Utilizar las pesas de forma genérica, en movimientos y en cargas que son muy ajenas al fútbol, es un error. Las pesas preparan al músculo para otras actividades que no son las que va a utilizar el jugador en el césped. Y eso le provoca sobrecargas. La musculación hay que usarla para mejorar la fuerza enfocada al fútbol, no genéricamente. Otra cosa es que de 16 a 19 años el futbolista necesita una formación muscular para que deje de ser un ciudadano de la calle y se transforme en un deportista. Pero si puede ser con balón, mejor. ¿Por qué? Porque el balón añade el elemento coordinativo que luego utilizas en el campo. Si tú haces tres saltos de piernas, como ejercicio, pero sin balón, no tiene sentido. Dónde saltas, cómo apoyas... todo es diferente si metes un balón por medio. Por eso hay que hacerlo con balón. No es lo mismo saltar que saltar para tener que dirigir un pase. Por eso, la preparación física del fútbol hay que hacerla con balón siempre. El concepto está equivocado. La cuestión no es coger fuerza en las piernas, sino adaptar la musculación a lo que luego vas a hacer en el campo. Lo contrario genera lesiones, pues el músculo no está preparado.

C: A eso hay que añadirle que hoy en día los jugadores tienen demasiados partidos, demasiada tensión. Si estás en un grande, siempre existe la obligación de ganar.
S: Y además los jugadores van de la selección a los clubs y viceversa. Y nadie entrena igual. Los jugadores varían de un tipo de entrenamiento a otro y eso les afecta.

C: Yo, cuando llego a un equipo nuevo a mitad de temporada, siempre pregunto qué estaba haciendo el preparador físico anterior para no generar descompensación.
S: Muchas veces la culpa la tenemos nosotros, los preparadores físicos, porque para ser diferentes hemos inventado cosas que dañan a los jugadores.

C: Para resumir, yo creo que hay una preparación enfocada al músculo y otra, la correcta, enfocada al fútbol, al juego
Fuente./Conversaciones de Fútbol. Angel Cappa.


MARC SERRA entrenador fútbol Base en Barcelona España.


Marc Serra: "El buen momento de nuestro Fútbol 7 reafirma la apuesta futbolística"
FCBARCELONA.ES
 18/11/2015.

El entrenador del Alevín A y coordinador del Fútbol 7 azulgrana valora en esta entrevista el inicio de temporada en la que los cuatro equipos alevines del Barça ocupan en estos momentos la primera posición de sus respectivas ligas.

Marc Serra, técnico del Alevín A, durante un partido en la Ciudad Deportiva / VÍCTOR SALGADO - FCB
Marc Serra llegó al FC Barcelona en la temporada 2010/11 procedente delGimnàstic de Manresa para hacerse cargo del Benjamín A. Cinco añosdespués, este manresano de nacimiento es el entrenador del Alevín A y coordinador de un Fútbol 7 azulgrana que se encuentra en un excelente momento de salud pese a la sanción FIFA que no permite inscribir a losnuevos fichajes de esta temporada hasta el mes de enero. El buen juego de los equipos alevines y benjamines y los resultados alcanzados desde quecomenzó la temporada 2015/16 demuestran que la Masía está más fuerte que nunca. Los cuatro alevinesdel Barça lideran sus respectivas ligas a Preferente y Primera División, mientras que el Benjamín A tambiénva primero en la Preferente.


--Si hay esta semana un entrenador satisfecho en el fútbol base azulgrana, es usted. Los cuatro equiposalevines del Barça no sólo van líderes de sus respectivas categorías, en Preferente y Primera División,sino que lo hacen con un balance global de 29 victorias, dos empates y sólo una derrota y 223 golesmarcados por sólo 36 encajados . ¿Qué valoración hace de esta trayectoria?
Excelente. Ir líderes o no en nuestras respectivas ligas no importa, es lo de menos. Creo que este no debe ser nuestro objetivo, sino que debe ser la consecuencia de hacer las cosas bien hechas. Nosotros no cambiaremos ni nuestra metodología de trabajo ni nuestra filosofía de juego por el hecho de ir líderes o no.Nosotros trabajamos como creemos que se debe hacer, manteniéndonos fieles a nuestro estilo, en el ADN Barça, buscando siempre la mejora del jugador en cada entrenamiento e intentando inculcarles una idea de juego propia del Barça. Un estilo que les hará mejores jugadores. Si como consecuencia de hacer todo esto vamos líderes, pues perfecto. Genial. A todos nos gusta ser los primeros, a los niños, a los técnicos, a todos nos ayuda a poder decir que estamos haciendo el trabajo bien hecho y nos reafirma en nuestra apuesta futbolística en un momento en que se ha cuestionado injustamente a la Masía, ya que no sólo seguimos formando buenos jugadores, sino que seguimos formando personas con unos excelentes valores.

