miércoles, 18 de julio de 2018



julio 18 2018.
"El valor de lo invisible".

En la actualidad el fútbol vive inmerso en algunos de sus sectores en una profunda pobreza cognitiva total. Su fundamentación se basa en aspectos condicionales fundamentalmente.

Adaptación y síntesis de "El valor de lo invisible. Fundamentación y propuesta de organización y entrenamiento específico del fútbol" (José Alfonso Morcillo Losa. Oscar P. Cano Moreno. Diego Martínez Penas). 
En la actualidad el fútbol vive inmerso en algunos de sus sectores en una profunda pobreza cognitiva total. Su fundamentación se basa en aspectos condicionales fundamentalmente.
Partiendo de aquí los autores nos proponen una serie de pasos para planificar, diseñar y ejecutar su entrenamiento:
1. Análisis de tarea a entrenar (lógica interna).
2. Identificación de la teoría de aprendizaje que más se adapta a la tarea.
3. Elección del estilo de toma de decisiones.
Con esto puede aparecer de forma equivocada el entrenamiento integrado, teniendo en cuenta la condición física como objetivo primordial de una tarea. Los autores aquí muestran como ellos pretenden “unir piezas que no están separadas, que nunca se separaron y que no se pueden separar”. Se ha pasado por tanto de integrar aspectos, a llevarlos a cabo con determinados valores centrados en la atención selectiva. Por tanto todo lo antes integrado realmente es inseparable, y su nexo de unión es el compromiso con el pensamiento colectivo.

Fútbol y estilo de toma de decisiones.
En relación al estilo de toma de decisiones, el entrenador debe progresar ofreciendo a sus jugadores la idea de pensar, de reflexionar, de desarrollar aspectos cognitivos que propongan un “crecimiento entre opciones y nunca entre obligaciones”.
Así podemos dar con características bien diferenciadas entre dos formas básicas de dirección de grupo enfocado hacia la dirección dónde el líder actúa como protagonista exclusivo o como coordinador de voluntades.
Los entrenadores debemos ser los acomodadores del estilo de toma de decisiones a la conducta de los jugadores. Se deben establecer estructuras mentales en función de las estructuras tácticas y teniendo en cuenta las experiencias competitivas, creando nuevas estructuras mentales.

La paradoja del término entrenamiento integrado.
¿Cuándo se habla de entrenamiento integrado, se están refiriendo a integrar o a no desintegrar contenidos o partes de un todo desintegrable?
El futbolista tiende a funcionar como un sistema homogéneo formado por subsistemas independientes que se interrelacionan con un mismo fin. Si trabajamos con la metodología integrada no aprenderemos a jugar al fútbol, sino aprenderemos partes aisladas de éste. Apostar por tanto por teorías constructivas y no asociacionistas.

El todo y las partes.
Las diferentes estructuras o subsistemas de que se compone el deportista son igualmente necesarias para alcanzar el rendimiento. Con el fraccionamiento de las tareas existe poca transferencia al juego real.
Se diferencia entre planteamientos conductistas y cognitivistas, decantándose por el segundo. Éste exige el desarrollo inteligente de elaboración personal que va de la percepción a la conceptualización. Desde ésta perspectiva “el todo es más que la suma de las partes”.
Atendiendo a Seirul-lo (1994) podemos resumir las características del modelo cognitivo en las siguientes: 

- Qué sucede en el interior del deportista. Análisis previo de las condiciones del entorno.
- Modificando la organización de los acontecimientos y situaciones del entorno, se estimula al deportista a elaborar nuevos comportamientos producto de la interpretación personal.
- Mejora de la interpretación del sujeto.
- Actitudes motrices aplicadas a situaciones variables.
- Evolución del aprendizaje centrada en la capacidad del deportista para analizar y saber interpretar señales y tomar decisiones.
- Primero deben estar las necesidades del futbolista y la persona.

Se puede hablar de una multiestructura del rendimiento como resultado de la capacidad del rendimiento físico y psíquico de cada uno de los jugadores en la acción conjunta integrada de todo el equipo, y de su capacidad de rendimiento de cooperación, no entendiéndose como una suma sino como una potenciación de los rendimientos individuales.

La preferencia por valernos de modelos de enseñanza cognitivos, nace de análisis de las conductas del jugador en el juego. Más que introducir el balón, hay que evolucionar en el conocimiento del juego, desarrollando las estructuras mentales del jugador, llevándonos esto a un óptimo rendimiento.

Marco Tamarit 
Publicado por Marco Tamarit 


JORGE VALDANO Y EL PODER DEL TALENTO




Jorge Valdano y el poder del talento
Foto: Reuters.

Por Jorge Valdano
 Todos tenemos defectos, pero es una mala idea empezar el análisis del talento por aquello que le falta. Al revés, en todo líder debe haber un pedagogo capaz de lograr que su discípulo se sienta único y, para eso, es necesario enamorarse de una virtud. La regla sirve también para la educación de nuestros hijos. Todos nacemos con cierta predisposición para una actividad y, cuanto antes la descubramos, encontraremos nuestra voca­ción y los estímulos eficaces para desarrollarla.

 Espontáneos y forzados
Pero me gustaría aclarar que no todo depende de la naturaleza. Claro que hay talentos espontáneos que resuelven los problemas con total naturalidad. Pero si esta regla fuera la única relevante, sólo habrían jugado al fútbol Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona, Zidane, los Ronaldos (el gordo y el flaco), Messi y fenómenos de esa categoría, a los que la madre naturaleza dotó de una gran ventaja inicial.
Sin embargo, existe también un talento forzado por la sencilla razón de que la necesidad hace a la virtud. Eso lo entendí hace mucho tiempo leyendo unas decla­raciones de Elías Figueroa, un inolvidable defensor chileno que jugó a caballo entre las décadas de 1960 y 1970, de una gran ele­gancia y riqueza técnica.

Cuando fue traspasado al fútbol uru­guayo, se vio obligado a cambiar algunos hábitos. La ecuación es tan simple como la relataba el propio Figueroa: “En Uru­guay se tiran muchos más centros que en Chile. Era una cuestión de supervivencia. O aprendía a cabecear o me quedaba en el camino”.
Para muchos, Figueroa es el mejor jugador de la historia de Chile; pero segu­ramente no habría alcanzado ese honor si no hubiera tenido que adaptarse a nuevos desafíos que le permitieron enriquecer su patrón de juego.

De modo que hay salvación para aque­llos con los que la cuna no fue tan gene­rosa. En esos casos, las carencias hay que convertirlas en un desafío para la voluntad. Porque lo cierto es que tengo una mala noticia, incluso para quienes nacieron con una gran ventaja inicial: no se inventó nada que sustituya al esfuerzo en los procesos de aprendizaje y mejora continua del talento. Vale para el fútbol. Vale para todo. Creer en el talento significa saber apreciar lo diferente.
Si se parte del respeto al talento, no habrá buenos y malos, sino gente que sirva para hacer bien una cosa y gente que sirva para hacer bien otra cosa. Sobre la valoración que hace el mercado de los distintos tipos de talentos hay poco que decir, porque esta reflexión solo aspira a salvar la diferencia.
El desprecio hacia el talento es fácil de verificar. A los que se distinguen se los sue­le despreciar como si ser distinto fuera un valor subversivo. Una pena, porque aspirar a equipos clónicos es un error definitivo. Tom Peters exagera cuando dice que “en todo departamento de contabilidad hace falta un músico”, pero es preferible pasarse que quedarse corto cuando se trata de escapar de la mediocridad.

Muchas empresas de estos días llevan un camino parecido. Cada vez son más frecuentes los casos de genios tecnológi­cos, por ejemplo, con serias dificultades de integración. En ocasiones son auténticos inadaptados sociales. Y las empresas, en lugar de poner las condiciones para que las dotes singulares del genio se sientan cómodas, los terminan discriminando por su incapacidad para tomar un café con sus compañeros. A nadie, en su sano juicio, se le ocurriría expulsar de un equipo a Mara­dona porque, entre partido y partido, tiene problemas de convivencia.

De ser así, los inadaptados serían los demás integrantes del equipo. En el mundo del fútbol, un atropello de ese tipo no lo permitirían los aficionados, pero en las empresas convencionales, el “distinto” se juega muy frecuentemente su trabajo por cuestiones que son más sociales que profesionales.
Decía Francisco Umbral que “el talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia”, y no hay manera de desmen­tirlo. Pero existen las excepciones: a los jugadores de buen pie y mucha fantasía, como a los empleados creativos, como a los poetas, no les podemos exigir que sean su­blimes siempre. Tampoco que su conducta resulte previsible, porque el genio suele ser un cuerpo extraño para lo bueno y para lo malo. En tal caso, la solución no pasa por extirparlos del equipo como si se tratara de un tumor. Bastará con hacerle comprender, al genio, cuál es el papel que lo convierte en esencial; y al equipo, de qué manera nos podemos adaptar a sus excentricidades.

El tamaño no importa.
También en este punto el fútbol ejempli­fica lo que ocurre en otras actividades. Aquellos que son responsables de los procesos de captación de talento suelen cometer el error de seleccionar en función de lo medible: la talla. Un jugador grande antes que un jugador bueno.
Menos mal que hay mentes precla­ras que no siguieron semejante consejo porque, de lo contrario, nos hubiéramos privado de Xavi, Iniesta, Silva y otros “divinos enanos” que en la Selección Española llevan más de cuatro años bailando a equipos con un aspecto atlético muy aparente. Ellos nos demostraron, sin ningún género de dudas, que el talento no se mide con una cinta métrica.