- ¿Cómo valora la temporada que está haciendo su equipo, el Alevín A, tras la victoria por 7-1 contra laDamm CF 'B' que los deja como líderes en solitario del Grupo 1 de la Preferente Alevín con nueve victorias,90 goles a favor y sólo cuatro encajados?
La valoración sólo puede ser muy positiva y reafirma lo que comentaba en la respuesta anterior. Los chicosestán haciendo muy buen trabajo, son una generación muy buena de jugadores donde la mayoría hace muchos años que están juntos en el Club. Hemos ganado los nueve partidos que hemos jugado hasta ahora, marcando 90 goles y sólo encajando cuatro; y todo con un equipo formado por 12 chicos de la casa,ya que tenemos dos jugadores fichados que no se pueden incorporar hasta enero. Esto te demuestra que los resultados llegan gracias al trabajo de los entrenadores que han tenido anteriormente, el esfuerzo de los chicos y un trabajo de captación bien hecho en benjamines y prebenjamines. Nosotros creemos que el trabajo realizado durante toda la etapa de Fútbol 7 debe dar sus frutos en el Alevín A y el Alevín B, que es el paso previo a su incorporación al fútbol 11, ya como infantiles.

- Además, el Alevín B consiguió este domingo una gran victoria contra el RCD Español 'A', por 2-1, en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, que usted mismo presenció en compañía de Aureli Altimira y Jordi Roura.
Sí. El Alevín B consiguió una trabajada y meritoria victoria contra el Espanyol. Al final, si uno analiza el AlevínA y el Alevín B verá que, por decirlo de alguna manera, trabajamos juntos. Somos dos equipos pero creemos que deben ser los dos mejores equipos en cuanto a talento de Catalunya y si trabajamos bien y conconstancia como se está haciendo en el fútbol formativo azulgrana desde hace muchos años, los frutossalen. Tiene mucho mérito que el Alevín B haya ganado esta semana a uno de los rivales más duros que tenemos aquí en Catalunya como es el Español 'A', y me alegro por ellos porque reafirma el trabajo queestán haciendo los jugadores y los técnicos Jordi Font y Josep Ramon Olivé en el banquillo.

Los números demuestran como el ADN Barça siempre está presente en nuestro estilo
- El hecho de que los cuatro equipos alevines lleven una media de 6,9 goles a favor por sólo 1,1 golesencajados es una clara radiografía que reafirma la filosofía Barça?
Sí, por supuesto. Son unos números que demuestran como el ADN Barça siempre está presente en nuestroestilo. El toque, el control, la posesión del balón, la presión adelantada para recuperar rápidamente la posesión... Este es nuestro estilo. El niño cuando sale al patio a la hora del recreo lo que quiere es la pelota,ya que es el mismo que los inculcamos nosotros. Cuando no la tenemos debemos luchar para recuperarlarápidamente, porque es lo que queremos y cuando la tenemos debemos intentar no perderla, porque lo quenos gusta es pasárnoslo bien con la pelota. Estos conceptos que de mayores les pedirán, ya los intentamosinculcar muy pequeños y a veces las cosas pueden salir mejor o peor, pero creemos firmemente en esta idea. Los chicos disfrutan jugando al fútbol, se lo pasan bien y es la clave para que el trabajo del día a díapueda salir adelante.

Los niños disfrutan jugando al fútbol, se lo pasan bien y esa es la clave
- El cambio de reglamentación que introdujo la Federación Catalana de Fútbol hace cinco años haciendo pasar el fútbol alevín de once a siete jugadores ha sido, por tanto, positivo?
Sí. Sin duda. Los chicos cuando jugaban a Fútbol 11 intervenían muy poco y se les hacía el campo muy largo. Ha sido un cambio muy positivo, sobre todo para nosotros, el Barça, ya que lo que queremos es que nuestros prebenjamines, benjamines y alevines estén muy en contacto con la pelota, que mejoren los fundamentos individuales y las acciones técnicas. El paso al Fútbol 7 es beneficioso para los chicos, no sólo porque adapta las dimensiones del campo y de las porterías a su físico, sino porque permite que jueguen más minutos y entren más en contacto con la pelota. Un hecho que es beneficioso para su formación. Para nosotros, como club, es mucho mejor tener cuatro equipos alevines con unas plantillas más cortas, ya que los jugadores se conjuntan y se cohesionan mucho más como grupo y esto nos permite dar un salto de calidad en la categoría Infantil cuando todos ellos pasan al Fútbol 11. Un hecho que se demuestra, por ejemplo, esta temporada, en la que el Infantil A y el Infantil B también son los primeros clasificados en sus respectivas categorías. Si la elección de jugadores es buena en las categorías prebenjamín y benjamín, permite una cohesión como grupo que les hará conjuntar y ser mucho mejor bloque cuando lleguen a las categorías infantil y cadetes. Y eso creo que lo estamos haciendo muy bien en el FC Barcelona en los últimos años.

-Y todos estos buenos resultados en el fútbol base llegan en una temporada marcada por la sanción FIFA yla imposibilidad de incorporar a los nuevos fichajes hasta enero.
Sí. Al final un año sin poder incorporar jugadoras en el fútbol base, sobre todo en una edad como la alevín, en el que los chicos hacen muchos cambios, es un condicionante importante, pero esto también tiene su partepositiva y ésta no es otra que el hecho de ver como todos los niños de la casa han dado un paso adelante, un salto de calidad que nos ha permitido hoy poder afirmar que los dos Cadetes, los dos infantiles, los cuatroAlevines y el Benjamín A son líderes en sus respectivas categorías, y que los más pequeños estánrealizando una gran tarea.