 La prueba del error sistemático
Los equipos alevines, infantiles, cadetes o juveniles se forman por años naturales: los nacidos entre enero y diciembre de un mismo año. Si usted se toma el trabajo de analizar la formación de estas plantillas en cualquier club profesional, descubrirá que la cantidad de niños que nacieron en enero es notablemente superior a la cantidad de niños nacidos en diciembre. ¿Porque son mejores? No. Porque los de enero han crecido más y, por tanto, son más grandes que los de diciembre.

Cuando estos niños llegan a adultos, equilibran la diferencia física y, desde ese momento, entran en juego aspectos que no son medibles. Pero ya es tarde. Porque durante varios años los grandes ocuparon el lugar de los buenos y en el fútbol, como en tantas cosas, se evolucio­na compitiendo.
Así que ya saben, si ustedes tienen como proyecto hacer un hijo futbolista, empiecen por poner todas las condiciones para que nazca en el primer trimestre del año. De lo contrario, el pobre tendrá mu­chas menos posibilidades de alcanzar sus sueños. Me refiero, por supuesto, al sueño de sus padres. Esa injusticia inicial en los procesos de selección tiene el enorme defecto de atentar contra el único imperio que debiera contar: el del mérito. Si por algo admiro La Masia (la escuela de fútbol del Barça), es porque aquí sólo miden a los jugadores por el tamaño de su talento.

Malcolm Gladwell, en su libro Fueras de serie (Outliers) (Punto de lectura, 2011), explica la razón por la cual unas personas tienen éxito y otras no. Después de compro­bar que, en Canadá, en el hockey sobre hielo existe la misma aberración que en Europa con el fútbol, lleva la importancia de la pri­mera oportunidad mucho más allá. El éxito resulta de lo que a los sociólogos les gusta llamar “ventaja acumulativa”. El jugador de hockey profesional comienza un po­quito mejor que sus pares. Y esa poquita diferencia le conduce a una oportunidad que de verdad marca la diferencia; y, a su vez, ello conduce a otra oportunidad, que agranda más aún la que al principio era una diferencia tan pequeña, y así hasta que nuestro jugador de hockey se convierte en un fuera de serie. Pero él no empezó como fuera de serie. Simplemen­te empezó un “poquito mejor”.

El medio adecuado
El talento individual, con independencia del nivel de la empresa del que hablemos, es siempre un asunto relevante. Pero para transformarse en una fuerza positiva, requiere un adecuado marco institucional.
Un equipo es mucho más que el lugar de exhibición de un gran talento. Pero conviene poner las condiciones para que aquellos que son diferentes también sean eficaces. Hay empresas con entornos muy densos que lo impiden y otras con medios más fluidos que lo facilitan.
En el primer caso, el talento se de­bilita por el efecto nocivo de ambientes  burocráticos, rutinarios e inoperantes que generan desconfianza hacia cualquier tipo de iniciativa. En los ambientes fluidos, el talento puede expresar todo su potencial porque es la organización la que pone las condiciones para que no se pierda energía en lo secundario, en perjuicio de lo funda­mental. Sin esa conexión con el medio no hay talento que sobreviva.

Condiciones para sobrevivir
El talento necesita de algunas condi­ciones para expresarse del mejor modo. Se ha repetido hasta la saciedad que las personas son el gran capital de cualquier empresa. Todos los líderes lo dicen. Pero fue Jim Collins quien nos enseñó a preci­sar esta idea, al decir que “las personas no son el activo más importante de una orga­nización; las personas adecuadas (con los valores, actitudes, culturas y habilidades adecuadas) son el activo más importante de una organización”.
Pero sigue siendo conveniente que encuentren las condiciones para que su talento exprese todo su potencial
.
 Ideas clave
El talento que nos distingue es el único capaz de encontrar eso que llamamos vocación. Y es vital. ¿Cuánta gente conocemos que es infeliz laboralmente porque hace aquello que no le gusta, que no siente, para lo que no nació? Encontrar la tarea que mejor se adapte a nuestra naturaleza debiera ser el primer desafío de una buena educación.
Un equipo competitivo no es un reba­ño. Todo lo contrario, cuanto más diferen­tes sean sus miembros, más rica será la suma de conocimiento y de sensibilidades que nos lleven al éxito. Por eso siempre recomiendo que se busque gente con una virtud sobresaliente, antes que gente sin defectos cuando pretendemos iniciar un proyecto empresarial.

Para que lo diferente se sienta cómodo, es necesario que disfrute de un ambiente fluido en el que la singularidad se consi­dere un mérito y no una molestia.
El talento necesita condiciones: de un lugar, de exigencia, del grado justo de libertad, de motivaciones…
Pero ninguna condición es tan impor­tante como la confianza. Sólo quien dis­fruta de confianza puede llevar su talento hasta el límite de sus posibilidades. Y a veces un poco más allá.

Redacción online de la edición mexicana de Forbes, la revista de negocios más influyente del mundo. Un equipo de periodistas que buscan historias en el mundo empresarial.
Jorge Valdano y el poder del talento.

POSICIONAMIENTO VS CONOCIMIENTO. Alex Couto Lago



Posicionamiento vs Conocimiento
por ALEX COUTO LAGO el 12 junio, 2016 •

Dicen que el fútbol de hoy es una imagen de la sociedad en la que vivimos, que existe una brecha cada vez más grande entre ricos y pobres, que los valores solo salen a relucir cuando ganas y que perder es un estigma que se llevará cosido en el alma para siempre. Se dicen muchas cosas y todas son respetables, pero lo problemático de esta sociedad no es lo que se dice, sino lo que no se dice
.
Vivimos en un mundo donde salir a la luz en determinadas profesiones, poco o nada tiene que ver con el saber hacer y mucho con el saber estar. Si analizamos en España el ámbito de la investigación científica, el arte y la interpretación, la dirección de grupos multidisciplinares o la literatura, nos encontraremos con foros muy similares al fútbol y otros deportes de masas en los que la apariencia va de la mano del éxito.

Hablamos mucho del porqué de las cosas, de que esto y aquello no evoluciona, se estanca, apelamos a la suerte, a lo aleatorio, a la justicia o injusticia de las cosas, pero pocas veces analizamos los inicios y las situaciones de partida. Cómo es posible que los mejores investigadores de este país se marchen al extranjero y no vuelvan. Cómo se puede explicar que los libros más leídos no sean de escritores sino de personajes de la farándula. Cómo son los cásting en este país para encontrar a la persona idónea para el puesto adecuado, sea en el arte, en la interpretación, en el trabajo en equipo o en cualquier otro campo de actividad.

Vivimos en un entorno en el que todo parte del modelo de contratación para acceder al trabajo. Existen dos modelos muy definidos: aquel que se caracteriza por elegir al profesional mejor posicionado en contraste con aquel otro que se caracteriza por elegir al profesional mejor formado para el puesto. Hablamos de oportunidad u oportunismo versus idoneidad por dominio y maestría.

CONTRATACIÓN POR POSICIONAMIENTO
Decía Arrigo Sacchi que para ser jinete no era necesario haber sido caballo. Hoy día su frase no deja de ser un ejemplo de cómo eran las cosas en otros tiempos, pioneros que abrían camino y tenían una argumentación sólida. Hoy día en fútbol, y en concreto en España, al igual que en todo el marco del fútbol latinoamericano, salvo raras excepciones, la manera tradicional de contratación es por posicionamiento. Aquellos que están bien posicionados en el entorno en donde se produce el proceso de contratación gozan de mayores ventajas que aquellos que por conocimiento y dominio establecen su estrategia apartados de los focos y centrados en sus argumentos.

La contratación por posicionamiento tiene muchas ventajas para el contratante y desde luego para el contratado. Primero, el contratante no tiene por qué exponer su conocimiento al desarrollar la labor de contratar. Elige al que entiende que mejor va a desarrollar su tarea en función de quién ha sido y lo que ha representado el elegido. Muchos se preguntan ¿por qué se fichan exfutbolistas para entrenar a equipos de élite, sin que tengan una trayectoria o un dominio de su profesión demostrable? Básicamente porque están bien posicionados en el mercado, principalmente por su trayectoria anterior en otra profesión, la de jugador. Además goza de un foco particular que lo ilumina dentro de la masa social que sostiene desde la base este deporte, pero sobre todo representa un escudo perfecto para atemperar los impactos futuros de quienes tienen y pueden libremente comercializar su opinión en los medios más influyentes. 

Este tipo de contratación supone incorporar a una cabeza visible y ya ella se preocupará de dotarse de conocimiento, bien haciendo un ejercicio de honestidad y aplicándose en la investigación y estudio de su profesión, bien ejerciendo una de las más valoradas virtudes del líder, delegar en quien sabe. Esto hace bueno el dicho popular: “No hay que saber, sino tener el teléfono de quien sabe”. Dentro de este patrón de comportamiento, importa el resultado, no la forma de conseguirlo; importa lo inmediato, no el legado dejado en la institución en forma de saber hacer (know how), aspecto fundamental en muchos sectores de actividad en donde el sentido de maximización de beneficio va acompañado de un criterio de supervivencia: mantener los factores por los cuales ese beneficio se produce.

Quien está bien posicionado genera una costumbre en el sector. Si tu rival lo hace y le va bien, tú también y esa costumbre se convierte en norma y se entra en un bucle endogámico en el que la evolución tiende a cero cuando todos hacen lo mismo; la formación no es más que una manera de hacer negocio con la ilusión previamente fomentada a través de un proceso de comunicación y marketing adecuado. Se paga la campaña y se iguala socialmente a todos, pero al final solo se elige a quienes socialmente han desarrollado una posición en la élite, generalmente por lo que han hecho, no por lo que son capaces de hacer en el futuro.

CONTRATACIÓN POR CONOCIMIENTO
Contratar teniendo como referencia el conocimiento implica una vinculación al proceso de contratación mucho más profunda, más comprometida. El contratante que contrata desde el conocimiento está obligado, como mínimo, a tener nociones suficientes para distinguir e identificar a quien sabe y posteriormente sostener una interacción lo suficientemente creíble para elegir a la persona adecuada. El contratante está obligado a saber para poder decidir. Desde esta perspectiva, el contratante se expone a la crítica dado que está implicado en el proceso de contratación por dominar los criterios y además los conceptos sobre el campo que contrata, por lo que el contratado se incorporará para ejercer desde el dominio argumental.

 El contratado no será un escudo protector para el contratante, será un elemento más del proceso de producción en el que el conocimiento será la base sobre la que se asentarán todas las inteligencias que se invertirán en dicho proceso. El contratado, dominador de su campo, podrá gestionar su equipo de trabajo desde la argumentación de quien puede sostener una opinión, delegando o no en aquellos profesionales que él considere adecuados, dotando al servicio ofrecido de un valor añadido, que no tiene por qué verse directamente en el producto final de inmediato, pero que se verá a lo largo del tiempo.

El contratado por conocimiento accede al puesto de trabajo no por lo que ha sido o ha hecho sino por lo que hace y, sobre todo, por lo que será capaz de hacer. El equipo que contrata desde esta perspectiva incrementa la probabilidad de mantener en el tiempo un saber hacer que dotará a la entidad de valor de uso, sin necesidad de estar tan pendiente del valor de cambio.

La posición, política, deportiva, social, oportuna, ganada por afinidades diversas garantiza el acceso inmediato y colapsa la entrada a todos aquellos que quieran acceder desde otros puntos de partida.
El conocimiento, específico o genérico, no presenta barreras competitivas de entrada en el mercado porque de partida obliga al contratado a demostrar en el corto plazo la valía de su conocimiento y al contratador lo oportuno de su decisión. La competencia además está desequilibrada dado que pocos contratados desde el conocimiento necesitan del eco externo,  mientras que muchos contratados desde la posición se ven obligados a fomentarlo desde todos los foros a los que pueden acceder.

MERITOCRACIA U OPORTUNISMO ESTRATÉGICO
Como vemos, estamos ante una tesitura compleja. ¿Meritocracia u oportunismo estratégico? Para estar bien posicionado se necesitan inteligencias específicas que no vamos a desmerecer. Se necesita un don de gentes y una capacidad adaptativa importante, además de ser capaz de asumir ciertas condiciones que no todos tienen dentro de la ética y los valores personales. Asumir eso desde un punto de partida privilegiado por la posición alcanzada en otra actividad cercana al campo del que estamos hablando es una virtud en sí misma.
El conocimiento muchas veces carece de la capacidad socializadora para integrar a todos los que no tienen por qué saber y tienen la posibilidad y la potestad de contratar. El problema es que poder transmitir seguridad en lo que se sabe es una cosa y lograr transmitir confianza en la persona que te contrata, sabedores de que en un principio serán ellos quienes sostengan tu posición desde su autoridad, es otra. Se necesita mucha personalidad para lo primero y también para lo segundo.

Por lo tanto, como vemos, contratar desde la postura del conocimiento obliga a elevar el rango de los principios fundamentales de la contratación a niveles de máxima exigencia o de exigencia elevada. Mientras que contratar desde la posición supone asumir el riesgo a fallar, que en fútbol es consustancial a un despido y a la contratación de otro que ocupe su puesto, sin más historias. El largo plazo obligado para constatar una posición desde el saber, frente el corto plazo para sostener una posición sustentada por la imagen y la credibilidad aparente.

Pero como en todo, en ambas posturas existen salvedades y excepciones. Hay que reconocer que muchos contratados desde su posición de privilegio tienen capacidades de liderazgo suficientemente sólidas para sacar el máximo partido a su equipo de trabajo y dejan hacer desde la inteligencia de quien no necesita demostrar nada. Ocurre lo mismo con quienes son contratados desde el conocimiento, podemos encontrarnos con profesionales con enormes capacidades para interpretar y transmitir y nulas capacidades para delegar o dirigir. De todo hay en la viña del señor, pero este no es el problema a tratar. Aquí hablamos de los puntos de partida, de cómo se elige y, sobre todo, de quiénes eligen desde una postura acostumbrada a no verse sometidos al escrutinio y a la censura de los opinadores. Jugamos a un juego de exposición, pero no queremos exponernos: esta es una dicotomía curiosa…

Lo cierto es que un mercado saturado de seres bien posicionados no evoluciona, un mercado saturado de seres con dominio de su cometido puede colapsar por excluyente. Pero un mercado que no valora el conocimiento se muere por decadente.

Cambiemos fútbol por ciencia, arte o literatura y veremos en qué clase de sociedad estamos viviendo.
Me decía un amigo que en Alemania estaban saliendo muchos entrenadores jóvenes sin pasado como futbolista profesional. Le invité a que averiguara cómo estaban contratando, desde qué punto de partida.
El talento no se produce en masa, los altos directivos tampoco. Se hace necesario, y en muchos sectores perentorio, asumir cierto grado de responsabilidad en la contratación y cierto grado de rigor en la selección de personal. Los famosos cásting en fútbol son un indicio de que no se sabe lo que se busca, por lo que no se sabe lo que se quiere. Aplica para tu equipo lo mismo que aplicarías para tu empresa. Ofrece a tus contratados lo mismo que te gustaría que les ofreciesen a tus hijos. No quieras para tu equipo lo que no quieras para tu empresa. Exige a tus empleados que se formen lo mismo que exiges a tus hijos que se formen. ¡Seamos honestos!
* Álex Couto Lago es entrenador nacional de fútbol y Máster Profesional en Fútbol. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago de Compostela. Autor del libro “Las grandes escuelas de fútbol moderno” (Ed. Fútbol del Libro).


martes, 17 de julio de 2018




martes, 25 de julio de 2017


 “Me parece que el juego de posición no deja de ser el juego llevado a la creación, identificación y aprovechamiento de ventajas” (Enric Soriano)
Desde el blog queremos dar las gracias a Enric por su cercanía y por compartir tantos conocimientos. Es fundamental encontrarse personas con las que compartir inquietudes, y este no es diferente caso.
Todos aprendemos de Enric y os aconsejo leer con detenimiento la entrevista para sacar buenos aprendizajes. En sus respuestas, el conocimiento del juego me parece espectacular. ¡¡Gracias por todo Enric!!
1.¿Cómo entiende Enric Soriano el fútbol actual?
Estamos viendo que a partir del FCB de Guardiola la tendencia es a tratar de sacar el balón jugado desde atrás, lo que provoca que muchos equipos aprieten esa salida de balón y a partir de esta situación de salida de balón vs presión alta, lo que se genera son muchas situaciones de JUGAR A LLEGAR, En el sentido de que si la primera línea es superada, los equipos se ven obligados a jugar con los espacios que deja el equipo que realiza la presión alta. Por tanto, lo que parecía una tendencia a un fútbol más posicional, se está convirtiendo en una tendencia a jugar mucho más a LLEGAR. Lo comentaba Adrián Cervera en un congreso hace poco y es un comentario muy acertado.
  1. .¿Existen modelos de juego o multitud de comportamientos que llenan los folios de esos modelos? ¿Modelo de juego o el juego como modelo?
A mí me resulta imposible definir todo lo que quiero que haga mi equipo en un ptt o una página de Word, me parece imposible. Todo lo que sea limitar el juego a la palabra o al escrito… es REDUCIRLO. Yo creo que es imposible definir un modelo de juego como tal. Lo que si podemos hacer es tener una idea en nuestra cabeza como entrenadores, una idea que se construye día a día, que se modela en el entrenamiento y la competición y a partir de lo que nosotros percibimos como necesidad, plantear diferentes contenidos de entrenamiento, teniendo en cuenta también como queremos que nuestro equipo JUEGUE, sabiendo que la competición nos puede demandar unas cosas más que otras.
Por ejemplo, si en una competición la mayoría de los equipos intentan sacar el balón jugado, nosotros tenemos que saber que hacer contra esa salida de balón. Evidentemente, el juego también me va a exigir defender juego directo o saber defender en situaciones llegadas en situaciones de jugar a llegar. Sin embargo, a la hora de priorizar igual el contexto que más importante va a resultar dentro de la competición, es el de apretar esa salida de balón. Por tanto, tendríamos que orientar preferentemente nuestra idea de juego a dominar eso. En función del día a día iremos percibiendo nuevas necesidades.
Ser entrenador, más que estar asociado a diseñar tareas que tengan que ver con conductas o comportamientos, tiene que ver con seleccionar contenidos. Esta selección depende directamente de lo capaces que seamos los entrenadores de ver que necesita nuestro equipo y nuestros jugadores.
  1. Hablando del juego de posición, ¿Cómo entiendes tu esta “manera” de ver el fútbol?
Me parece que el juego de posición no deja de ser el juego llevado a la creación, identificación y aprovechamiento de ventajas. Podemos hacerlo tanto con balón como sin balón. No podemos asociar el juego de posición únicamente al momento con balón. Sin embargo, también lo podemos obtener una vez tenemos el balón, asociándonos con las ventajas, jugando más en corto o en largo, jugando por dentro o por fuera, buscando asociaciones en intermedias o espaldas, buscando disputas… Cada equipo, en función del rival y de sí mismo, seguirán contextualizando la forma de obtener las ventajas.
No podemos hablar simplemente de juego de posición, si no que al final se trata de hablar del juego en sí. Me parece importante hacer la distinción porque establecer unos límites sobre lo que es el juego de posición o lo que no lo es, no me parece adecuado. Últimamente el término se asocia más a juego de UBICACIÓN, porque el término de ubicación integra y relaciona la posición y la situación. Esta última tiene que ver con el espacio que ocupo yo en el campo y la posición es la forma que tengo yo de colocarme en ese espacio.
Como dice Juanma Lillo, puedo estar bien situado y mal posicionado o mal situado y bien posicionado. Entonces, como entrenadores, tenemos que intentar conseguir situaciones constantemente de estar bien situados y bien posicionados para ser útiles a nuestro equipo.
En este aspecto resulta fundamental hablar de espacios de fase. Empezó a hablar de ello Mikel Etxarri, no como espacios de fase pero si como intervenciones al corto, medio y largo plazo. Posteriormente Seirul-lo lo fue modificando hablando de ese espacio de intervención donde estaría el poseedor, el defensor del poseedor y algún próximo que viene a tirar una pared o bloquear. A su vez tenemos que hablar de espacio de ayuda mutua, donde encontramos receptores cercanos, algún fijador y esos defensores también de los cercanos. Por último, un espacio de cooperación, en el que se encuentran intermedios y alejados, tanto con balón como sin él.
Dani Fernández lo explica muy bien diciendo que en el espacio de intervención, se interviene, en el espacio de ayuda mutua, se participa y en el espacio de cooperación, se permite que la estructura sea una determinada facilitando la participación de los cercanos y la intervención de poseedor y próximos. A partir del término de ubicación y de los espacios de fase, podemos entender que siempre, independientemente de donde esté el balón, de si somos próximos, cercanos, intermedios, alejados o el propio poseedor, siempre tenemos que estar en un espacio concreto, posicionados, orientados, perfilados de forma que podamos ser útiles al equipo. El ser útil a veces está asociado con intentar recibir, otras veces lo estará con fijar rivales, otras con compensar… al final esos roles de cercano, intermedio, alejado o poseedor, vamos a tener que ir contextualizándolo en función de nuestras posibilidades de intervención.
Lo que sí es innegable, es que vamos a estar JUGANDO todo el rato y estar jugando de manera permanente tiene que estar relacionado con ayudar al equipo a esa construcción, identificación y aprovechamiento de ventajas. Si somos capaces de colectivamente conseguir esto, podríamos hablar más que de desarrollar un juego de ubicación, lo que hacemos es JUGAR BIEN.
  1. En la actualidad ¿Qué conjuntos crees que practican el juego de posición?
En referencia a lo expuesto anteriormente, relacionando el término de juego de posición, llevándolo a juego de ubicación y entendiéndolo como esa construcción, identificación y aprovechamiento de ventajas, podemos hablar de equipos que lo consiguen de maneras diferentes. Actualmente, podríamos hablar de la Cultura y Deportiva Leonesa, de Rubén de la Barrera, consiguiéndolo por lo que he podido ver, de manera sublime. En segunda división “b” conseguía lo que hemos venido comentando.
Podríamos seguir con el Atalanta, que este año podría haber propuesto ese juego de ubicación.
Hemos visto como el Fútbol Club Barcelona se ha ido alejando de ese juego de posición (entendido como el que prioriza un ataque más posicional en vez de jugar a llegar), pero sin dejar de lado la construcción, identificación y aprovechamiento de ventajas. Lo hacen aprovechando el espacio, con Messi, Neymar y Suarez, ya que estos jugadores exigen modificar esos procesos de construcción de juego ofensivo para la forma que tienen ellos de relacionarse con las ventajas, teniendo que ver con situaciones llegadas, con disponer de espacio en situaciones de igualdad numérica que ellos convierten en superioridad a veces posicional, a veces cualitativa.
Podríamos hablar de muchas maneras de practicar ese juego de ubicación. El Borussia de Tomas Tuchel, hace dos años lo desarrollaba, la Juventus de Conte, el Barça de Pep Guardiola, evidentemente…
Y ahora, no los tengo vistos y es algo que tengo pendiente, ver al Hoffenheim de Julian Nagelsmann y al RB Leipzig de Ralf Rangnick, son equipos que podíamos relacionarlos con esta forma de entender el juego pero desde una perspectiva más asociada a la gestión de las ventajas en situaciones llegadas.
  1. .¿Crees que los entrenadores muchas veces desvirtualizamos las tareas de entrenamiento y con ello el juego? ¿Existe equilibrio o siempre se buscan las potencialidades aunque sean de manera inespecífica?
Sobre el tema de las tareas, tenemos que distinguir lo que es la estructura de la tarea que diseñamos nosotros fuera del campo, es decir, con las reglas de provocación que introducimos, el espacio, la manera de estructurar ese espacio y los equipos, harán que se produzcan unas cosas u otras. Tenemos que saber identificar que pretendemos con la tarea: ¿queremos que desarrollen la conducta o queremos que construyan, identifiquen y aprovechen las ventajas?
Me parece importante recalcar que los jugadores son capaces de encontrar soluciones (el fútbol de calle es el máximo exponente) de manera autónoma, pero a veces tienen que ser ayudados para encontrar esas soluciones, es decir, si nuestra intervención es una determinada, podemos conseguir algo que autónomamente no podían encontrar y gracias a nuestra ayuda pueden encontrar ellos mismos las respuestas.
Hay otras situaciones, en las que los jugadores no son capaces de acceder a las soluciones y ahí es donde interviene el entrenador para conseguirlo. Tenemos que intentar compaginar la forma de estructurar las tareas en nuestra intervención como entrenadores, para que las dos primeras  tengan que ver más con su aprendizaje autónomo, relacionado con la forma de vivenciar el contexto. Intentar no dar nosotros las soluciones, a no ser que sea fundamental.
Por ejemplo, una situación de defensa de pared, el jugador de forma natural lo que hace es seguir el balón y perder la referencia. Esta situación, aunque nosotros propongamos un contexto en el que se den muchas paredes, es muy difícil que el jugador consiga de forma autónoma, reconocer que lo que tiene que hacer es seguir la marca y perder de vista el balón, es decir, lo podrá vivenciar muchas veces pero no encontrará esa solución. En este tipo de situaciones, la solución se la damos los entrenadores, porque ellos de forma natural, no son capaces de llegar hasta ella. Este tipo de situaciones tiene que ser la excepción y como entrenadores debemos estar preparados para ello.
La manera de actuar tiene que ver con plantear contextos abiertos en los cuales, los jugadores en su relación con el contexto puedan identificar las diferentes fuentes de información para extraer de ahí todo el aprendizaje posible y desarrollar a partir de determinadas herramientas posibilidades para que sean capaces de identificar más fuentes de información. Aquí estoy hablando de la comunicación táctica como una de las CLAVES.
Otro ejemplo. Si el jugador no sabe lo que es el concepto del 3º hombre, no va a identificar lo que es un rol de fijador porque el 3º hombre es otro o que soy 2º hombre y tengo que descargar para dar ventaja al tercero… todo eso no lo identifican. Si somos capaces de ayudarles a identificar según qué cosas, cuando se relacionen con el contexto de manera autónoma, previa ayuda nuestra, serán capaces de identificar muchas más cosas y de sacar más aprendizaje.
  1. La presión tras perdida… ¿Cómo se produce? ¿Atendiendo a la zona de influencia y a donde se pierde o también tiene que ver con el momento ofensivo? ¿Es un todo?
Todos hablamos que es necesario una secuencia de pases para ordenarnos a través del balón… es evidente. Es decir, si en el momento de la perdida consigo mantener mi estructura porque con mi circulación de balón y jugadores todo sigue teniendo sentido, lo voy a tener más sencillo para recuperarla.
Si somos capaces de desestructurar las distancias de relación del rival, hacer que cuando recuperen el balón no se encuentren porque esas referencias posicionales las han perdido, evidentemente también es más sencillo recuperar el balón.
Pero tenemos que entender que este proceso de presión tras perdida no tiene que ver solo con los cercanos. A veces hablamos de sumar 15 pases para conseguir estar juntos y así, si pierdo el balón puedo presionar la pérdida cerca. Está bien, pero tenemos que ir más allá. Nuestro momento ofensivo nos tiene que permitir controlar el posible contraataque, no solo con cercanos si no también con descolgados. Esa gestión con los jugadores alejados es fundamental y la circulación de balón de nuestro equipo lo tiene que permitir.
Relacionando otra vez con los espacios de fase, el jugador como alejado, tiene que detectar de que manera puede ayudar al equipo. Compensando, fijando… nuestra circulación de balón nos tiene que garantizar que en el momento de la perdida, no estamos expuestos.
Por otra parte, está muy bien decir que la presión tras perdida depende del momento ofensivo, es así, pero también hay una serie de conductas en cuanto a variables de acoso defensivo, de saber saltar a impar… todo este tema de trayectorias de acoso hay que dominarlas y saber que si salta un determinado compañero la manera que tenemos de ajustar es X. Si esto no lo dominamos, la presión tras pérdida se ve dificultada.
Por tanto, si tenemos que circular para mantener nuestra estructura y modificar la del rival, pero también necesito circular para gestión de descolgados y dominar las variables de acoso defensivo para que esa presión tras pérdida se produzca de la mejor forma.
https://www.martiperarnau.com/comportamientos-tras-perdida/ (artículo de Enric Soriano en la revista Martí Perarnau).
  1. .¿Existen sistemas de juego? Cuál es tu opinión respecto a este tema.
No me identifico con el mensaje de los sistemas de juego como números de teléfono. Es fundamental reconocer que es una forma de estructurarse dentro del espacio y establecer una referencias que van a facilitar el comportamiento del equipo en los distintos momentos de juego.
Ese sistema de juego tenemos que ir transformándolo de manera que nuestra estructura encaje de la mejor manera en la estructura del rival, con el objetivo de hacerles daño. Por ejemplo, tengo que identificar como me presionan, si lo hacen con 2, mi forma de estructurar el espacio aunque mi sistema previo sea el 1-4-3-3 puede ser metiendo al mediocentro entre centrales o en uno de los costados para generar línea de 3 vs 2. También se puede meter a los laterales por dentro para que los extremos rivales sean movilizados y la relación entre el central y el extremo de nuestro equipo se abra. Puedo establecer muchos movimientos dentro de ese sistema, transformaciones de esos sistemas a partir de tener una adaptabilidad ofensiva, para que mi estructura se encaje dentro de la del rival. Tiene que ser una referencia, no puede ser algo rígido.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhW4plEtgVdSELLaSF88D5FAA1mRtopy2crwhSMIEH50SanomCN2WXdVj339UxstBZ2IPq_1dNhTNEfcjms9Va5m2FHGhkBWuJbJdUc7N01ODv2na-g6YOgE_QEPQK6fMV5DyDXUYpvMbQ/s400/enricsoriano.png
Lo mismo sucede defensivamente. Tenemos que tratar de estructurarnos de tal forma que dificulte la circulación de balón del rival. Por ejemplo, si tienen problemas para recibir en intermedias, tengo que facilitarles que metan el balón en intermedias y acosarles ahí o si de normal aprieto con 2 jugadores, puedo cambiar y presionar con uno para que esa línea la superen fácil y se intenten asociar con la siguiente, favoreciendo así lo que queremos. Si nos superan por su amplitud, podemos incorporar a un jugador de una línea superior a una anterior para que esta se ensanche.
Dentro del sistema de juego, tenemos que tratar de ir convirtiéndolo en aquello que nos permita la creación, identificación y aprovechamiento de ventajas. El entrenador del C.F. La Pobla de Mafumet, Rodri, lo explicaba en un congreso de Madrid recientemente de forma fantástica, hablando de una mutabilidad que se tiene que asociar a una adaptabilidad ofensiva y una variabilidad defensiva, generando contextos de dificultad al rival adaptándonos a lo que nos va proponiendo y proponiendo contextos que dificulten la adaptación rival a los mismos.
  1. .¿Cuáles son las conductas o comportamientos más determinantes en un equipo que práctica juego de posición?
Podemos hablar de muchas cosas… creo que lo más importante es saber estructurarse en el espacio y por consiguiente tener una estructura que nos facilite todo. Esto tiene que ver con la circulación de balón y de jugadores en ese objetivo de modificar nuestra estructura para que tenga sentido en aquello que nos proponga el rival.
Posteriormente, identificar cuáles son los roles que tengo, en función de mi contexto de intervención o situación, es decir, en que espacio de fase estoy (espacio de intervención, de ayuda mutua o de cooperación) y como puedo ayudar al equipo en ello, compensando, fijando, soy 2º hombre, soy 3º hombre… todo esto tenemos que tratar que el equipo lo vaya entendiendo y adoptando de manera dinámica porque todos los espacios de fases se van modificando constantemente. Por tanto, la forma de intervenir y participar que tienen los jugadores también va modificándose. El objetivo, más que desarrollar conceptos como 3º hombre, fijar conduciendo y demás, es que los jugadores identifiquen de qué manera pueden ayudar al equipo. Nuestra labor como entrenadores es asociarlo a ello.

Hablamos de ventajas, de cómo construirlas, identificarlas y aprovecharlas. Tenemos que valorar lo que es el juego, la lógica interna del fútbol y la manera que tenemos de aprovechar las ventajas que tienen diferentes formas de manifestarse, es decir, no hay una ventaja estándar, sino que está contextualizada. Por ejemplo, 1vs1 puede ser una situación de ventaja o desventaja en función de quién defiende y ataca, del espacio que ocupan, de los cercanos que tienen disponibles… todo esto tenemos que contextualizarlo, por lo que hablar de una ventaja estándar es imposible. Las ventajas tienen que ser contextualizadas y en función de esto nacerá el aprovechamiento de las mismas.
  1. .¿Cómo ves la figura del metodólogo en la construcción y mejora de las sesiones/tareas de entrenamiento?

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Creo firmemente en la figura de un director de metodología dentro del club, dentro de estructuras profesionales, pero entendiendo también que esta figura no se encuentra en el campo. No es el entrenador, por lo que la información con la que el interactúa es menor. Es posible que sepa traducirla mejor que el entrenador pero lo normal sería lo contrario.
El metodólogo no puede limitar al entrenador en sus funciones. Tiene que ayudarlo y potenciarlo, para permitir su óptimo desarrollo. Estar cerca, saber cómo funciona el equipo, que manera tienen de transmitir los contenidos… resulta fundamental. Pero al final, la figura del metodólogo no debería obligar al desarrollo de determinadas tareas, no prohíba el planteamiento de determinadas situaciones y si dar libertad al entrenador para desarrollar lo que el crea que necesita su equipo, porque el entrenador es la persona que tiene el mayor acceso a la información que su equipo va emitiendo.
Como metodólogos, tenemos que respetar la figura del entrenador. Sin embargo, sí que creo que es importante que se supervise, que se valore y que se intente colaborar en el desarrollo de ese proceso de entrenamiento.
  1. .¿Es importante la figura del analista en un cuerpo técnico? ¿Qué labores se pueden realizar en un club ayudándose del análisis de video? ¿Es favorable en la base?
Del análisis del juego podemos extraer muchas conclusiones para el desarrollo del entrenamiento. No sé si la figura de analista es fundamental. Lo que sí sé, es que el análisis del juego es fundamental. Analizar tus propios partidos te da un feedback que necesitas para el óptimo desarrollo del entrenamiento y la ayuda a tus jugadores.
Podemos analizar nuestro propio rendimiento o los próximos rivales, sabiendo o intuyendo de que manera va a encajar ese rival en nuestro juego y que partido podemos vivir. Una parte es nuestro modelo de juego y el del rival, aunque sea algo difícil de definir (el modelo de juego), pero esa idea de juego que tienen los equipos es una cosa y la forma que tienen de interactuar es otra. Por tanto, el partido emergente entre la interacción de la idea de juego de un equipo y la idea de juego del otro no tiene que estar ya dada por esos modelos de juego, es decir, puede ser algo nuevo. Como entrenadores tenemos que tratar de intuir como puede ser ese partido y plantear los contextos que creemos que se van a dar. Sin el análisis del juego, es imposible.
Además también nos permite saber cómo va evolucionando nuestra idea, el equipo, el entrenamiento, identificando posibles jugadores a captar… en cualquier equipo, hasta en benjamines, me parece necesario analizar el juego.
     11. Dentro del fútbol base, ¿La competición está de la mano a la formación?
Al final, tenemos que entender que el niño es competitivo y quiere ganar. No hace falta insuflarle de ganas de ganar, de gritos para alentar, es decir, va a hacer muchas cosas por ganar.
Dentro de la formación, la competición nos regala exigencia. Es evidente que para aprender es fundamental que haya barreras a superar. Esa exigencia que nos puede meter el compañero dentro del entrenamiento o en el partido de competición, ayudan a la formación. Yo creo que va de la mano y que el jugador crezca en estos contextos es lo más favorable.
Sin embargo, que sea importante no quiere decir que sea fundamental. Lo determinante sigue siendo la formación. La competición es importante, el resultado no. Son cosas diferentes. Que haya una exigencia por la presencia del rival es positivo. Priorizar superar al rival por encima del desarrollo de las capacidades es un error, porque entramos en perspectivas a corto plazo y es mucho más difícil crecer en dicho contexto.
     12. Conociendo a Enric Soriano:
a. Último libro leído: El juego en su complejidad de Rodrigo Azevedo Leitâo.
b. Algo diferente al fútbol en tu vida: Mis estudios de ingeniera industrial.



La literatura es necesaria en la sociedad: Azriel Bibliowicz.

 POR CHACHAREROS EL 17 NOV 2013ENTREVISTAS,
“La literatura es tan necesaria para la vida como el sueño para la tranquilidad”, así inauguraba el profesor y escritor colombiano el Máster de Escritura Creativa en la Universidad de Sevilla, España.
Escrito por: Paula Romero González – pauromgon@gmail.com
Azriel fue invitado a la lección inaugural del curso, debido a su estrecha relación con las artes literarias. Hace ocho años fundó la maestría de Escritura Creativa en la Universidad Nacional de Bogotá, que actualmente dirige.

Desde entonces no ha dejado de estar vinculado a la creación de la escritura. Prueba de ello es su último libro ‘Migas de pan’, que pone punto y seguido a una vida dedicada a la escritura y al contacto con las letras. “Uno necesita más de una vida para ser escritor a ratos”, confiesa.

Sobre Azriel Bibliowicz
Azriel Bibliowicz estudió Sociología en la misma Universidad donde imparte dicha Maestría. Se doctoró en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, y ha sido profesor y conferencista en diversas universidades norteamericanas y europeas. Fue columnista de El Espectador durante el período de Guillermo Cano como director y recibió en 1981 el Premio nacional de Periodismo Simón Bolívar.
Además, recibió la Medalla al Mérito Académico de Colombia, es actual director de la Maestría en Escritura Creativa y fue uno de los fundadores de la Escuela de Cine y Televisión de Colombia.
Es autor de ‘El rumor del astracán’ (1991), ‘Sobre la faz del abismo’ (2002), ‘Flaubert. Historia de la cama’ (2004), y de innumerables artículos y relatos cortos. Su último trabajo, ‘Migas de Pan’ (2013) con una exhaustiva investigación de siete años, presenta la relación entre la Segunda Guerra Mundial con el conflicto colombiano uniendo dos escenarios aparentemente dispares.
Entre lo ordinario y lo extraordinario


Azriel esperaba mi llegada en un despacho de la cuarta planta de la Facultad de Comunicación. Tranquilo y pausado, eligiendo correctamente las palabras antes de lanzarlas al aire, comenzó a responder las preguntas.
Ha mencionado que “la escritura cuenta lo ordinario y el periodismo lo extraordinario”. Como periodista ganó el Premio Simón Bolívar de Periodismo y estuvo como columnista del Espectador, pero nunca ha dejado de estar vinculado a la literatura. De hecho, su último trabajo ‘Migas de Pan’ ha necesitado un proceso de investigación que podríamos relacionarlo con los mecanismos de un periodista. ¿Dónde incide o radica esa diferencia?
Siempre se ha dicho en el periodismo que al periodista no le interesa que un perro muerda a una persona, pero si una persona muerde a un perro entonces sí es noticia. Ahí está la diferencia. El periodismo busca la información, el momento de lo ocurrido, lo extraño y puntual; la literatura en cambio se dedica a la cotidianidad, a la contemplación, al pasar del tiempo.
Flaubert decía que “Dios estaba en los detalles”, la literatura se puede detener en cosas muy cotidianas, en la adquisición y descripción de esos detalles. Entra en la incertidumbre, en el dolor y en todo aquello que forma parte de la condición humana; y que quizás no es la gran noticia, porque noticia es lo exótico y lo extraordinario.
También ha señalado que lo que honra a un escritor es su paciencia. En una sociedad mercantilista, de consumo, donde la información se sirve sobre un plato en frío, sin elaboración, y donde el exceso de ruido desvirtúa la calidad informativa ¿Cómo acunamos la paciencia, la profesionalidad de un buen texto, con las pautas que impone el mercado? Es decir, ¿Cómo ser profesionales y honrados, y a la vez vivir de ello?
En Colombia se compra un libro y medio por persona y esa es una cifra aberrante. Eso hace que muy pocos puedan vivir de la literatura, por eso muchos trabajan en otras labores como el periodismo o la docencia. Considero que se debe lograr más que un ‘best seller’, un ‘long seller’, es decir, que aguante la barrera del tiempo. Las obras con calidad son como el corcho; si son buenas, flotan. Y eso lo da el trabajo, el tiempo invertido, el cariño y la constancia.
Sobre la educación
Ha tratado con diferentes modelos educativos (EE.UU, Europa y Latinoamérica) ¿Cómo plantea las diferencias principales entre dichos sistemas? ¿Y cuál considera que es el más viable en la actualidad?
Con todos he aprendido algo, sin embargo, la academia norteamericana tiene una ventaja frente a la nuestra y es que apoyan lo novedoso y desconocido; es mucho más flexible, dinámico y abierto. Nosotros vivimos con una gran desconfianza frente a lo nuevo y lo diferente; tenemos un modelo mucho más cerrado. A veces caen en la trampa de hacer grandes inversiones en asuntos que son obvios, pero que entra dentro de su lógica demostrativa.
…
El profesor fundó hace ocho años la Maestría de Escritura Creativa en la Universidad Nacional de Bogotá que actualmente dirige, aunque desde hace poco menos de un año no tiene una participación directa: “Estoy en un año sabático”, menciona. Actualmente quiere dedicarse a escribir, y a pesar de haberlo pensado mucho, no puede dejar de estar vinculado.
¿Cómo surge esa idea de realizar una Maestría en Escritura Creativa?
Era un vacío que sentía y que había que llenar. Había espacios de literatura pero no de formación creativa para los escritores. También veía que había muchos cursos o talleres de escritura pero que acababan siendo abre bocas, pero no un plato fuerte.
La finalidad era acompañar al estudiante en el proceso de creación de su ópera prima. Y fue una gran iniciativa pues tuvo y sigue teniendo una gran acogida, con estudiantes de diferentes profesiones: médicos, ingenieros o matemáticos, por ejemplo, que han acabado siendo escritores importantes.
Se hizo en contra de todo vaticino y ha resultado ser no solo una de las maestrías de artes más importantes de la Universidad, sino que ha estado a la vanguardia en la cantidad de alumnos que consiguen finalizar su trabajo.
En una entrevista concedida a Blue Radio le preguntaban si era necesario un maestría especializada en enseñar a escribir y no debiera ser eso un hecho asumido ya en todos los individuos, con más énfasis en los de estudios superiores. Colombia hasta poco antes de mitad de siglo tenía un alto índice de analfabetismo ¿Cómo considera que deba cubrirse ese problema que empieza desde la base?
El problema social que vive Colombia del analfabetismo y el acceso de la educación tiene múltiples aristas y es muy complejo. Pero hay que partir del hecho fundamental de que la mayor parte de la cultura ha sido oral, por eso es un país donde a la radio le va muy bien.
Con la llegada de internet, por ejemplo, hay mucha más gente escribiéndose de lo que podíamos imaginar. Creo que lentamente el problema del analfabetismo ha ido cediendo. Para una Universidad era una gran necesidad a nivel superior, y lo primero que me pidieron otras universidades fue que les ayudásemos con cursos.
……..
Azriel puntualiza cómo hay un problema de falta de concienciación lectora en la sociedad, ya que los niños no ven a sus padres leer, ni se les aplica esa cultura en el colegio. “No consiguen convertir la lectura en una forma de felicidad”.
“En el momento que consigues que la lectura te acompañe como una seña de felicidad no tienes problemas con la soledad, no te sientes abandonado y no te desespera esperar en la cola del médico o en un aeropuerto”.
Este profesor graduado en Sociología por la Universidad Nacional y doctorado en Cornell, EE.UU, posee una pila de libros que llevan su nombre sobre el escritorio. Ha alcanzo el total respeto y admiración por los compañeros “del otro lado del charco” que lo siguen y escuchan con suma atención.
“La lectura es una forma de felicidad que hay que ir elaborando poco a poco e ir disfrutando”, aunque reconoce que es difícil hablar de una lectura generalizada en un país azotado por la violencia y por la extremada pobreza de una sociedad divida en dos únicas clases sociales.
La violencia y la lectura
Colombia ha vivido en los últimos años un renacer de la literatura histórica, un interés por contar los crueles sucesos de la guerra y un rescate a la memoria del país ¿A qué cree se deba ese hecho?
No se resarcen ni se curan las heridas a partir del olvido, sino a partir de la memoria. Es necesario que se haga justicia a través de la verdad. Colombia es un país cargado de heridas y las curas hay que sanarlas a partir de la memoria y no del olvido. A partir de la memoria revindicamos a los muertos y hacemos justicia. Es evidente que hay un silencio terrible después de esos actos, pero hemos descubierto que la única manera de seguir adelante es una aceptación de la verdad y asimilación de lo ocurrido. Muchos países después de la Segunda Guerra Mundial no se miraron a sí mismos, ni a lo que habían hecho.
La literatura fue muy clave en ese aspecto y se encargó de poner de relieve todo lo que la historia no olvida. Y sin embargo, surgen movimientos negacionistas ¡y tenemos actualmente a un presidente en Irán diciendo que el Holocausto era una mentira!
La negación de la realidad es permanente y Colombia debe de aprender a mirar esa realidad de frente.
Menciona que Colombia vivió de espaldas al conflicto de la Segunda Guerra Mundial aunque sí participó de forma indirecta dificultando el acceso de los judíos primero y recibiendo a los nazis exiliados posteriormente ¿Cuál es el motivo de esa falta de concienciación sobre el Holocausto judío? ¿Y qué ventajas económicas o sociales podía tener en ese momento brindarle el apoyo al régimen alemán?
Para entender Colombia hay que entender que tiene una historia muy compleja. En 1904 pierde Panamá y hasta el año 18 Colombia no comienza a entender que está égida bajo el poder de los norteamericanos.
En la Primera Guerra Mundial ya Colombia jugó muy mal sus cartas apoyando a los alemanes aunque a la hora de la verdad supuestamente no participó. En la Segunda Guerra Mundial el partido conservador y Laureano Gómez tuvieron posiciones claramente antisemitas. Era un pro nazi y actualmente se le considera un gran pro hombre en el país.
Colombia pudo tener una política de manos abiertas y haber permitido la entrada de los judíos. Es cierto que no era el mejor país, por sus conflictos internos, pero el Gobierno expidió una orden a todas las cancillerías para que no emitieran visados a la comunidad judía y se estima que 15.000 visas fueron rechazadas.
De forma curiosa es un país heredero de los campos de concentración, por ejemplo, tenemos presente la famosa foto de los secuestrados en jaulas y el soldado Mono Jojoy burlándose de ese hecho.
Su último libro pone de relieve la doble persecución de un individuo, Josué, frente a dos guerras en dos países distintos y bajo pretextos diferentes. ¿Cómo empatiza con el personaje y le da forma a ese sentimiento de desarraigo?
Es un personaje que ha gustado mucho porque es muy divertido, excéntrico, alocado pero al mismo tiempo muy lúcido. Al crear ese ‘gabinete de las maravillas’ logra entender lo que ha pasado. La literatura nos enseña a ser otros y nos mimetiza a ser otra persona. Así como la literatura salva y ayuda a cerrar heridas, creo que el gabinete jugaba ese papel.
Por ejemplo, la novela de Robinson Crusoe donde Defoe llega a la isla y tiene dos opciones: enloquecerse o crear un mundo. El que crea un mundo se salva. Uno es lo que uno hace y por tanto, somos lo que hacemos.
Es un libro que pone de relieve una parte oscura de la historia pero que está narrada desde un ‘gabinete de las maravillas’. Durante momentos de crisis o guerra, la imaginación, el romanticismo, busca ese escape de la realidad mientras se concibe una forma de reinvención ¿En qué momento diría que estamos ahora?
Siempre estamos en un momento difícil, pero en la medida que sueñes y te reinventes la sanidad es total. Actualmente vivimos un momento de incertidumbre donde no tenemos claro cuáles son los poderes dominante, y sin embargo seguimos teniendo grandes potencias.
Las crisis me parecen positivas porque son cuando se producen lo mejor. Europa por ejemplo creía haber surgido de una crisis y estaba en su mejor momento hasta que sufrieron una nueva decaída; la historia es cíclica y eso es lo bueno, es una opción para la reinvención.
América y Europa han estado históricamente vinculadas, mucho más con las nuevas políticas económicas y la apertura de los mercados, y según la coyuntura se han visto mayores desplazamientos migratorios de un continente hacia otro. Hace algunos años muchos deseaban entrar en Europa, España con más pujanza debido al idioma, con la crisis actual se está produciendo un proceso inverso ¿Cómo avecinaría este hecho en los países latinos?
Es una fertilización, un cruce y una polinización de la cultura que me parece muy positivo ¡Y quién sabe si por fin vamos a tener un buen jamón en tabernas colombianas, o  ustedes más tubérculos en España!
A veces los lugares pesan, pero sí es cierto que América latina tiene aún mucho por hacer. Y ustedes los españoles no saben lo que es vivir una crisis. Crisis es la que vivimos toda la vida nosotros allá. Compara socialmente un país de clase media con otro que no ha logrado ese nivel de progreso. Hay muchas cosas que nos faltan, pero cuando uno es joven tiene multitud de oportunidades y Latinoamérica tiene la ventaja que aún le queda mucho por explorar.


lunes, 31 de julio de 2017

FÚTBOL Y LITERATURA.





EL PASE ES COMO LA PALABRA.
EL PASE ES LO QUE TE PERMITE ARMAR LA ORACIÓN.
SI TOCAS SIN SENTIDO LA FRASE NO DIRÁ NADA. MUCHO TOQUE Y  NO SE DICE NADA.
EL SENTIDO EN FÚTBOL... ES GESTIONAR CON INTELIGENCIA Y PRECISIÓN
+ CONTUNDENCIA ...EL INSTANTE DE GOL.
SINO TOCAR TOCAR TOCAR TOCAR ...SERÍA COMO
HABLAR POR HABLAR.

domingo, 30 de julio de 2017

ENSEÑAR AL JUGADOR A PENSAR.


16 mayo, 2017
FútbolProceso DecisionalToma De Decisiones.

Desde hace unos años, el fútbol se ha caracterizado por englobar dos posturas enfrentadas en cuanto a los métodos de entrenamiento utilizados en el fútbol formativo; mientras una de las posturas defiende un enfoque orientado a la mejora técnica de los jugadores como base, diseñando sesiones caracterizadas por un contexto analítico en el que el jugador encuentra una gran implicación motriz, mejorando así sus gestos técnicos, pero en el que la implicación cognitiva suele verse relegada a un segundo plano, encontramos una postura claramente opuesta, basada en conseguir jugadores que piensen, orientando el proceso hacia sesiones que fomenten la toma de decisiones y que tengan en el desarrollo cognitivo y el aprendizaje comprensivo del deporte su mayor pilar durante el proceso de formación; aquí se pretende enseñar al niño a pensar y la mejora de los gestos técnicos vendrá dada por un aprendizaje en situaciones similares al contexto de competición.

Con el siguiente texto, pretendemos entender cómo se desarrolla el proceso decisional y las características de este, así como su implicación para el entrenamiento. Del mismo modo, reflexionaremos acerca de si realmente lo que debemos de buscar en nuestros programas de entrenamiento es enseñar a que el jugador piense.

EN UN DEPORTE COMPLEJO. EL PROCESO DECISIONAL COMO FENÓMENO NO LÍNEAL
Lo primero que debemos conocer a la hora de planificar un entrenamiento en cualquier deporte son las características de este; así pues, el fútbol nos aboca a un contexto complejo, una realidad cambiante difícil de descifrar. Los participantes se encuentran en un contexto dinámico e impredecible, en un deporte abierto cuya idiosincrasia obliga a una toma de decisiones compleja. Mercé et al. (2007) definen el fútbol como un  “deporte de situación, entendiendo este como aquel que se caracteriza por que la dinámica de juego viene determinada por situaciones cambiantes y por la gran incertidumbre que ocasionan la actuación de compañeros y adversarios. Esta realidad elimina la posibilidad de emitir por parte del jugador respuestas estereotipadas y hace necesaria una constante toma de decisiones individuales y colectivas para adaptar la actuación del jugador/equipo a las necesidades puntuales de cada momento.
”
Debido a esta incertidumbre sociomotriz implícita, se presenta una nueva concepción del proceso decisional (Guindos, 2015). El proceso de toma de decisiones tradicional, que implicaba cierta linealidad entre los aspectos que influían en él, empieza a quedar algo obsoleto en favor de una nueva concepción donde existen diversos elementos que influyen en ella y que pueden interactuar de diferente forma según el momento. Autores como González-Villora, García y Contreras (2013) consideran que no lo podemos considerar un proceso normativo y lineal, ya que tanto la toma de decisiones como los elementos que influyen en ella  interactúan con los diferentes factores limitantes de cada disciplina deportiva.


 Figura 1. Concepción Proceso Toma de Decisión tradicional vs actual. Guindos (2015)

De este modo, y ante esta nueva concepción, se postula que el mecanismo de decisión se verá influido, entre otras cosas, por el número de respuestas, el tiempo requerido, el nivel de incertidumbre, pero también por otros factores como el nivel técnico y la condición física.

Lago (2010) expone que la toma de decisión tiene que ver con 3 factores: las capacidades propias, la tarea a resolver y las características del entorno. Dentro de las capacidades propias del individuo, existe una serie de procesos cognitivos a los que les corresponde un papel relevante en el mecanismo decisional: la atención, la anticipación y la memoria se convierten en actores principales de la toma de decisión, quizás este último por encima de todos, ya que la toma de decisiones implica la existencia de un conocimiento acumulado (Póveda y Benítez, 2010). Además, no podemos obviar que estos procesos se interrelacionan entre sí; un deportista experto (mayor conocimiento acumulado, relacionado con la memoria) es presumible que tardará menos tiempo en decidir, ya que su enfoque atencional será más eficiente, de ahí la importancia de los procesos cognitivos expuestos anteriormente en la capacidad de decisión.

Todas estas nuevas concepciones sobre la capacidad de decisión surgen debido a que la existencia de acciones de rápida resolución motriz, como en el caso del fútbol, plantea la necesidad de analizar la posibilidad de que nuestro organismo mediante la teoría del procesamiento de la información tradicional (percepción + interpretación + decisión) sea capaz de solucionar dichas situaciones o, por el contrario, requiera otro tipo de mecanismos que permitan el procesamiento de gran cantidad de información en un reducido periodo de tiempo (Guindos, 2015).

Es por ello que, además de las nuevas propuestas acerca del proceso decisional, neurocientíficos como John-Dylan Haynes introducen un nuevo protagonista dentro de este complejo sistema: el inconsciente. Para Haynes, la aparición de la figura del plano inconsciente aclara la eficacia en el tiempo de respuesta  de muchas acciones para las cuales no se dispone de suficiente tiempo para realizar tal interpretación (como se propone en la teoría del procesamiento de la información tradicional); además, este trabajo del plano inconsciente conlleva el ahorro de procesamiento de información a nuestro plano consciente. Se trata de un atajo del cerebro para anticiparse a situaciones que se van dando durante el juego, y solo sucede cuando el jugador ya ha experimentado una situación similar en algún otro momento, la cual se grabó en su subconsciente y pasó a convertirse en un hábito para él.

JOHN-DYLAN HAYNES “La mayoría de las decisiones son tomadas en la parte inconsciente de nuestro cerebro, mucho antes incluso de que los seres humanos seamos conscientes de ellas”

La neurociencia afirma que las situaciones más complejas que nos encontramos las solucionamos de manera inconsciente, ya que es posible que si durante una situación compleja como las que un futbolista se encuentra durante el transcurso de un partido se produjera una toma de decisión de forma consciente, se tardaría mucho tiempo en decidir, un tiempo del que no se suele disponer en este deporte; el futbolista rara vez dispone de tiempo para pensar, o al menos de manera consciente. En este sentido, algunos futbolistas también han aludido a estas respuestas inconscientes durante el transcurso del encuentro. Thiago Alcántara, en una entrevista concedida al periódico El País nos dejaba las siguientes reflexiones:
“Antes pensaba que podía arriesgar más. Pensaba: ‘aquí regateo y seguro que el pase va a entrar bien’. Y lo hacía. Hoy en día pienso de otro modo. Digo: ‘lo voy a hacer, sé que lo voy a regatear, sé que el pase va a entrar pero es que tengo otra opción más simple’. Esa la vas ganando con el tiempo. Optas. Dependiendo de la zona del campo. Dices: ‘aquí me toca regatear’. Pero eso no se razona. Surge naturalmente. Mi cabeza está más rápida. Lo siento así. Mi fútbol es así. Intento ver las situaciones antes de que ocurran”.

“Engañar con una sola pierna sería complicado. Si tienes pierna derecha, bien, si tienes izquierda mejor. Tener las dos es fundamental para todo: para finalizar, para pasar y para robar balones. Un futbolista ambidiestro es una mina de oro para el juego. Porque si yo quiero regatear con la derecha la izquierda tiene que ser muy fuerte y rápida para poder apoyar y salir. Pero no lo piensas. A base de practicar se te van quedando cosas”

LEO MESSI “Nunca pienso lo que haré, juego como me sale, es inspiración”

Tras todo lo expuesto en este apartado nos podría surgir la duda; entonces, ¿podemos entrenar la toma de decisión? Vamos a aportar ahora nuestra visión sobre el papel del entrenamiento en la mejora de la toma de decisiones.

INTENTANDO DESCIFRAR EL PUZZLE. DEL  JUEGO AL ENTRENAMIENTO DEL INCONSCIENTE
Llegados a este punto, lo primero que no podemos pasar por alto es que el jugador podría aprender muchas de las habilidades propias del juego sin la ayuda de nadie, por  lo que nuestra intervención se orientará a intentar facilitarle dicho proceso de adquisición, potenciando procesos mediante los cuales el jugador aprendería por sí solo, contribuyendo (indirectamente) así en su aprendizaje (Lago, 2010). Bien es cierto que algunos jugadores, tal vez, no llegarían a encontrar respuestas a ciertas situaciones por  sí solos sin la ayuda del entrenador, de ahí la importancia del principio de individualización en el entrenamiento; nos encontraremos con jugadores que necesiten que se  les enseñe las soluciones  que no saben sacar por sí mismos. Al respecto, Marcelo Bielsa nos advierte de que “la no intervención exige un escenario general que ya no es frecuente”, y ese va a ser uno de los primeros escenarios que el entrenamiento deberá cumplir.
Bielsa nos habla de que se está perdiendo la formación silvestre como él la apoda; cada vez son menos los niños que juegan en la calle, se ha cambiado el balón por las tablets, se hace más difícil alcanzar la famosa regla de las 10000 horas, ya no se percibe esa pasión por jugar muchas horas para poder desarrollar lo que la genética les puede  dar. Es por ello que el principal escenario que debemos de encontrar en el entrenamiento es el propio JUEGO; tanto los niños como los menos niños necesitan jugar, es eso lo que les mueve, la manera por la cual seguramente se engancharon a este deporte. A partir de este escenario, debemos de tener en cuenta una serie de elementos que pueden enriquecer nuestra práctica en busca del desarrollo de la capacidad decisional del jugador.

Para favorecer la toma de decisiones, deberemos plantear situaciones donde el jugar sea el elemento clave y donde el jugador deba definir una solución mental al problema que se le plantee y elegir la acción motriz que solucionará dicho problema; para que el jugador sea capaz de detectar la información relevante, deberá actuar y explorar el contexto (Araujo et al., 2011). Es decir, es  vital crear tareas que contengan las características de la lógica interna del fútbol (sobre todo en cuanto a compañeros y adversarios) y donde pueda haber una proceso de toma de decisión por parte del jugador; el hecho de trabajar con circuitos entre conos, carreras continuas, desplazamientos con balón alrededor del campo donde solo debo estar pendiente de que no se me escape, quizá me sirva de poco en mi afán de desarrollar la capacidad de decidir de mis jugadores. En definitiva, replicar  el juego y dejar que vayan surgiendo situaciones que lleven al jugador a decidir debería ser nuestro primer paso; que el jugador encuentre similitud entre el entrenamiento y lo que sucederá en competición favorecerá el proceso decisional, parece simple ¿no?

Por otra parte, las situaciones que creemos en nuestros entrenamientos, además de ser representativas del deporte, deberán permitir una gran variedad de comportamientos, lo que facilitará que durante la exploración del contexto por parte del jugador este llegue a seleccionar la información más relevante. Exponer al futbolista a situaciones de mayor aleatoriedad y complejidad les permitirá aprender de forma inherente cómo analizar la información y darle un mejor  uso; al final de todo el proceso, este tipo de tareas, le enseñará al jugador a tomar decisiones sin pensar. Aunque muchos autores abogan por conocer todas las situaciones de juego, la realidad es que hay pocas situaciones idénticas durante un partido de fútbol; sería demasiado pretencioso intentar que el jugador conociera todas las situaciones que se pueden llegar a dar en un partido, además de por la complejidad del deporte, por el tiempo que ello conllevaría, por lo que introducir la variabilidad de contextos y conductas durante nuestras sesiones favorecerá la toma de decisión.

Uno de los aspectos más importantes durante el proceso de entrenamiento será el feedback que el jugador reciba por parte del entrenador. Así pues, se debe tener una preocupación especial por las correcciones y la retroalimentación que se le da al jugador tras su actuación, ya que esto tendrá influencia en los comportamientos futuros de este en función de la forma y contenido que se le haya transmitido y del momento en el que se haya producido. En este sentido, habrá que estar atento al aspecto emocional cuando se refuerza o corrige al jugador cuando está dando una respuesta a un problema surgido durante el juego, ya que frente a situaciones puntuales, el cuerpo otorgará una señal en función de las experiencias anteriores, algo que sin duda puede influir en el proceso decisional del jugador (Guindos, 2015).

El feedback otorgado al jugador le deberá permitir focalizar la atención en los aspectos relevantes de la tarea, además de encaminarlo hacia un proceso de reflexión propia postcompetición, lo que posiblemente conllevará a una mejora de las habilidades interpretativas (Lago, 2010). Como apreciamos en la imagen que nos muestra las fases de la ejecución motriz de los deportistas, toda consecuencia objetiva tendrá una valoración subjetiva de las consecuencias, y esta se verá enormemente influida por el feedback recibido.


Figura 2. Fases de la ejecución motriz del deportista. Lago (2010)

Por último, debido a la importancia que, cada vez más, se le otorga al inconsciente, no podemos dejarlo de lado en nuestros programas de entrenamiento. En situaciones que exigen una decisión rápida, como en el caso del fútbol, hemos visto que incluso primero se actúa como una especie de automatismo y después, la decisión tomada pasa al plano consciente; este planteamiento, surgido de la neurociencia, nos obliga a entrenar el inconsciente y a facilitar al jugador que haga referencia a las experiencias semejantes vividas para que su capacidad decisional sea más eficaz. Es importante que el jugador vivencie situaciones de juego específicas, ya que adquirirá una serie de hábitos que serán almacenados en su cerebro de forma inconsciente, y que serán transmitidos posteriormente de forma espontánea a las situaciones que se le presenten en la competición; la percepción del jugador está condicionada por experiencias previas, por lo que la vivencia de estas situaciones simuladoras podrá, tal y como afirma Guindos (2015), “generar patrones de actuación eficaces en el inconsciente”.

De este modo, el hecho de que encontremos maneras creativas de desarrollar en nuestras sesiones una práctica repetitiva de las situaciones sugeridas al principio de este apartado provocará que, al final, la toma de decisiones surja como algo automático, haciendo de lo consciente algo inconsciente.

PEDRO GÓMEZ “¿Es posible estimular el subconsciente de alguna manera? ¿podemos ampliar el abanico de respuestas inconscientes que nuestro cerebro propone? Entiendo que la utilización de situaciones reales de juego, en las que el jugador conviva con problemas similares a los encontrados durante la competición, enriquece el bagaje emotivo experimental de éste, aumentando así el número de anclajes a los que nuestro inconsciente podrá echar mano cuando se encuentre en apuros”

¿ENSEÑAR AL JUGADOR A PENSAR? REDEFINIENDO EL CONCEPTO
A los que dicen que al jugador hay que enseñarle a pensar, en mi humilde opinión, les diría que el jugador debe acumular experiencias, debe jugar. Por ello, no creo que seamos nosotros los que les tengamos que enseñar a pensar sino los que, como mucho, debamos ayudarles a pensar, o en todo caso, facilitarles el proceso para que piensen. O mejor, que lo hagan sin pensar.

Por eso, creo que deberíamos redefinir este concepto, hacer al jugador el centro del proceso y no concebirlo como un mero recipiente al que vaciar conocimientos; el fútbol es (y seguirá siendo) de los jugadores, y ellos deberán ser los que creen y saquen sus propios comportamientos, sus propias habilidades a relucir, los que vayan moldeando esa capacidad decisional mientras nosotros nos convertimos, como diría Óscar Cano, en facilitadores de contextos.

Mientras muchos abogan por enseñar al jugador a pensar, yo seguiré disfrutando que sean ellos los que me enseñen a mí.

ÓSCAR CANO “La idea no parte nunca del artesano, sino que parte del objeto que quiere moldear o modular. El concepto de artesanía como parte constructora de procesos o de formación está mal planteado porque parece que el conocimiento le pertenece al propio entrenador (…) La parte artesanal en la formación futbolística tiene que ver con descubrir realmente lo que son los chicos y no impedir que sean lo que son”
 Xavi Aguilar
@traslalineadcal

Material Bibliográfico
 Alcántara, T. (11 de Abril de 2017). (D. Torres, Entrevistador). Entrevista El País. http://deportes.elpais.com/deportes/2017/04/10/actualidad/1491859925_599491.html
Araújo, D., Travassos, B., Torrents, C., & Vives, M. (2011). La toma de decisiones en el deporte escolar. Un ejemplo aplicado al fútbol. Innovació en Educació Física (IN & EF) , 1-7.
Gómez, P. (2014). El fútbol ¡NO! es así. Barcelona: FútbolDLibro.
González-Villora, S., García, L. M., & Contreras, O. (2013). Evolución de la toma de decisiones y la habilidad técnica en el fútbol. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte .
Guindos, D. (2015). Construcción metodológica del modelo de juego. Nadie sabe nada. Una visión sistémica. Barcelona: Fútbol De Libro.
Lago Peñas, C. (2010). La toma de decisión desde la perspectiva de los sistemas complejos. La influencia de variables contextuales de la competición en el comportamiento de los jugadores en los deportes de equipo. En La táctica deportiva y la toma de decisiones.
Mercé, J., Mundina, J., García, R., Yagüe, J. M., & González, L.-M. (2007). Estudio de un modelo para los procesos cognitivos en jugadores de fútbol de edades comprendidas entre 8 y 12 años. EFDeportes. Revista Digital .
Póveda Leal, J., & Benítez Sillero, J. d. (2010). Fundamentos teóricos y aplicación práctica de la toma de decisiones en el deporte. e-balonmano.com: Revista de Ciencias del Deporte , 101-110.


Excelente, gran desafío para los entrenadores o “facilitadores de contextos”. Estas propuestas llevan a la formación completa del entrenador, capacitado para leer al jugador, diseñar actividades que generen contextos adecuados, tener la capacidad humana de poder entregar buenos feedback y retroalimentar el contexto de aprendizaje en forma continua!!!
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German Fernandez , 1 junio, 2017